
En la madrugada, efectivos de la Policía Ministerial, Estatal y Guardia Nacional aseguraron los vehículos y la organización temía que además desarmaran a sus guardias ciudadanos. Desde las 5 de la mañana cerraron el tránsito y lo reabrieron a las 9:44 de la noche. Acuerdan con el gobierno una visita hoy a la comunidad del municipio de Chilpancingo. Exigen el regreso de los carros asegurados y de dos armas y el cese al hostigamiento. Informa la Fiscalía que tres vehículos tienen reporte de robo
Chilpancingo, Guerrero, 6 de abril de 2022. En la comunidad Buenavista de la Salud, municipio de Chilpancingo, efectivos de la Policía Ministerial, Policía Estatal y de la Guardia Nacional decomisaron seis camionetas de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG); por esta acción, integrantes de la organización bloquearon la carretera federal México-Acapulco durante más de 16 horas y media para exigir la devolución de los vehículos y demandar que no se desarme a los policías ciudadanos de la organización.
A las 9:44 de la noche los policías de la UPOEG liberaron la carretera federal México-Acapulco, frente de la base comunitaria de la organización en Buenavista de la Salud, municipio de Chilpancingo, informaron fuentes de la UPOEG.
Dijeron que los acuerdos en pláticas con funcionarios del gobierno fueron que mandos policiacos acudirán este miércoles a Buenavista de la Salud para reunirse con los representantes de la UPOEG, sin precisar la hora. El cierre de la transitada vialidad duró más de 16 horas y media.
En la mañana, un policía de la UPOEG quien se reservó su nombre relató que a las 3:30 de la madrugada hubo un operativo de las corporaciones policiacas de los tres órdenes de gobierno, al llegar a una casa donde tenían guardados seis vehículos propiedad de integrantes de la organización, que fueron asegurados por los policías.
Dijo que ante esta acción policial, a las 5 de la mañana los policías de la organización con dos tráileres bloquearon la carretera federal México-Acapulco, frente a la base de la organización, para impedir que las autoridades se llevaran los automóviles y evitar el desarme de los policías de la UPOEG.
Señaló que las autoridades policiacas con los vehículos decomisados tomaron una vialidad de terracería alterna cerca del panteón que conduce a la autopista y se retiraron.
Por el bloqueo carretero impidieron el paso de camiones, tráileres, taxis del transporte público y vehículos particulares.
Los pasajeros que viajaban en la carretera, descendieron de los taxis para pasar caminando el bloqueo y llegar a su destino. Algunos taxistas ayudaban a las personas cargando sus pertenencias para pasar al otro lado del bloqueo vehicular.
El policía de la UPOEG señaló que los seis vehículos asegurados son propiedad de los policías de la organización de la región Costa Chica que se sumaron a reforzar la seguridad en la zona, por los constantes ataques armados que han sido víctimas por parte del grupo criminal Los Ardillos.
Dijo que después del ataque armado que ocurrió el 24 de enero, donde murieron cuatro policías de la organización, entre ellos el comandante y el dirigente de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), Mario Zamora, hay presencia policiaca en la comunidad, que sólo ha servido para hostigar a la población y al sistema de seguridad comunitaria a la que le impide realizar sus trabajos de seguridad.
“Nosotros no estamos haciendo desastres de ninguna manera, lo que queremos es frenar la violencia contra nosotros. No se vale que a tres meses de la masacre que vino a hacer el grupo delincuencial Los Ardillos, lejos de comprendernos en la pérdida de los compañeros, el gobierno tal parece que está a favor del crimen organizado”, declaró.
Indicó que el decomiso de los seis vehículos por parte de las autoridades policiacas pudiera ser un mensaje que pretende desarmar a la policía de la UPOEG y ser víctimas de otro ataque armado por parte de los delincuentes.
Recordó que el 22 de enero autoridades de los tres niveles de gobierno desarmaron a los policías de la organización, a la que le aseguraron dos armas, cinco días después atacaron la base, cuatro compañeros, entre ellos el comandante Mario Zamora murieron, “tememos por nuestra vida por eso realizamos este bloqueo como forma de protección y que las autoridades intervengan para el cese de ataques y hostigamiento por parte de las autoridades y los delincuentes”.
Comentó que el cierre de la carretera federal será indefinido hasta que los representantes de la UPOEG sean atendidos por funcionarios de gobierno, regresen los vehículos y las dos armas decomisadas y el cese al hostigamiento.
Exigió al gobierno federal y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que intervengan para que no haya más hostigamiento y agresiones por parte del crimen organizado contra la organización que su función de brindar seguridad a la población.
“Tal parece que el gobierno le conviene que el crimen organizado domine este territorio para que no tengan ningún ruido, porque nosotros al brindar seguridad le generamos ruido al gobierno, por eso nos quieren desarmar, nos hostigan y ahora nos quitaron los seis vehículos, pero vamos a continuar en lucha para defender nuestros territorio contra la delincuencia”, concluyó.
Consultado por teléfono, un integrante de la UPOEG informó que representantes de la organización acudieron al Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado quienes fueron atendidos por funcionarios del gobierno estatal, en la que les propusieron que acudieran los representantes de la policía de la organización para reunirse, lo cual no aceptaron.
Señaló que hasta las 8:20 de la noche continuaba el bloqueo en la carretera federal México–Acapulco, frente de la base de la organización y advirtió que permanecerá el cierre de la vialidad hasta que los atiendan las autoridades de gobierno.
La policía de la UPOEG de la comunidad Buenavista de la Salud, municipio de Chilpancingo, ha sido atacada por civiles armados al menos diez ocasiones en más de cuatro años. Los integrantes de la organización señalan que los responsables son el grupo criminal Los Ardillos.
El 7 de marzo, presuntos integrantes del grupo delincuencial Los Ardillos atacaron con granadas y a balazos la comandancia de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) en Buenavista de la Salud, municipio de Chilpancingo, que dejó dos policías de la organización heridos.
El 27 de enero unos 40 presuntos integrantes de este grupo delincuencial atacaron la comandancia de la autodefensa en Buenavista de la Salud, y se dio un enfrentamiento en el que murieron cuatro policía ciudadanos entre ellos el comandante y miembro de la CETEG Mario Zamora y tres fueron heridos y un supuesto atacante muerto. Frente a Acahuizotla, se dio otro choque armado con policías del estado en el que fueron abatidos dos civiles.
Comunicado de la Fiscalía
Agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE), efectivos del Ejército, de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal, aseguraron seis vehículos con municiones, equipo táctico y con reporte de robo en Buenavista de la Salud, e integraron la carpeta de investigación correspondiente.
La FGE difundió un comunicado la noche de ayer en la que informó que un juez de Control y Enjuiciamiento penal otorgó la orden de cateo, y procedió la madrugada de ayer cuando la Fiscalía Especializada en Robo de Vehículos, acompañado de peritos, efectivos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Policía Estatal se trasladaron a la localidad de Buenavista de la Salud.
Señaló que en el inmueble ubicado en la calle Los Pinos , había seis camionetas, tres de ellas cuentan con reporte de robo y tres con blindaje; adentro se encontraron 489 cartuchos calibre 7.62 milímetros de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
Texto: Luis Blancas / Foto: Lenin Ocampo Torres


