
El Charco, Ñuu Savi, Guerrero, a 9 de junio de 2025.- Pobladores y activistas conmemoraron el 27 aniversario de la masacre de El Charco perpetrada por el Ejército en esta población na savi (mixteca), con la misma exigencia de justicia y reparación del daño para las víctimas que vienen pidiendo año con año y aún no les ha llegado.
La actividad fue encabezada por el presidente honorario de la Red Solidaria Década Contra la Impunidad y obispo emérito Raúl Vera López, quien señaló que las autoridades “no tienen vergüenza” al negar la justicia a los familiares de los asesinados el 7 de junio de 1998.
“No tienen vergüenza. En primer lugar, las autoridades de México, tenían que ser las que hicieran justicia en este caso; es algo indispensable que reconozcamos, que los primeros sinvergüenzas son los mexicanos que abandonan todo esto; gracias a Dios, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sí está dándole importancia a esto, pero reconocemos que tiene muchas demandas y que nosotros también tenemos que acudir a ellos”, dijo el obispo durante una plática con los medios.
“La sinvergüenzada está en el gobierno mexicano que ni siquiera le puso atención a eso, porque eso fue un crimen del Ejército y eso es una vergüenza, de nosotros también, las autoridades mexicanas no pusieron ningún medio y además siempre trataron de oponerse a todo”, expuso.
Raúl Vera expuso que la misma Organización de Estados Americanos (OEA) se encuentra con esos obstáculos y lo delicado es que pongan ellos mismos “un cuatro, eso se lo atribuyo al Ejército Mexicano, que es un sinvergüenza”.
“No hemos salido de la impunidad desgraciadamente, al principio el anterior gobierno empezó diciendo ‘Abrazos, no balazos’. Ahí está un modo de que la justicia iba a ser suave, esto es lo que demostraron” finalizó.
El obispo Raúl Vera ofició la tradicional misa que cada 7 de junio se celebra para recordar a los 11 caídos durante una ataque a la escuela de la comunidad donde se encontraban pernoctando una columna del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
Antes, a las 10 de la mañana, al menos 200 pobladores de la zona y activistas de diferentes organizaciones sociales marcharon hasta la cancha de El Charco donde el obispo dio la homilía.
En el sermón, Raúl Vera enfatizó que después de 27 años la masacre no debe quedar en el olvido, “pues fue el mismo Estado quién asesinó a nuestros hermanos indígenas”.
“Confió en que la Corte Interamericana de Derechos Humanos atraerá el caso y fallará a favor de las víctimas de la masacre”, mencionó ante los asistentes que en todo momento permanecieron de pie.
En la ceremonia no hubo la tradicional ostia y vino para consagrar que se da casi al finalizar, se leyeron pasajes de la biblia y terminaron con un mitin político.
Estaban reunidos para buscar una mejor vida, menciona Ericka Zamora
En el mitin la sobreviviente Ericka Zamora Pardo reivindicó que 27 años después se sigue denunciando la participación de los militares “quienes ejecutaron esta masacre; los que ejecutaron a los compañeros heridos que estaban reunidos aquí para buscar una mejor vida, para organizarse y tener mejores condiciones, de una vida digna”.
Mencionó los nombres de Onorio García Lorenzo, Mauro González Castro, Mario Chávez García, Fidencio Morales Castro, José Rivera, Zeferino Damián, Fernando Félix Guadalupe, Daniel Jiménez, Manuel Francisco Prisciliano, Apolonio Jiménez García, “los compañeros indígenas masacrados aquí y nuestro compañero estudiante de la UNAM, Ricardo Zavala” que fue secundado por el grito de los asistentes: Presentes.
“27 años exigimos justicia y le recordamos al Estado que ponga atención a estas regiones que se organizaron para tener una vida digna, y a 27 años seguimos exigiendo mejores condiciones para el pueblo ñuu savi; un sueño de aquellos años era el municipio indígena ñuu savi, que hoy se ha hecho realidad después de tantos años de lucha”, exclamó también la ex presa política.
Agradeció al obispo Raúl Vera López que hace 13 años llegó a El Charco y se comprometió a llevar el caso ante la CIDH, fue presentado en julio del 2012 para que el Estado mexicano responda por la masacre.
“Hace 13 años cuando nadie creía que este caso pudiera avanzar en la CIDH, hoy estamos esperando el informe de fondo. Gracias obispo por acompañarnos, caminar con nosotros y llevar el caso a la CIDH a nivel internacional. Gracias a la Red Solidaria Década Contra la Impunidad, gracias por este acompañamiento y su apoyo jurídico”.
“En los próximos meses tal vez la CIDH dé el informe de fondo y pueda pasar a la Corte Internacional de Derechos Humanos (Coidh) para que el Estado mexicano rinda cuentas por la masacre de nuestros compañeros; por la tortura de que fuimos objeto quienes sobrevivimos a esta masacre”, dijo.
“A pesar de la represión y de la tortura aquí seguimos exigiendo justicia, hasta que la justicia se siente entre nosotros como diría Rosario Castellanos, ojalá y podamos ver la verdad y la justicia para todos nosotros”, exigió Zamora Pardo durante el mitin político.
El Ejército no va a ser tocado, siguen los pactos de impunidad: Norma Mesino
Por primera vez en 27 años el acto se da en el municipio recién nombrado y reconocido por el Estado como Ñuu Savi, donde el alcalde Donaciano Morales Porfirio participó en el acto recordando de nueva cuenta a las autoridades que no se olviden de esos pueblos y les resuelvan sus demandas añejas de educación, salud y caminos.
“Nos falta mucho, apenas estamos empezando. Al gobierno pedimos pavimentación de El Paraíso a Coxcatlán y Ahuacachahue”.
“Carecemos de inversión al municipio y ya nos tocó recorte presupuestal. Queremos un presupuesto directo para los pueblos, obras grandes y de calidad” dijo ante los asistentes en su mayoría indígenas de ese municipio Autónomo.
La representante de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino al igual que la mayoría de los oradores exigió justicia y castigo a los culpables, reclamó que “ningún gobierno ha llevado a los asesinos a la justicia, la (justicia) tenemos que hacer desde la organización de los pueblos, desde la unidad de los movimientos”.
“La memoria colectiva que llevamos como organizaciones nunca hay que perderla. El Ejército no va a ser tocado, siguen los pactos de impunidad”, reclamó la luchadora social que también invitó a los asistentes al 30 aniversario de la masacre de Aguas Blancas.
“Rubén Figueroa sigue impune, el 28 de junio estaremos allá, ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos”, gritó.
La dirigente de la Organización de los Pueblos Indígenas Me’ phaa (OPIM) Obtilia Eugenio Manuel reclamó que los diputados y senadores deberían de crear leyes para que estas masacres no se vuelvan a repetir porque los que murieron eran gente del pueblo que se organizaba por una vida mejor.
“A los que mataron aquí no robaron, hay mucha corrupción, no quieren aprobar leyes para los indígenas, el gobierno federal debe de crear un plan para la justicia para los pueblos afectados, algunos huyeron por miedo. Se debe de buscar apoyo sicológico”, pidió la dirigente.
“El gobierno cuando nos quiera matar nos va a matar, no habría necesidad de organización si el gobierno cubriera las necesidades. Murieron campesinos, no profesionistas, no luchamos por un sueldo, luchamos porque asesinaron a nuestros compañeros”, finalizó.
La ceremonia religiosa y el mitin finalizaron cerca de la una de la tarde en el mismo lugar donde hace 27 años el Ejército mexicano atacó los cuatro salones pequeños de la primaria Caritino Maldonado, luego de una reunión entre pobladores y el naciente ERPI que quedó al descubierto ese día.
La imagen de los salones es la misma, las paredes continúan con las huellas de las balas que dejaron muerte y terror en esa comunidad en las montañas de Guerrero, esperan que se cree un museo contra el olvido que el rector Javier Saldaña Almazán se comprometió a construir.
A la actividad acudió en representación del gobierno del estado el director General de Actividades Cívicas de la Secretaria de Cultura, David Loma Hernández, el representante de la senadora Beatriz Mojica Morga, Enrique González, la ex diputada federal del PRD, Florentina Rosario Morales, el ex preso político Higinio Torres Lucena, el sobreviviente de El Charco, Efrén Cortés Chávez, el dirigente Frente Nacional para la Liberación de los Pueblos (FNLP), Hoguer Morales Miranda y el activista político Antonio Pérez Díaz, entre otros.
Texto: Lenin Ocampo Torres
Foto: Jesús Eduardo Guerrero


