
Ciudad de México, 29 de abril de 2024. Cada vez es más común el robo de datos personales en las operaciones de comercio electrónico en México y el resto del mundo y entre las estrategias más comunes está el phishing.
Dicha estrategia consiste en presentar al consumidor una oferta o promoción muy atractiva para que se dirija a una página web o descargue algún archivo y proporcione datos personales como teléfono, dirección e incluso números de tarjeta de crédito y claves para generar cargos fraudulentos, advirtió Rafael Chávez, country manager México de F5.
Para contactar al usuario y posible víctima, se utilizan diversos medios como correos electrónicos, mensajes de texto o WhatsApp e incluso, llamadas telefónicas, detalló Chávez.
“Cuando se obtiene la información para hacer el cargo, la víctima tiene un cargo en su tarjeta, pero nunca obtiene el producto o servicio por el cual pagó”, afirmó Chávez.
Tiber Anglin, director de Arquitectura de Soluciones en Data Warden, apuntó que las técnicas de phishing han ido evolucionando en los últimos años y recientemente se han visto potenciadas por el uso de la Inteligencia Artificial (IA) generativa.
Y cuando sólo se obtienen datos personales, normalmente se venden en una base de datos con cientos o miles de registros para que los compradores de esa información, a su vez, hagan uso fraudulento de la misma, detalló Chávez.
Las páginas fraudulentas van cambiando para evitar seguimiento y diariamente aparecen y desaparecen páginas nuevas, tanto en la web como en las redes sociales.
“Es importante hacer transacciones en páginas de reputación y trayectoria conocida.
Las desconocidas con promociones demasiado buenas para ser verdad normalmente no lo son”, advirtió Chávez.
Es necesario asegurarse de que el sitio cuenta con una buena reputación, que no sea uno que nadie conoce, insistió.
Se debe sospechar siempre de promociones demasiado buenas y asegurarse que la página tenga una sección de atención al cliente, ya sea vía chat o telefónica y verificar que funciona, recomendó.
Chávez comentó que es imposible saber con exactitud el número de robos de identidad que se concretan, pues la enorme mayoría no se reportan y en muchos casos el usuario ni sabe que sus datos han sido robados.
“No existe un listado formal con las páginas más peligrosas, además de que estos sitios cambian rápidamente para evitar ser rastreados e identificados”, coincidió Anglin.
En México, la principal legislación que protege a las personas que compran en internet en términos de ciberseguridad es la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), que tiene disposiciones específicas relacionadas con el comercio electrónico, destacó el especialista.
En la Ciudad de México, el Consejo Ciudadano advierte que 78 por ciento de las llamadas de auxilio que recibe están relacionadas con fraudes por compra o venta de productos a través de internet.
El presidente del Consejo, Salvador Guerrero Chiprés, ha advertido a consumidores para que no sean víctimas, especialmente en campañas como el “Buen Fin”.
Los ciberdelincuentes aprovechan que las personas buscan ofertas y que hay una mayor liquidez o expectativa de ofertas, por lo que es necesario prevenir, expuso.
La mayor parte de los fraudes contra los consumidores se da conforme sus registros, principalmente través de Facebook; en segundo sitio están las páginas web y en tercero Instagram.
Texto y foto: Agencia Reforma


