
Acapulco, Guerrero, a 3 de enero de 2026.- En San Marcos, epicentro del sismo de este viernes en la mañana, Jesús Flores Suástegui sentía que la casa de sus tatarabuelos, que habita junto con su mamá y su esposa, se iba a caer por el movimiento telúrico, pues parecía que todo estaba “brincando”.
La vivienda, de dos pisos, data de hace 110 años y forma parte del corredor de casas antiguas del centro de este municipio de la región Costa Chica, donde ocurrieron las afectaciones más severas causadas por el sismo, que empezó a las 7:58 de la mañana.
“Aquí vivimos mi mamá, mi esposa y yo, el temblor nos agarró de sorpresa como un día normal, común y corriente. Muy catastrófico, la verdad, nos espantamos mucho, un terremoto que en mi vida yo había sentido”.
Jesús Flores y su esposa, platican entre escombros cerca de su puerta a las 5 de la tarde, estaban en el segundo piso que habitan, su madre vive en el primero, donde estaba la cocina, ahora ahí sólo hay una mesa cubierta de polvo blanco, “es una casa muy antigua, pero muy resistente”.
Jesús Flores ofreció a El Sur un breve recorrido por su vivienda, donde casi todas las paredes tienen algún daño, algunas con grietas grandes evidentes y otras descarapeladas, mostrando el adobe interior; incluso un pedazo le cayó encima al damnificado cuando mostraba la gravedad del daño.
“Nos sentimos mal porque, pues es nuestra vivienda, donde vivimos. Es lamentable, pero la naturaleza así es”, expuso encima de los mismos escombros en los que horas antes la gobernadora Evelyn Salgado Pineda anunció un censo, acompañada del alcalde Misael Lorenzo Castillo.
Jesús Flores afirmó que el sismo duró varios minutos, “salimos corriendo, más que nada no oímos tanto por el ruido de las tejas. Sí tuvimos ese temorcito, pero no salimos a la calle por el temor de que nos cayera algo”.
El pasillo de la casa de Jesús Flores es compartido con otras casas contiguas, del mismo estilo arquitectónico, de salas amplias y un corredor exterior dónde recibir el aire en las horas de calor.
Todas estas viviendas antiguas, ubicadas en la calle Vicente Guerrero, extensión de la Miguel Hidalgo, la principal de la cabecera municipal en la que está el arco de bienvenida, quedaron dañadas de alguna manera, algunas más que otras.
El derrumbe parcial de una casa inhabitada parece ser el daño más severo en el primer cuadro del municipio de San Marcos, enfrente vive un señor, en otra vivienda similar y se salvó, dijo un vecino.
Para los pobladores el día transcurrió de forma anómala, a las 5 de la tarde no había prácticamente ningún negocio abierto, el famoso pan que venden mujeres, a un costado de la entrada principal, se había acabado porque los hornos colapsaron.
Tampoco hubo un transporte público fluido entre San Marcos y Acapulco, como normalmente sucede. Las escasas referencias de más daños en la cabecera municipal de este municipio de Costa Chica son unos ventanales rotos, de un edificio en el que hay una tienda Neto.
Ramón Gracida Gómez / Foto: Carlos Carbajal


