
Ciudad de México, 11 de marzo de 2021. Su sensualidad marcó un hito en el cine erótico mexicano y ya en plenitud de vida consolidó su fama de actriz de la sonorense; intensa en el drama y divertida en la comedia.
Y en los delirios de sus últimas horas, la primera actriz Isela Vega soñaba con levantarse de la cama del hospital a caminar y retomar su carrera, pues tenía pendiente el rodaje de la película Limbo de Alejandro González Iñárritu.
La protagonista de La Viuda Negra estuvo internada en el Instituto Nacional de Cancerología desde el 1 de marzo hasta la noche del martes, cuando falleció a las 22:10 horas, pero su mente no estaba en el edificio, sino en salir.
A la actriz le detectaron cáncer de pulmón el 9 de febrero, aunque la familia se reprocha no atenderla antes, dado que empezó a fumar a los 14 años.
“Le pusieron tres quimioterapias de dosis muy bajas y no se le cayó ni una pestaña, se fue enterita, pero los bronquios de sus pulmones estaban muy dañados”, contó Tania María Vázquez, nieta de Isela Vega, hija de Arturo Vázquez
Durante la pandemia, sí habían notado que la ganadora de cinco premios Ariel estaba más cansada, pero lo achacaban al pesimismo por el aislamiento, pues nunca dio señales de debilidad.
Vega fue velada ayer en una funeraria en la colonia San Rafael, a donde asistieron sus hijos Arturo Vázquez, Shaula Vega, su nieta Tania María y actores como Verónica del Castillo y Fabiola Campomanes.
En el velorio, la familia recordó su carácter fuerte y las groserías que soltaba para despedirla con una sonrisa.
Arturo Vázquez contó que la familia decidió cremarla, por ser más práctico, contemplaba llevar sus restos a su casa de Acapulco.
ASÍ LO DIJO
“Esas películas (eróticas) yo no las busqué. Los productores querían desnudos si yo estaba en el reparto. Se volvió una costumbre, lo pidiera el guión o no”.
Isela Vega, actriz
Texto: Mauricio Angel / Agencia Reforma / Foto: Redes sociales


