
Acapulco, Guerrero, 4 de noviembre de 2025. Vecinos y personas que cuidan carros en la vía pública denunciaron que desde hace varias semanas persiste un escurrimiento de aguas negras en la avenida Ruiz Cortines, que inicia frente a la preparatoria 17 de la Universidad Autónoma de Guerrero y llega hasta el hospital Vicente Guerrero, sin que se haya solucionado.
Ayer por la mañana, durante un recorrido por la avenida Ruiz Cortines, desde la esquina con Baja California hasta la preparatoria antes mencionada, se pudo constatar que en el carril de la colonia La Laja al Centro de la Ciudad está el escurrimiento de agua; el cual se mezcla con el de agua pluvial de un ojo de agua que está en la Unidad Académica de Contaduría.
De acuerdo con tres personas adultas mayores que cuidan carros en la avenida frente a las escuelas, dijeron que una tubería de la escuela preparatoria se había roto y no la han reparado, y otro dijo que se debe a que las alcantarillas están colapsadas.
Uno de ellos dijo que “nadie hace nada, al rector de la Universidad le vale, el Ayuntamiento nada más viene, pero no hace nada”, y agregó que “se echan la bolita” pero el escurrimiento persiste. Aunque ayer no se percibió mal olor, pero las personas dicen que es agua residual.
En la Unidad Académica de Contaduría, hay un brote de agua limpia, “ojo de agua” que se trasmina por el muro, la cual sale limpia. También hay otro brote de agua que se trasmina por el muro por la preparatoria 2; ahí se pudo constatar que de una alcantarilla está escurriendo agua residual.
“En la preparatoria 17 sí es drenaje el escurrimiento, pero aquí es agua pluvial, es del escurrimiento de la tierra” dijo Gregorio Gallegos, quien recordó que ha solicitado que en ese punto de Contaduría se haga un algibe para que el agua que escurre se aproveche, para “darle a los hospitales o para regar las plantas del camellón”.
Sostuvo que “el agua se puede utilizar así como sale, es agua especial, porque no es agua sucia”, recordó que después del huracán Otis, que se estuvo mucho tiempo sin servicio de agua potable las colonias de la ciudad, las personas llenaban sus cubetas en ese lugar. Incluso comentó que él toma agua de ahí para lavar carros.
Del escurrimiento de agua residual en la avenida, desde la preparatoria 17, “ese tiene como unos 15 días, se tapa el drenaje con la basura que le echan, aquí es cuestión es que destapen el tubo para que se solucione el problema”.
Los vecinos señalan que la falta de atención refleja el abandono institucional que viven muchas zonas del puerto desde el huracán. “No es posible que pasen los meses y sigamos conviviendo con aguas negras frente a una escuela y un hospital”, reprocharon.
Aurora Harrison


