
Iguala, Guerrero, 232 de enero de 2026.- Unos cien familiares, amigos y compañeros de trabajo del nutriólogo Irving Arroyo Aranda marcharon esta tarde en calles del centro de Iguala para exigir justicia y su liberación a casi dos meses de su detención como parte de las investigaciones del caso Ayotzinapa.
Poco después de las 5 de la tarde los asistentes a esta marcha convocada en las redes sociales, todos vestidos de blanco salieron del monumento a la Patria Trigarante y recorrieron la avenida Bandera Nacional, pasaron junto al Palacio Municipal, y en el monumento a la Independencia realizaron un mitin.
Al frente del contingente iban sus familiares con lonas con la fotografía del nutriólogo detenido, en las que se lee: “justicia para Irving; un profesional inocente merece libertad”, “que la impunidad no borre su nombre; justicia para Irving”, y “exigimos a las autoridades investigación rigurosa; legalidad y responsabilidad”.
Durante el mitin en el que su prima Silvia Barrios Arroyo agradeció el respaldo de familiares, amigos y personas que se han solidarizado con ellos, compartió un audio enviado vía telefónica por Irving desde el reclusorio de máxima seguridad del Altiplano.
El nutriólogo recordó que el 26 de noviembre fue detenido por agentes de la FGR y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), durante un cateo a su casa y de un familiar, derivado de “falsas acusaciones hacia mi persona y sin ninguna investigación seria y fundamentado”, dijo Arroyo Aranda quien invitó a la población a conocer más de su caso y agradeció el respaldo para él y su familia.
Arroyo Aranda, de 33 años, fue detenido la madrugada del 26 de noviembre en un cateo en su casa de la colonia Nicolás Bravo de esta ciudad, y aunque en las puertas se colocaron sellos por parte de la Unidad Especial para la Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa (UEILCA), por el delito de desaparición cometida por particulares, sus familiares han informado que sólo ha sido vinculado a proceso por los delitos de portación de arma y contra la salud, pero no al caso de los 43 normalistas.
Texto: Alejandro Guerrero/Foto: El Sur


