
Texto: Redacción/ Foto: Facebook
Ciudad de México, 22 de mayo de 2018. Por los pasillos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se podía ver caminar a la estudiante Mariela Vanessa Díaz Valverde, de apenas 21 años. El pasado 27 de abril, cuando se dirigía a la Facultad de Filosofía y Letras, y desapareció.
Mariela Vanessa está inscrita en el segundo semestre de la carrera de Letras Hispánicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, la máxima casa de estudios de Latinoamérica.
Una ficha policiaca describe a Vane como una joven de 1.60 metros de estatura, complexión delgada, tez clara, ojos grandes café oscuro, el cabello lacio y negro y con la particularidad de tener un lunar en el mentón del lado izquierdo, pero con ella desapareció mucho más que eso, está en juego una hija, una compañera, una vecina, una estudiante, una vida.
La historia de su desaparición se cuenta entre lágrimas y visitas a las instancias que deberían encontrar a la joven, pero no lo han hecho.
Vanessa salió de su casa, ubicada en la colonia Fuego Nuevo, Iztapalapa, el pasado 27 de abril para dirigirse, primero, a la Biblioteca José Vasconcelos y posteriormente al Colegio de Letras Hispánicas, en Ciudad Universitaria, pero ese día Mariela no regresó a casa.
Los familiares de la joven denunciaron su desaparición al día siguiente ante el Centro de Apoyo a Personas Extraviadas o Ausentes (CAPEA); sin embargo, la respuesta fue una negativa para canalizar el caso a la instancia correspondiente, la Procuraduría General de Justicia (PGJ), con el argumento que no había pruebas de delito que perseguir.
La noche de la desaparición, refieren sus familiares, el celular de la estudiante seguía sonando, sin recibir respuesta, lo que era una “buena señal”, determinaron en el CAPEA. Pero no hubo rastreo, denuncia la hermana de Vanessa.
Su familia regresó al CAPEA el 7 de mayo para solicitar se rastreara el celular; sin embargo, éste ya estaba apagado y era imposible la acción.
Entre el dolor de la desaparición de un integrantes de la familia y la ineficacia de las organismos competentes, los parientes de Vanessa se han tenido que debatir para exigir su aparición con vida y que se haga justicia contra quienes obstaculizan el proceso de búsqueda.
Los defensores de la familia solicitaron a la PGJ que la carpeta de investigación CI-E-DGAV/ CAPE/ UI-2 S/D/ 01302/ 04-2018 sea transferida a una una fiscalía especializada como la de Investigación de Secuestros, Fuerza Antisecuestros (FAS) o Fiscalía Central de Investigación, donde le puedan dar puntual seguimiento al caso.
Los compañeros con los que Vanessa compartía, no sólo clases, sino momentos de vida, han salido a protestar para que sea regresada con vida y se investigue al o los responsables.
El pasado 18 de mayo, la procuraduría de la Ciudad de México amaneció tapizada de fotos de Vanessa donde hubo una concentración de familiares y compañeros de la joven.
#DóndeEstáMarielaVanessa #NiUnaMás #NiUnaMenos claman sus compañeros mientras intervienen con carteles con su nombre las butacas de las aulas donde Mariela pudo haberse sentado mientras tomada clase antes que se esfumara.
“Así dejamos hoy las aulas de la #FacultadDeFilosofíaYLetras en la #UNAM. Mariela Vanessa se sentó donde yo y donde miles que no nos vamos a callar por su desaparición. Porque somos colegas. Porque somos compañeras. Porque somos jóvenes. Porque somos mujeres. Porque somos personas. ¡Mariela, escucha: tus compañeros en la lucha! #DóndeEstáMarielaVanessa #NiUnaMás #NiUnaMenos”

A pesar de que los estudiantes han obligado prácticamente a la UNAM a condenar el hecho, la casa de estudios no ha hecho nada para presionar la búsqueda y aparición de una de sus universitarias, denuncian los alumnos.
Por su parte, las autoridades se comprometieron, después de varias semanas, a iniciar una revisión cronológica de los hechos y agregar a la carpeta la perspectiva de género, pero sigue sin haber alguna comisión delictiva que lleve el caso, reclaman familiares.
La defensa, llevada por el abogado Víctor Caballero, alegó que no van a desistir de la demanda de amparo contra el procurador general de Justicia y titular del CAPEA por la omisión y dilación de la investigación, interpuesta el pasado 18 de mayo, con la finalidad de que se lleven a cabo los compromisos.
El caso de Mariela Vanessa no es un caso aislado en un país donde se cometen 7 feminicidios por día y donde ser mujer implica un doble riesgo de ser explotada, violentada, desaparecida y asesinada.
De acuerdo con Trafficking In Person 2017, México está ubicado en el nivel 2 respecto a la trata de personas.


