27 julio,2023 12:40 pm

Con magia de mujer, presentan la Scheherezade de María Pagés

 

Ciudad de México, 27 de julio 2023. La Scheherezade de María Pagés embrujó a los espectadores que acudieron anoche al Auditorio Luis Elizondo de Nuevo León gracias a la energía desbordante de la sevillana, pero también al talento de sus ocho bailaoras.

“De Scheherezade” combina el heroísmo de la protagonista homónima de Las mil y una noches, con la fuerza femenina de Medea, Safo de Lesbos, Bernarda, de García Lorca, y Bilmunda, de José Saramago.

Estas mujeres otorgaron vida a la coreografía de la laureada con el Premio Princesa de Asturias 2022 y la dramaturgia del poeta -y esposo de María- El Arbi El Harti.

Los regios, que casi llenaron el recinto, permitieron que la magia del flamenco de vanguardia de la también directora del Centro Coreográfico María Pagés de Fuenlabrada, Madrid, se apoderara de ellos.

El espectáculo ocurrió dentro de las festividades por el 80 aniversario del Tec de Monterrey, en el regreso de la Sociedad Artística del Tec (SAT).

La bailaora, de 59 años, apareció envuelta en un vestido azul al centro del escenario con estilo suave y, a su vez, enérgico. Sus movimientos se apoderaban del espacio ante un público impresionado de su magnetismo.

Los vítores colmaban el Auditorio cada que María intervenía con una actuación cuya potencia y talento innato se sentían incluso en las butacas más alejadas del escenario.

Bastó sólo la presencia de María ante una puesta minimalista, cuyo ornamento principal fue una media luna en una noche del desierto. El astro nocturno marcó la pauta coreográfica en su trayecto hacia el alba.

En algún punto, un músico gritó: “¡Viva México!”, a lo que un asistente le correspondió con un sonoro “¡Viva España!” y otro más “¡Vuelvan pronto!”.

Temas como educación, igualdad, religión y maternidad surgieron en esta narrativa sobre las dificultades que han vivido las mujeres hoy y a través de la historia.

Si bien el lenguaje corporal fue la herramienta de expresión, María y sus bailaoras utilizaron también libros, cuerdas, abanicos, mantas y una recreación de un tablero de ajedrez para representar las problemáticas de lo femenino.

Fue un deleite presenciar cómo la sevillana convertía su abanico en una extensión de su brazo en el destacado solo que demostró que es una maestra en su arte. La audiencia, cautiva, respondió con efusivos aplausos.

El público disfrutó de esa explosión y libertad que el flamenco permite a sus intérpretes que sobre las tablas se tradujo en gritos, lamentos, palmas y golpes, a veces con furia y, otras, con júbilo.

El escenario sin telones y con luz tenue absorbió al espectador en una atmósfera mística en gran parte de la velada.

Sin embargo, María y sus mujeres hicieron “De Scheherezade” una celebración a la resiliencia femenina con un acto final que dejaba ver el amanecer.

Las siluetas del elenco se apresuraron a dirigirse a un horizonte luminoso, que transmitía la esperanza y la renovación de las fuerzas anteriormente menguadas de sus protagonistas.

El embrujo perduró más allá del cierre del telón, pues la ovación de pie llamó de vuelta al escenario a María y su grupo, quienes correspondieron con repetidas reverencias el amor regio.

 

Texto y foto: Agencia Reforma