
Ciudad de México, 10 de marzo de 2026.- Los cineastas Yorgos Lanthimos, Mike Figgis y Ben Rivers se sumaron a decenas de artistas, académicos y profesionales de la cultura que firmaron una carta abierta en la que condenan la guerra conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y defienden el derecho del pueblo iraní a la autodeterminación.
De acuerdo a Deadline, el documento, que comenzó a circular en círculos cinematográficos, artísticos y académicos de Europa y Estados Unidos, plantea una postura frontal contra la intervención militar extranjera y subraya la responsabilidad ética del sector cultural ante el conflicto.
“Nosotros, un colectivo de artistas, profesionales de la cultura y cineastas, emitimos esta declaración con plena conciencia de nuestra responsabilidad histórica y ética de condenar inequívocamente la guerra, la violencia militar y toda forma de intervención política y militar”, señala la carta.
El texto también afirma que el futuro político de Irán debe depender exclusivamente de su población.
“El destino, el futuro y la determinación política de Irán pertenecen exclusivamente al pueblo iraní. Ninguna potencia extranjera, ningún gobierno ni coalición militar tiene la legitimidad para determinar la trayectoria política, social o histórica de esta tierra”, indica la declaración.
Entre sus principales demandas, los firmantes piden el cese inmediato de los ataques militares, el respeto al derecho de autodeterminación del pueblo iraní, la priorización de la diplomacia y el diálogo, así como la protección de civiles e infraestructura vital en la región.
A la iniciativa también se unieron figuras del cine y el ámbito cultural como el realizador estadounidense Jem Cohen, la cineasta británica Andrea Zimmerman, la directora tailandesa Thunska Pansittivorakul, la directora de la Viennale Eva Sangiorgi, el cineasta experimental John Smith y el académico Eyal Weizman.
La publicación de la carta coincide con el undécimo día de la campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, una operación que ha generado creciente preocupación internacional por sus posibles consecuencias para la estabilidad regional.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó inicialmente que la ofensiva, lanzada el 28 de febrero, buscaba debilitar al ejército iraní, eliminar su programa nuclear y propiciar un cambio de gobierno. Desde entonces, el conflicto ha escalado y ha incluido ataques contra instalaciones militares y zonas urbanas.
En su declaración, los firmantes rechazaron de forma categórica la idea de la guerra como vía para alcanzar la libertad.
“Ninguna paz duradera ha surgido jamás de bombardeos ni amenazas militares. Ninguna libertad se ha logrado mediante misiles, sanciones u ocupación”, advirtieron.
La carta concluye con un llamado a la paz y a la coexistencia en la región, señalando que el futuro de Irán no debe definirse “a la sombra de amenazas y bombardeos, sino mediante la voluntad popular, la justicia y una paz justa y duradera”.
Agencia Reforma


