27 mayo,2025 9:54 am

Cumple tres años la despenalización del aborto en el estado; falta acceso a salud, advierten

 

Chilpancingo, Guerrero, a 27 de mayo de 2025.- A tres años de la despenalización del aborto en Guerrero, activistas feministas consideraron que aún falta descentralizar los servicios de salud para que mujeres que están lejos de las principales ciudades de la entidad tengan acceso al servicio de interrupción de su embarazo si así lo deciden.

Como parte del tercer aniversario de la despenalización del aborto en el estado, distintas agrupaciones feministas presentaron el documento denominado Chilate, pozole, mezcal y aborto legal: Anecdotario sobre el proceso de despenalización del aborto en el estado de Guerrero, un libro que contiene 17 textos de activistas feministas y de las diputadas promoventes, donde cuentan cómo vivieron la despenalización desde sus perspectivas.

Al término de la presentación del documento, en entrevista, activistas consideraron que a tres años de la despenalización aún hay pendientes que tienen que atenderse para hacer efectivo el derecho al aborto que tienen todas las mujeres.

Durante la presentación, la activista feminista, Viridiana Gutiérrez Sotelo mencionó que realizaron el anecdotario para contar la historia y la lucha de la despenalización desde quienes las protagonizan.

“La despenalización no fue una concesión, fue una conquista. Agradecemos a todas las personas que donaron su historia”, dijo Gutiérrez Sotelo.

La ex diputada local y actual senadora, Beatriz Mojica Morga narró que como secretaria de la Comisión de Justicia de la 63 Legislatura, la cual tuvo que dictaminar la reforma, pese a la negativa del presidente de la Comisión de Justicia, el priista Jesús Parra García, lograron la mayoría con el apoyo de los perredistas, para aprobar el dictamen a favor y ser votado en el pleno.

La legisladora también recordó que fue víctima de violencia y acoso por ser promovente de la iniciativa, al igual que sus ex compañeras Citlali Calixto Jiménez y Nora Yanek Velázquez Martínez, y reconoció el trabajo de las colectivas y activistas feministas.

La activista Maria Luisa Garfias Marín celebró que con la despenalización del aborto, lograron “arrancarle al Estado el control de nuestros cuerpos, eso es lo que tenemos que tener bien claro, el Estado mexicano controlaba nuestros cuerpos jurídicamente y hoy en Guerrero, como en muchos otros estados le quitamos ese poder político al Estado mexicano, y eso es lo que tenemos que dimensionar”.

“Tenemos que pensar más allá de esta reforma, nos falta ahora despenalizar a la sociedad, despenalizar esa moral, porque mientras siga existiendo es un obstáculo para que una mujer pueda acceder a los servicios de salud y poder garantizar la interrupción del embarazo”, agregó Garfias Marín.

El documento está disponible en internet, y en la presentación que fue la mañana del lunes en el Congreso del Estado participaron organizaciones como Católicas por el Derecho a Decidir, Observatorio de Violencias contra las mujeres, Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos, Observatoria Nacional de Feminicidios y el Grupo de Información en Reproducción Elegida.

Pendientes en la despenalización del aborto

La integrante  del Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVM) Guerrero, Ana Gabriela Candela Garzón dijo que si bien hay avances, todavía hay pendientes para cierto sector de mujeres como las indígenas y afromexicanas.

“Por el tema de lengua, por algunas situaciones de características étnico-raciales, una cuestión geográfica, dificultan este acceso. Para que pudiera el aborto ser más accesible y llegar a todo el estado, tendría que estar establecido en los centros de salud”, dijo Candela Garzón en entrevista.

Explicó que la importancia de que el aborto se descentralice de ciudades como Acapulco y Chilpancingo, es porque en comunidades alejadas las mujeres acuden a los centros de salud u hospitales básicos, porque es el primer lugar más cercano.

Una de las dificultades que les han informado es la falta de atención en hospitales por cambios de personal médico y la objeción de conciencia, la cual, es la negativa de un profesional de la salud a realizar o intervenir en un procedimiento de aborto, basada en sus creencias morales, religiosas o filosóficas.

Janiseli Renata González Moreno, integrante de OVM Guerrero destacó que el personal de salud aún tiene el derecho de ser objeto de conciencia, por lo que hay “una resistencia todavía muy grande”.

Precisó que este obstáculo ocurre principalmente en las regiones más alejadas del estado como Costa Chica, Tierra Caliente y Zona Norte.

Candela Garzón contó que a raíz de la campaña de difusión que comenzaron en espacios públicos para difundir información sobre el aborto legal, en diversos municipios del estado, un mural que pintaron en Acapulco fue vandalizado.

“Sigue siendo un gran pendiente que hay que trabajar en conjunto con el estado para lograr la despenalización social, pero también la difusión y la promoción de este derecho a nivel estado”, agregó.

Texto: José Miguel Sánchez / Foto: Jessica Torres Barrera