24 diciembre,2025 4:20 am

Cumple el Acabús 10 años sin garantizar la movilidad lo que encarece la vida de los acapulqueños

 

Acapulco, Guerrero, a 24 de diciembre de 2025.-  A 10 años de la puesta en funcionamiento del sistema de transporte Acabús, éste ha aumentado el gasto diario de los acapulqueños en pasaje porque el servicio es obsoleto e insuficiente para garantizar la movilidad diaria de miles de personas en la ciudad.

De acuerdo con el extinto Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el gasto que los ciudadanos efectúan para ir de su casa al trabajo y volver a su hogar es un factor que acentúa sus condiciones de pobreza, porque el dinero que emplean para la movilidad no pueden emplearlo para satisfacer otras necesidades que debe cubrir con su salario como alimentación, esparcimiento, ahorro o actividades culturales.

El Sistema Integral de Transporte, Acabús, empezó operaciones el 25 de junio de 2016, se prometió que operaría con 344 camiones, pero sólo fueron 135 camiones, cuatro rutas troncales y 12 rutas alimentadoras, 10 años después, de acuerdo con testimonios de trabajadores sólo circulan 50 camiones, se mantiene las cuatro rutas troncales, pero sólo quedan dos rutas alimentadoras, Renacimiento y Zapata desaparecieron 10: Arroyo Seco, La Venta, Sector Seis, Primero de Mayo, Praderas de Costa Azul, Caleta, Cumbres, Florida.

En 10 años, la ruta Oviedo/Base Naval programada en el proyecto original nunca se concretó y desapareció la ruta que circulaba por la avenida Costera.

Los camiones del Acabús son vehículos rojos con franjas azul y verde y recientemente el gobierno del estado incluyó diseños alusivos a la identidad guerrerense como el jaguar.

La administración del Acabús está integrada por un Organismo Público Descentralizado a cargo de Sara Sebastián Perez, a quien se buscó en tres ocasiones para esta nota y nunca estuvo disponible para una entrevista porque se la pasa “de comisión” en Chilpancingo, aunque las oficinas y el servicio están en Acapulco.

El servicio se presta mediante dos concesiones, la concesión de los vehículos y la del recaudo del cobro a los pasajeros están a cargo de Autobuses Metropolitanos Grupo Ruano S.A. de C. V.

El concesionario del Acabús, Fernando Ruano, anunció, a fines de noviembre, que en dos meses se integrarán 20 nuevos vehículos al servicio, dijo que actualmente funcionan 74, pero diariamente unos 12 vehículos están en el taller por fallas.

La tarifa y el gasto

El Acabús, para quienes viven en la ruta por la que circula, tiene una tarifa de 13 pesos, pero quienes han sido excluidos deben pagar doble o triple pasaje para movilizarse en la ciudad, la situación se acentúa con el tiempo de espera pues la única ruta constante es Farallón/Base Naval, para las otras tres rutas los ciudadanos necesitan paciencia, fuerza de voluntad y mucha pobreza para esperar hasta una hora a que pasen los camiones de su ruta, de Retorno/Oviedo, pasan cuatro camiones de esa ruta por uno de la ruta Coloso/Oviedo o Garita/Oviedo.

El Acabús sólo ha beneficiado a las organizaciones de taxis colectivos, los ciudadanos prefieren transbordar que esperar el Acabús, y pagan las tarifas que imponen los taxistas que van desde 25 hasta 100 pesos. La anarquía en el cobro del pasaje se impuso desde 2023, después del huracán Otis, y dos años y dos meses después de ese fenómeno, ninguna autoridad ha sido capaz impedir los cobros abusivos en el pasaje por parte de los transportistas.

Un ciudadano común en promedio gasta 60 pesos de pasaje al día, mientras haya luz del sol y si sólo va a una dirección, la mayoría prefiere transbordar entre diferentes tipos de vehículos, camionetas alimentadoras, taxis colectivos, urvans y urbanos, cuando el ciudadano sale de noche por su trabajo, por diversión o por necesidad, el pasaje por persona se eleva hasta 100 pesos en los taxis colectivos por persona.

El fraude de la comodidad

Cuando se anunció el Acabús, se dijo que el traslado en esos vehículos sería confortable pues contarían con aire acondicionado y habría vehículos articulados con mas espacio para los usuarios. Actualmente son escasos los autobuses del sistema Acabús que cuentan con aire acondicionado, esta función fue deshabillitada desde el huracán Otis y no ha vuelto.

Los urbanos que antes daban el servicio en la ciudad contaban con 45 butacas para los pasajeros, los actuales camiones sólo cuentan con 23 butacas, cuatro reservadas para adultos mayores, mujeres embrazadas y personas con discapacidad y 19 para el resto de los usuarios, lo que significa que hubo una reducción del 50 por ciento en los espacios para sentarse en el nuevo sistema de transporte.

La incapacidad de brindar el servicio es tal que actualmente hay reglamentos que prohiben a los usuarios subir con bolsas, El Sur ha documentado casos donde a los usuarios se les ha impedido el paso por llevar una bolsa que se arrastra con llantas.

La decadencia del Acabús también se nota en las estaciones, están sucias, llenas de polvo y excremento de palomas y otras aves, los cestos de basura que usan son deplorables y las rejas son intocables por la cantidad de polvo acumulado, no funcionan las pantallas electrónicas de los autobuses ni de las estaciones, los baños que tienen las estaciones sólo son para los choferes pues permanecen cerrados sin posibilidad de que los usuarios puedan hacer uso de esas instalaciones.

Como las pantallas electrónicas no funcionan, algunos camiones han puesto rótulos en el parabrisas, como se estilaba antes en los urbanos para indicar la ruta en otros casos los ciudadanos preguntan antes de abordarlo para no confundirse de ruta.

La estación del Oviedo/Costera frente al Malecón es insuficiente para los usuarios que ahí se concentran en las horas pico tres rutas y aunque el abordaje se hace de manera ordenada, en filas, es constante el roce entre las personas y siempre debe estar una persona cuidando que los usuarios respeten el único acceso disponible.

Las bocinas que tenían los autobuses para anunciar a los usuarios las estaciones, también fueron suprimidas, las puertas de las estaciones también fueron suprimidas, sólo hay una zona de ascenso y descenso de pasajeros en las estaciones antes eran cuatro.

Las máquinas para pagar el pasaje mediante una tarjeta electrónica no funcionan, así se constató en diversas estaciones como Cine Río, solo funciona una de las dos máquinas y la que sirve no reconoce los billetes nuevos.

En la estación de transferencia de Las Cruces el comercio informal que había invadido los accesos se retira en la mañana y por la tarde vuelven a instalarse, además del comercio informal, los usuarios conviven con el cruce de motos por un paso que sólo es peatonal pero que ya no tiene bolardos.

En la estación Zapata hay dos máquinas para poner saldo a la tarjeta y una no sirve.

En la estación Las Anclas, hay cuatro máquinas y una no sirve. En la estación de transferencia de Renacimiento hay ocho máquinas, sirven seis y dos no funcionan. La estación Michoacán no recibe billetes nuevos, sólo viejos y sólo funciona una de las dos máquinas.

En la Ruta 3, Coloso, no hay señalética que identifique las estaciones del Acabús.

En terminal de la ruta Farallón/Base Naval los usuarios esperan bajo el sol, antes había una máquina para recargas, pero ya no existe, tampoco en La Sabana.

La única ruta que funciona con agilidad es Farallón/Base Naval, cada cinco minutos en la mañana y cada diez minutos el resto del día salen los camiones y para abordarlo los ciudadanos se forman en fila, es la única que se aborda en orden, las otras tres rutas se abordan en bola, cada usuario lucha cuerpo a cuerpo con otra persona por alcanzar un espacio cuando los camiones van llenos, en las horas pico los adultos mayores son los que tienen dificultades para abordar.

Los camiones tienen un espacio destinado para personas con discapacidad, pero abordarlo es difícil porque hay pocos camiones y cada unidad se satura y cuando se llena es difícil salir.

Está restringido viajar con paquetes en el Acabús, pero en la práctica no se aplica porque los estudiantes cargan mochilas y trabajos escolares, las amas de casa llevan bolsas con sus compras y muchos usuarios lo utilizan para moverse a sus trabajos cargando herramientas que necesitan para laborar.

En la renovación de la vialidad por donde circulan estos vehículos, desde Paso Limonero hasta el Zócalo se gastaron mil 119 millones de pesos, pero el carril confinado al Acabús nunca se ha respetado, los módulos divisorios que había sobre la carretera fueron removidos hasta que ese proyecto quedó en desuso y los letreros de “solo Acabús”, se borraron.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció, como parte del programa Acapulco se Transforma Contigo mejorar la movilidad en la ciudad y en junio de este año algunos usuarios del Acabús fueron encuestados sobre su experiencia con este sistema de transporte.

“De la jodida”

En un sondeo con usuarios del Acabús se constató que la mayoría coincide en que lo único bueno del servicio es que usa el Maxitúnel y eso disminuye los trayectos, pero las siete personas consultadas se quejaron de la falta de vehículos hace que tengan que esperar mucho tiempo en las estaciones y siempre están llenos.

En la estación de transferencia de Renacimiento se consultó a siete usuarios, a cada uno se le hicieron cuatro preguntas, ¿Qué opina del Acabús? ¿Qué debe mejorar? ¿Que le gusta del Acabús? ¿Qué no le gusta del Acabús?

La usuaria, de nombre Marina dijo que “está de la jodida, tarda mucho”, que faltan carros y no hay rutas alimentadoras “paga doble uno, paga para aquí y aparte para llegar a la colonia, al principio daban servicio completo y ahorita no, no me gusta nada pero lo tenemos que usar”.

Otra usuaria dijo que es “pésimo” el servicio, “se tarda mucho, no hay orden, la gente se amontona y todos quieren entrar al mismo tiempo”.

Otra usuaria dijo que siempre tarda para pasar, que lo que le gusta es que pasa por el Maxitúnel, lo que debe mejorar es que haya más camiones y que les pongan aire acondicionado.

Otra usuaria de nombre Laura opinó que faltan vehículos porque en las horas pico no son suficientes para los usuarios, dijo que le gusta es que pasa por el Maxitúnel y lo que no le gusta es que “tarda mucho porque no hay carros”.

La usuaria Isabel dijo que el Acabús es rápido porque pasa por el Maxitúnel pero se tarda en pasar, consideró que deben salir cada cinco o diez minutos para que los usuarios no estén esperando.

Daniel Velázquez / Foto: Carlos Carbajal