14 junio,2025 6:14 am

Demandas contra el freno a la prohibición de motores de combustión

 

Octavio Klimek Alcaraz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha promulgado la resolución aprobada por el Congreso que bloquea el plan de California de prohibir la venta de vehículos nuevos con motor de combustión interna a partir de 2035. Según diversos medios informativos, el presidente Trump no solo bloqueó la prohibición de los motores de combustión interna en California, sino también la regulación que limitaba las emisiones de ciertos autos y camiones en el estado. Trump calificó las regulaciones californianas como “un desastre para este país. Estamos salvando oficialmente a la industria automotriz estadunidense de la destrucción al poner fin de una vez por todas al mandato de vehículos eléctricos en California”, declaró el presidente.
Recuérdese que, durante la pasada campaña electoral, el presidente Trump se manifestó en repetidas ocasiones en contra de la promoción de los vehículos eléctricos y anunció su intención de fomentar el uso de combustibles fósiles. Esto favorece a la Alianza para la Innovación Automotriz, cuyos miembros incluyen a General Motors, Toyota, Volkswagen, Hyundai y Stellantis, estas empresas habían declarado que las regulaciones de prohibir vehículos con motores de combustión son “inalcanzables” y que harían que los autos fueran menos asequibles para los consumidores.
A la fecha, California lidera la nación en la adopción de vehículos eléctricos y cuenta con el mercado más grande para este tipo de vehículos en Estados Unidos. Según cifras oficiales del estado, uno de cada cuatro automóviles nuevos comprados en California es un vehículo eléctrico o híbrido.
Por ello, el pasado jueves 12 de junio, unas horas después de la promulgación del decreto, California y otros diez estados presentaron una demanda contra esta resolución. La demanda, presentada junto a los fiscales generales de otros 10 estados –Colorado, Delaware, Massachusetts, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón, Rhode Island, Vermont y Washington–, critica el uso ilegal de la ley por parte del gobierno federal para invalidar los esfuerzos estatales en materia ambiental. El estado, gobernado por los demócratas, presentó de inmediato una demanda contra la resolución. El fiscal general de California, Rob Bonta declaró al respecto: “La agenda divisiva y partidista del presidente pone en peligro nuestras vidas, nuestra economía y nuestro medio ambiente; nuestra demanda busca defender la capacidad de California para aplicar sus propias leyes ambientales”.
El gobernador de California, Gavin Newsom, emitió un decreto en 2020 que establecía que, a partir de 2035, solo se permitiría la venta de autos de cero emisiones, es decir, que funcionen sin gasolina ni diésel. Para las camionetas medianas y grandes recién vendidas, la regulación se aplicará a partir de 2045. La regulación prevista se justificó como una medida contra el cambio climático. En 2022, la Junta de Recursos del Aire de California (CARB) concretó el decreto con una normativa, pero también la suavizó: según esta, los fabricantes de vehículos ya no podrán vender motores de combustión pura a partir de 2035, pero sí podrán vender híbridos enchufables (PHEV). Estos vehículos deben ofrecer una autonomía puramente eléctrica de al menos 80 kilómetros en condiciones reales de conducción. Además, el 80 por ciento de los vehículos deberán venderse como autos eléctricos de batería o de pila de combustible, es decir, los fabricantes de automóviles no pueden cubrir más del 20 por ciento de sus ventas totales con PHEV.
La regulación californiana que prohíbe los motores de combustión, adoptada posteriormente por otros once estados de Estados Unidos, como Nueva York, Massachusetts y Oregón, se basa en una exención otorgada por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA). Esta exención permite a varios estados suspender la venta de vehículos con motor de combustión. Sin embargo, esta exención ya no está disponible, lo que significa que California y los demás estados ya no pueden promulgar sus propias regulaciones de emisiones. La medida fue aprobada primero por ambas cámaras del Congreso antes de ser promulgada con la firma del presidente Trump.
Sin embargo, existían dudas sobre la legalidad del proceso de revocación de la exención de la EPA mediante la llamada Ley de Revisión del Congreso (CRA, en inglés). Los estados demandantes sostienen que las exenciones de la Ley de Aire Limpio en California, que fomentaban la aceleración de vehículos de cero emisiones, nunca habían estado sujetas a la CRA, y que por tanto estas acciones son ilegales. Ellos impugnan “el uso sin precedentes e ilegal de la Ley para invalidar el programa de vehículos limpios de California”, según se lee en un comunicado emitido por la oficina del fiscal general californiano. Incluso entonces, es probable que el litigio resuelva el problema. “El gobierno federal ha incurrido en una maniobra ilegal para eludir los procedimientos legales que podrían impedir la derogación de leyes impopulares de California”, afirma la demanda, presentada ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en el norte de California.
La medida de Trump también podría representar un revés para el CEO de Tesla, Elon Musk. En los últimos años, su empresa ha obtenido beneficios significativos de la venta de certificados de emisiones de CO2, que Tesla no necesita como fabricante de coches eléctricos puros. Solo en el último trimestre, esta actividad generó ingresos de 595 millones de dólares, mientras que las ventas de automóviles de Tesla alcanzaron los 12 mil 900 millones de dólares.
En California se encuentran algunas de las ciudades con la peor calidad del aire en Estados Unidos, según la Asociación Americana del Pulmón. California ha sido tradicionalmente pionero en establecer normas sobre contaminación para mejorar la calidad del aire y proteger la salud de las personas. Además, el estado ha impulsado la industria de los vehículos eléctricos, promoviendo tecnologías más limpias y sostenibles. Según los demandantes, el costo estimado de la orden presidencial ascendería a 45 mil millones de dólares en gastos de atención médica.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha declarado que el presidente Trump continúa su “ataque frontal contra California”. Afirmo: “Está destruyendo nuestro aire limpio y la competitividad global de Estados Unidos”. Es probable que este “ataque frontal” no se limite a las regulaciones de emisiones. Es evidente, que hay algo más que un simple conflicto entre ambos políticos.
Además de la demanda, el gobernador Newsom firmó una orden ejecutiva que, según él, “mantendrá a California en el buen camino con nuestra transición líder mundial hacia vehículos más limpios”. La orden reafirma el compromiso del estado con los vehículos de cero emisiones (VECE), promueve los vehículos limpios a través de programas de incentivos y ajusta los requisitos estatales de adquisición de vehículos, exigiendo a las agencias californianas “revisar medidas adicionales para promover los VECE y formular recomendaciones en un plazo de 60 días”.