
Buscará abrir acceso a la educación científica y tecnológica para niños y jóvenes, principalmente en comunidades vulnerables
Monterrey, Nuevo León, 19 de julio de 2025. Para algunas niñas y niños con autismo, aprender a identificar y regular sus emociones puede representar un gran reto, lo que impacta en su vida diaria y relaciones.
En busca de atender esta necesidad, Project STEAMex está desarrollando un robot para impulsar la educación socioemocional en esta población.
La organización es una iniciativa comunitaria regia que busca abrir acceso a la educación científica y tecnológica para niños y jóvenes, principalmente en comunidades vulnerables.
Con programas de robótica, cursos y talleres, en estos años han beneficiado a chicos de Monterrey y de otras ciudades.
Conocido como “Sensor de emociones”, la nueva máquina está en etapa de pre prototipo y busca instituciones que desean conocer la tecnología para probar su efectividad.
“Existe el cliché de que los niños dentro del espectro autista no generan empatía porque no conectan con las emociones de los demás”, señala Horacio Reyes Luna, psicólogo de 23 años y creador del proyecto.
“Lo que busco es que los niños identifiquen las emociones, sepan manejarlas y también interactuar con las personas”.
El trastorno del espectro autista es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro, que afecta la manera en la que una persona percibe y socializa.
Uno de los desafíos que algunas personas enfrentan es la dificultad para identificar y expresar emociones, lo cual no significa que no tengan la capacidad de sentir, sino que su forma de procesarlas y expresarlas podría ser diferente a la esperada.
El robot se desarrolló a partir de los personajes de la película Intensa-Mente, en la que los protagonistas representan las emociones y los colores con lo que usualmente se les asocian: Alegría es amarilla, Tristeza es azul, Miedo es morado, Enojo es rojo y, Desagrado, es verde.
Cuando el sensor de la máquina detecta un bloque de color amarillo, por ejemplo, forma una cara de alegría y hace movimientos que representan la emoción.
“El robot es como si fuera una persona enfrente de ellos”, explica Horacio, egresado de la Universidad Autónoma de la Laguna, en Torreón, y radicado en Monterrey.
“Le pones el bloque rojo, muestra que está enojado y le puedes decir (al niño): ‘Tú, ¿cuándo te sientes enojado?’”.
El “Sensor de las emociones”, construido con piezas LEGO, ya fue probado en un instituto de educación especial en Coahuila, con buenos resultados.
Sin embargo, se requieren más pruebas. Por ello están en busca de instituciones que trabajen con población infantil con autismo y que estén interesados en implementar el robot para verificar su funcionalidad.
“Queremos ver qué más información podemos sacar para mejorar el diseño del proyecto”, indica Abraham Martínez López, fundador de Project STEAMex.
Las instituciones interesadas en conocer el proyecto pueden comunicarse a través de las redes sociales @steamex.mx.
Dalia Gutiérrez / Agencia Reforma


