
Acapulco, Guerrero, a 16 de diciembre de 2024.- Jóvenes voluntarios de la asociación Techo México construyeron este fin de semana 30 pequeñas viviendas con sistemas de captación de agua de lluvia en la comunidad Ejido Viejo, Coyuca de Benítez, porque la “emergencia todavía continúa” tras el impacto de los huracanes Otis y John, comentaron participantes.
La organización suma 169 viviendas construidas en esta comunidad y otras colonias de Coyuca de Benítez y Acapulco desde diciembre del año pasado, y tiene aún proyectos porque los fenómenos hidrometeorológicos volvieron “aún más evidentes” los problemas de pobreza y desigualdad de la región, dijo por teléfono la subdirectora de Emergencia en Guerrero, Paola Olguín de Jesús.
Informó que 80 jóvenes provenientes de la Ciudad de México, Puebla Querétaro y Oaxaca llegaron el viernes pasado y se quedan hasta hoy en el poblado de Ejido Viejo, que se encuentra a 15 minutos en automóvil del poblado del Pedregoso, municipio de Acapulco, rumbo a Coyuca de Benítez, y son otros 10 minutos de recorrido de la carretera federal al centro del poblado.
En la edición del 4 de octubre se publicó que por el huracán John, numerosas viviendas de esta localidad quedaron totalmente enterradas por la tierra arrastrada del arroyo que atraviesa el pueblo, y los pobladores pidieron ayuda del gobierno para limpiar el pueblo y evitar nuevas inundaciones.
Como lo dio a conocer El Sur en su momento, a raíz del huracán Otis, Techo México llegó a Guerrero a construir pequeñas viviendas de madera y lámina, las primeras 10 fueron en la colonia Fuerte Emiliano Zapata, de Coyuca de Benítez, a mediados de diciembre de 2023.
En marzo pasado más de 300 jóvenes voluntarios construyeron otras 60 viviendas de emergencia con sistemas de captación de agua de lluvia en Fuerte Emiliano Zapata y en la localidad Tierra y Libertad.
Ayer, Olguín de Jesús comentó que la lideresa de Fuerte Emiliano Zapata los contactó con la ex comisaria de Ejido Viejo, cuyos habitantes, “llenaron el formulario de comunidades afectadas por el huracán y terminando la construcción en Fuerte, buscando otro lugar donde pudiéramos empezar a construir es que vemos las respuestas de Ejido Viejo”.
“Notamos el nivel de daños que hubieron, entonces se determina empezar nuestro trabajo aquí”.
Este fin de semana los jóvenes voluntarios de un rango de 16 a 25 años construyeron 30 viviendas, cada una cuenta con un sistema de captación de agua de lluvia, un filtro de agua y una luminaria solar.
En total, Techo en México ha construido 90 viviendas en esta pequeña localidad, 30 fueron edificadas en el puente del Día de la Independencia en septiembre pasado, tenían planeado construir igual número de casas el siguiente fin de semana, pero pasó el huracán John y lo pospusieron hasta noviembre con el beneplácito de que ninguna de sus construcciones tuvo daños graves, y con la participación de los vecinos.
Junto con otras viviendas construidas en distintos puntos de Acapulco como la unidad habitacional Coloso, la colonia Renacimiento, y Pie de la Cuesta son en total 169 casas edificadas por Techo México, y tienen otros proyectos de edificación de “vivienda progresiva de emergencia”.
Olguín de Jesús dijo que “si bien ya pasó un año de Otis, ya pasó John, pues la emergencia todavía continúa y todavía podemos seguir encontrando este tipo de casos asignables”, y comparó su trabajo en Guerrero respecto a otros estado del país:
“Aquí el sentido de urgencia realmente es algo que nos está moviendo demasiado, si bien era una situación que ya existía previa a los fenómenos naturales, esta parte de la desigualdad, la pobreza, obviamente con los huracanes lo que ocasionó fue que fuera aún más evidente este tipo de situaciones”.
La promotora de construcción, Ariadna Cortés contó que una familia de Ejido Viejo damnificada por el huracán John le compartió que la “pérdida de material fue muy grande, entonces la tristeza que tenían era abismal porque justamente decían que los apoyos tardaron un poco en llegar o bastante en llegar, y justamente necesitaban salir a buscar ciertas cosas porque la presión de no tener una casa era muy grande”.
“El no tener dónde dormir, el no tener dónde guardar sus cosas, el no tener cosas incluso era para ellos una presión que no podían sostener porque no tenían trabajo, porque justamente perdieron trabajo también porque perdieron herramientas, lugares; no podían salir, no había comida”.
Resaltó que para una familia damnificada contar con una vivienda “les libera un poco la presión, les libera un poquito la economía y justamente les da la oportunidad de poder seguir avanzando”.
Indicó que la encuesta aplicada a los posibles beneficiarios “es como un estudio socioeconómico un poquito para determinar quién tiene mayor necesidad; vaya, se les pregunta acceso a servicios básicos, en qué trabajan, cuántas personas viven, rangos de edades, enfermedades, para determinar quién tiene la necesidad más grande dentro del grupo de personas encuestadas”.
“Hay personas que obviamente perdieron más o que tienen menos acceso, entonces esas personas son las que priorizamos porque son las que se encuentran un poquito más vulnerables que el resto”, expuso Ariadna Cortés e invitó a la sociedad en general a hacer voluntariado en Techo México.
Texto: Ramón Gracida Gómez/ Foto: Cortesía Techo México


