
La administración de la Confederación Sudamericana de Futbol determinará la sede a la mayor brevedad posible. También determina que tomará todos los gastos de viaje, hospedaje y alimentación de hasta 40 miembros de cada equipo.
Asunción, Paraguay, 27 de noviembre de 2018. La Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) anunció hoy martes que el River Plate-Boca Juniors de la Final de la Copa Libertadores se jugará el 8 o el 9 de diciembre fuera de Argentina.
Así lo decidió el organismo tras los graves incidentes ocurridos el sábado en Buenos Aires, que obligaron a suspender el partido de vuelta de la final. Hinchas de River atacaron el autobús de Boca a su llegada al estadio y algunos jugadores resultaron heridos.
La administración de la Conmebol determinará la sede a la mayor brevedad posible. También determinó que el organismo tomará todos los gastos de viaje, hospedaje y alimentación de hasta 40 miembros de cada equipos.
El Consejo y el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, anunciaron el domingo el aplazamiento sin fecha del partido con el objetivo de “preservar la igualdad deportiva”, después de que varios jugadores de Boca resultaran heridos el sábado en los incidentes violentos.
La Conmebol considera prudente que el juego no sea en Argentina. Según medios de Paraguay, la Final sería en estadio Defensores del Chaco la capital de este país el 9 de diciembre.
El comandante de la Policía Nacional, comisario Walter Vázquez, aseguró que ya trabajan en el operativo de seguridad, aunque él recomienda que se juegue a puerta cerrada.
“Estamos trabajando en la organización para ver cómo será el operativo. Sería el 9 de diciembre en Asunción”, dijo el Comandante.
La realidad es que, de momento, no hay detalles sobre qué ciudades podrían albergar la final, aunque ya hay algunas ofertas: el alcalde de Medellín indicó en Twitter que la ciudad colombiana podría albergarla, mientras que Génova, en Italia, también ofreció sus instalaciones.
Otra opción que destacan medios argentinos es la de Asunción, sede de la Conmebol y que está a unos mil kilómetros al norte de Buenos Aires. El partido de ida, disputado a principios de noviembre, terminó 2-2, por lo que todo está abierto.
La Conmebol se reunió de urgencia después de que hinchas violentos de River reventaran el sábado las lunas del autobús de Boca con piedras y botellas durante el trayecto de la plantilla “xeneize” hacia el estadio Monumental.
Después, hubo altercados entre la Policía y los aficionados de River, lo que provocó que las fuerzas del orden lanzaran gas pimienta. Varios jugadores de Boca se vieron afectados por las piedras y los gases y su capitán, Pablo Pérez, fue llevado a un hospital con heridas en un ojo.
La Conmebol anunció entonces que el encuentro se postergaba del sábado al domingo, pero un día después se canceló otra vez a petición de Boca, que aseguró que sus jugadores todavía no estaban preparados.
“Conforme a los hechos de violencia ocurridos en Buenos Aires, los cuales pusieron en riesgo la seguridad de los jugadores, oficiales y aficionados (…), resulta prudente que el partido final no se juegue en dicho país”, explicó hoy el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, en una carta enviada a los máximos dirigentes de River y Boca.
La final entre los dos grandes de futbol argentino invadió la actualidad del país sudamericano y suscitó la atención de gran parte del mundo.
El partido de ida acabó 2-2 después de que fuera postergado un día por unas inundaciones en Buenos Aires y el encuentro de vuelta tenía que haberse jugado este sábado.
Tras los incidentes, dimitió el ministro de seguridad de Buenos Aires, Martín Ocampo. Todo ello ocurrió además a pocos días de que la capital argentina reciba viernes y sábado a la mayoría de los líderes mundiales en la cumbre política de G-20.
Acusan de estafa a médicos de Conmebol
La telenovela Final de la Copa Libertadores tiene un nuevo capítulo.
Según reportó TyC Sports, el doctor Juan Carlos Quesada presentó este martes una denuncia contra Francisco Pangrazio, Francisco Mateu, Jorge Pagura y José Veloso, médicos de la Conmebol que estuvieron en el partido de Vuelta entre River Plate y Boca Juniors.
A los galenos se les acusa por delitos de falsificación, ejercicio ilegal de la medicina y estafa. Los doctores declararon el domingo que “desde el punto de vista médico no existe una causal para la suspensión del encuentro”, luego de visitar al plantel Xeneize en el interior del vestuario.
Sin embargo, ellos mismos reconocieron que nunca revisaron a los jugadores de Boca Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo, quienes resultaron lastimados el sábado luego de que el camión del equipo fuera agredido por hinchas de River.
Abren proceso disciplinario a River
por disturbios en Libertadores
Y en Bueno Aires se dio a conocer este martes que la Conmebol abrió un proceso disciplinario contra River Plate por los altercados ocurridos el fin de semana en Buenos Aires, que obligaron a suspender la vuelta de la final de la Copa Libertadores ante Boca Juniors.
El máximo organismo delu sudamericano comunicó el lunes por la noche la apertura del proceso contra River. “El club ha sido notificado y tiene un plazo de 24 horas a partir de la notificación para formular sus alegatos y presentar las pruebas que en su defensa estime convenientes”, precisó.
La vuelta de la final de la Libertadores entre los dos grandes del futbol argentino se tendría que haber disputado el sábado en la cancha de River, pero el choque fue cancelado después de que hinchas del conjunto local atacaran con piedras el autobús de Boca.
La Policía respondió a los altercados con gases lacrimógenos y los futbolistas de Boca se vieron afectados por las piedras y los gases. El capitán del equipo xeneize, Pablo Pérez, fue llevado a un hospital con cortes en un ojo.
La Conmebol anunció entonces que el encuentro se postergaba del sábado al domingo, pero un día después se canceló otra vez a petición de Boca.
Texto: Agencia Reforma / DPA / Foto: Twitter @CONMEBOL
