
Hubo lleno en la sala Luis Zapata para ver el show de cabaret
Acapulco, 5 de enero de 2026. La noche del sábado concluyó en el Centro Cultural Domingo Soler una temporada más de su tradicional show de cabaret #Dragstorela con un elenco encabezado en esta ocasión por el actor Carlos Casanni.
Decenas de personas que llenaron la sala Luis Zapata disfrutaron de un trabajo que se realiza desde 2017 –de manera intermitente– pero se renueva cada año para presentar la historia clásica de un grupo de pastores que, informado por un ángel, va hacia Belén a ver al niño Dios.
No obstante, estos pastores no tienen nada de tradicional, puesto que se trata nada menos de drag queens, actores disfrazados que actúan bajo el estereotipo de una mujer de rasgos exagerados.
Así, es que Baby Manila, La Woman Fitness y Benni Banana se encaminan a ver al niño Dios mientras se enfrentan al Diablo, interpretado por Casanni quien disfrazado de María Félix o de la nueva Miss Universo Fátima Bosch utilizó trucos y trampas, tales como organizar un concurso de televisión y uno de belleza para “engatusar” a los pastores e impedir que dichas pastoras lleguen a su destino.
Al estilo del teatro-cabaret, la obra fue de la música al canto y los chistes y las referencias a la política y a los temas de actualidad no se hicieron esperar; mientras la falta de agua en Acapulco mereció los gritos del público para exigirla, la reciente invasión de Estados Unidos sobre Venezuela fue abucheada.
“En Guerrero todo se puede”, gritó el Diablo luego de perder una primera batalla y regresar convertido en periodista para informar falsamente que se suspendía en nacimiento del niño Jesús porque sus padres José y María habían sido deportados de Palestina.
Finalmente, la derrota del Diablo ante por el ángel interpretado por Jorge Guival en medio de la interacción con el público, dio como resultado el aplauso de la gente para concluir así esta temporada que inició el 19 de diciembre del año anterior teniendo llenos en el propio Centro Cultural Domingo Soler, así como en el Centro Cultural Acapulco, donde también se presentó.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


