9 octubre,2019 6:27 am

Conquista The Cure en el Foro Sol como en sus mejores tiempos

Fue mucho rock, mucho glam, mucha nostalgia… la madurez afloró y se posesionó del Foro Sol y de los 65 mil asistentes que acudieron a ver a la banda británica en su 40 aniversario.
Ciudad de México, 9 de octubre de 2019. Efusivo, pasional, entregado, incluso cadencioso, Robert Smith y The Cure hechizó este martes a toda la legión que llegó al Foro Sol para reafirmarlo como el máximo exponente del rock gótico.
Fueron 65 mil almas, según los organizadores, las que acudieron a celebrar los 40 años de trayectoria de la banda británica.
La gente se vistió de negro, fumó, tomó cerveza y comulgó con las melodías y la nostalgia al interpretar éxitos como “Just Like Heaven” y “Fascination Street”. Abundaban los fans naturales, esos de 40 o 50 años, aunque también mucho “millennial”.
Sin nada extravagante en el escenario, salvo una pantalla gigante a lo largo y ancho del fondo y un par a los costados, The Cure impuso su gallardía auditiva y su talle artístico con el puro hecho de tocar de forma magistral y con un ímpetu a prueba de arrugas y achaques, en canciones como “Hot, Hot, Hot!!!”.
Fue mucho rock, mucho glam, mucha nostalgia… la madurez afloró y se posesionó del inmueble.
Ese aprecio que le tienen sus seguidores mexicanos, y que Robert valora mucho, lo retribuyó y manifestó con el programa de canciones: 36 piezas las que compondrían este show, el más largo de la gira.
Robusto, y muy bailador, hasta zapateando y guiñando el ojo, el intérprete fue en un par de ocasiones de un extremo del escenario al otro. También se concentró en su guitarra, en su micrófono y en lo que veía en su panorámica.
“Esto es fabuloso, gracias, gracias, gracias”, fue una frase que repitió en castellano más de cuatro veces y que le redituó con gritos al unísono de su nombre.
Monarca de la cultura gótica, imitado, idolatrado y reverenciado, el compañero de Simon Gallup, Roger O’Donnell, Jason Cooper y Reeves Gabrels unificó a la concurrencia con su voz y sus rolas, con sus actitud y su mística.
The Cure interpretó todos sus éxitos: “Pictures of You”, “Never Enough”, “In Between Days”, “Disintegration”, “Friday I’m in Love”, “Lullaby” y “Three Imaginary Boys”.
Esa cabellera alborotada y toda engominada, que es el distintivo del cantante, lució por sí sola y la gente le gritó de todo. “Hair, hair, hair”, “péinate”, “te agarro de los cabellos”, “suéltate el pelo”…
“Ustedes son extraordinarios, los llevo en el corazón y gracias por todo”, soltó el vocalista de 60 años.
Efusivo y pasional, y un tanto Bailarin, Smith cautivó a la audiencia plagada de chavorrucos y muchos jóvenes y Milenials. Nadie quedó desencantado con la dosis de música que se llevó de parte del rey del glam rock y del gótico.
El compañero de Simon Gallup, Roger O’Donnell, Jason Cooper y Reeves Gabrels unificó a la concurrencia con su voz y sus rolas, con su manera de conectar y llevar a la nostalgia a los asistentes.
The Cure interpretó sus básicas: “Pictures of You”, “Fascination Street”, “Never Enough”, “In Between Days”, “Just Like Heaven”, “Disintegration”, “Lullaby”, “The Walk”, “Friday I’m in Love”, “Hot Hot Hot”, “Close to Me” y “The LoveCats”.
Sus himnos “Three Imaginary Boys” y “Boys Don’t Cry” los dejaron para el final del concierto que también sumó “10: 15 Saturday Night” para un total de tres horas completas de rock, punk y corazón.
De las 21:10 horas del martes a las 00:10 horas, The Cure repatrió felicidad y nostalgia a su gente… y todos fueron felices.
Texto. Juan Carlos García / Agencia Reforma / Foto: @thecure (Twitter)