
Pierden los ingleses con un autogol de Shaw: el defensa inglés desvió hacia su portería un cabezazo del uruguayo Luis Suárez que ya buscaba a Coutinho en el segundo palo. El club catalán acaricia la semifinal.
Manchester, Inglaterra, 10 de abril de 2019. En un encuentro cerrado, pero en el que fue superior, Barcelona venció hoy 1-0 al Manchester United en el juego de ida de los cuartos de final de la Champions League.
Manchester United complicó el partido, encimó al club catalán, pero no le alcanzó para hacer más. La calidad del conjunto culé fue clara. Y ésta le sirvió para ganar su primer encuentro en la Liga de Campeones en la casa de los Red Devils.
Por si algo le hiciera falta a los ingleses, perdieron con un autogol de Luke Shaw: el defensa desvió hacia su portería un cabezazo del uruguayo Luis Suárez que ya buscaba a Coutinho en el segundo palo.
En todo el partido, el Barcelona recurrió a su toque de balón para controlar a su rival, que pese a su condición de local poco pudo hacer ante los azulgranas.
Corría el minuto 12 cuando Lio Messi metió un centro por izquierda para que Luis Suárez rematara con la cabeza, aunque se terminó decretando por el autogol de Shaw.
Después de eso, todo fue a favor de los visitantes, comandados por el astro argentino, que en la primera parte sufrió un golpe en la nariz al disputar un balón con Chris Smalling y que requirió atención médica.
Los azulgranas intentaron aumentar el marcador, pero sus hombres de punta no salieron finos y todo quedó en aproximaciones.
El equipo comandado por Ernesto Valverde tratará el martes 16 de abril sellar su pase a las semifinales en la cancha del Camp Nou.
De su lado, el conjunto inglés tendrá, según se ve desde ahora, un partido complicado y más en un estadio como el de Barcelona.
Texto: Redacción / Agencia Reforma
Foto: Twitter @FCBarcelona_es
Así fue:
Barcelona ganó al Manchester United, algo que nunca antes había logrado, para tomar ventaja en estos cuartos de final de la Liga de Campeones que se decidirán, de todos modos, en el Camp Nou después de que David De Gea evitara una derrota más dolorosa para los Red Devils.
Justo hace un año, el 10 de abril de 2018, el club blaugrana se quedaba fuera de la Champions en cuartos de final, barrera que ahora pretende saltar, al perder por 3-0 en el ‘Colosseo’ de Roma. Una derrota dolorosa, aún recordada, pero esta vez los blaugranas demostraron que pueden tener la lección aprendida.
Un sólo gol, confeccionado por Leo Messi y buscado por Luis Suárez, que tiene un gran valor. Pudo el Barça irse con más ventaja para el partido de vuelta, pero David De Gea fue clave en dos acciones ante Philippe Coutinho, en un disparo raso del brasileño que sacó con un gran pie y reflejos de gato, y a disparo de Jordi Alba, ya en la segunda parte.
Creó cierta sensación de peligro el United pero sin llegar a confirmarlo. Llegó, sí, tuvo centros laterales y algún disparo en buena posición, pero no inquietó a un Marc-André Ter Stegen que no tuvo que sacar ningún balón que fuera en dirección a su red. El Barça, por contra, estuvo bastante mejor en ataque.
No abusó del balón, no encerró al United, y se conformó con atacar a rachas, pero bastante cargadas de peligro, y esperar bien cómodo a ver cómo el United se las hacía para acercarse con el balón controlado, con la cierta alergia que les provoca. Sin espacios, sin poder correr a la espalda de la defensa blaugrana, acabó siendo su mejor jugador De Gea.
Suárez no marca en la Champions desde hace más de un año, desde el partido de ida de esos cuartos ante la Roma en el Camp Nou (4-1). Desde entonces, ocho partidos contando el de Old Trafford sin ver portería, y con el infortunio de que esta noche, su remate de cabeza a centro de Messi, se lo dio la UEFA a Luke Shaw en propia puerta.
Ole Gunnar Solskjaer sorprendió de inicio con una disposición de 5-3-2, con tres centrales y situando a Luke Shaw como central zurdo, y Ashley Young y Diogo Dalot como carrileros. Pogba, líder del centro del campo junto a Fred y el joven McTominay, y Rashford y Lukaku ofreciendo alternativas distintas en ataque.
Con ese dibujo tuvo alguna contra el United, de poco peligro. Fue el Barça quien, jugando más cerrado de lo habitual y dando el balón al rival, pero estirándose bien hacia arriba, puso las ocasiones más claras. Incluido el gol, con suspense ya que fue anulado y luego dado por bueno en el VAR. Pese a que lo celebró Suárez y se lo dieron a Shaw, que la rozó sin querer.
Llevaba tres partidos sin marcar el Barça lejos del Camp Nou en unos cuartos de final de la ‘Champions’, y aunque con ayuda, lo hizo. Y sirvió para romper el gafe de Old Trafford, donde el Barça acumulaba dos empates y dos derrotas y no había ganado nunca.
Lo hizo cuajando un partido serio, de los que pueden valer una eliminatoria. Sin florituras, sin dejar boquiabierto ni repetir el fútbol fantasioso de las finales de la ‘Champions’ ganadas en 2009 o 2011 ante el United. Pero se adelanta y cobra ventaja y el Camp Nou decidirá. Avisado está el Barça del 1-3 del United en el Parc des Princes del PSG.
Ficha técnica
Resultado:
Manchester United, 0 – Barcelona, 1.
Equipo:
Manchester United: De Gea; Young, Smalling, Lindelöf, Shaw, Dalot (Lingard, min.74); McTominay, Fred, Pogba; Lukaku (Martial, min.68) y Rashford (Pereira, min.85).
Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio (Aleñá, 90+3), Rakitic, Arthur (Sergi Roberto, min.66); Messi, Suárez y Coutinho (Arturo Vidal, min.65).
Goles:
0-1. Min.12, Shaw (pp).
Árbitro: Gianluca Rocchi (ITA). Amonestó a Shaw (min.19), Lingard (min.76), Smalling (min.86) en el Manchester United y a Busquets (min.18), Arturo Vidal (min.71) en el FC Barcelona. Luke Shaw (Manchester) no jugará la vuelta en el Camp Nou.
Estadio: Old Trafford.
Texto: Europa Press


