
Cuando parecía que el equipo de la UNAM regresaría a la senda del triunfo, pues ganaba con una anotación de Dinenno, con un planteamiento defensivo y un gran cambio en la actitud, aparece Gignac para anotar el tanto del empate en tiempo de compensación y termina el duelo 1-1
Ciudad de México, 25 de agosto de 2022. Pumas enfrentó a su peor pesadilla: Andre-Pierre Gignac. El francés les echó a perder la fiesta una vez más. En tiempo de reposición, Gignac puso el 1-1 para dejar el encuentro entre los universitarios y Tigres en empate, asestando un dejo de amargura por todo el esfuerzo que hicieron los auriazules para frenar la inercia negativa que los viene acompañando desde hace siete fechas en las que no conocen la victoria.
Pumas sacó las garras, mejoró notablemente, pero no alcanzó para el triunfo. En los primeros 45 minutos logró mantener el cero atrás, cumpliendo con lo que había exigido el técnico Andrés Lillini, coraje y garra para bajar la cortina, pues sólo así podrían plantearse la idea de ganar un partido.
Por un momento la afición auriazul olvidó los abucheos, cambió los reproches por aplausos al ver al equipo correr, barrerse y multiplicarse en la cancha para evitar que llegaran los goles del rival.
Gil Alcalá quien tomó el lugar del lesionado Julio González en la portería, estuvo certero y frenó dos disparos, para darle a sus compañeros la confianza que habían perdido en los últimos encuentros.
Dani Alves tuvo que aguantar el castigo de los rivales, se llevó manotazos y faltas al por mayor, se le vio con otra actitud, corriendo por la banda derecha, destacando con centros para sus compañeros, que al final no pudieron definir.
El gol de Juan Ignacio Dinenno les dio la tranquilidad que necesitaban los universitarios para manejar el complemento, el argentino apareció al 46’ con un disparo de media distancia que volvió a enamorar a la tribuna.
Pumas aguantó a pie firme el juego violento de Tigres, ya que primero dejaron fuera de acción a Leonel López en una jugada que sólo fue sancionada con amarilla para Diego Reyes, luego José Luis Caicedo tuvo que ser atendido por el cuerpo médico.
Éstos cambios obligaron a improvisar con Pablo Bennevendo jugando como central, y al final estas fallas les pasaron factura.
Gignac anotó el del empate, llegó a 168 goles con los Tigres, 15 de los cuales le ha hecho a Pumas.
Se viene el partido contra Chivas y los universitarios tendrán que demostrar que esta mejoría no fue pasajera.
Por su parte, Dani Alves cumplió con creces y luego de la pésima actuación que se le vio el partido pasado ante Santos, en este cotejo frente a Tigres lució con más propuesta ofensiva y también se prodigó físicamente.
Una vez más el multicampeón era observado desde el palco por los enviados del seleccionador brasileño Tite, que sin duda se llevaron una mejor impresión, pues el clima de ayer por la noche le ayudó para mejorar su rendimiento.
Esta vez fue más certero por la banda derecha, incluso ayudó a sus compañeros a defender en repetidas ocasiones, robando balones, cerrando espacios y todo ello tuvo su costo, ya que sufrió empujones y faltas constantes que le dejaron varios recuerdos a lo largo del encuentro.
Alves tuvo dos jugadas en las que su pierna privilegiada le puso prácticamente medio gol a dos de sus compañeros, pero Diogo de Oliveira y Gustavo Del Prete no supieron definir en el último toque, echando a perder la genialidad del brasileño.
Una vez más jugó los 90 minutos, el técnico Andrés Lillini volvió a respetar su jerarquía, pero en esta ocasión con la ayuda de José Luis Caicedo y de Leonel López, Alves lució mucho mejor, abriendo espacios, que en lo futuro tendrán que ser mejor aprovechados por sus compañeros.
Texto: Alejandra Benítez / Agencia Reforma


