14 octubre,2025 9:04 am

Denuncia el cineasta Rigoberto Perezcano los matrimonios forzados en el país

Presentan en el Festival Internacional de Cine de Morelia la película Los amantes se despiden con la mirada. Busca proyecciones en estados donde se da este problema, como Oaxaca, Puebla, Michoacán, Guerrero y Chiapas, indica el director

Ciudad de México, 14 de octubre de 2025. Los matrimonios forzados en pueblos de niñas con hombres muchos años mayores que ellas, todo amparado por tradiciones heredadas, asquean tanto al cineasta Rigoberto Perezcano que eso inspiró su nueva película, Los amantes se despiden con la mirada.

Al escribirla, el realizador tenía en mente a su hija de cinco años, porque como oaxaqueño ha visto casos donde adultos arreglan compromisos al ofrecer a sus familiares por cartones de cerveza o animales.

“Mientras se utilice la palabra ‘tradición’ en usos y costumbres cuando se están violando los derechos de niñas y niños, yo voy a estar en contra. No puedo concebir una tradición y este tipo de matrimonios.

“Mientras las niñas no puedan elegir, mientras las casen con hombres mayores de 40 años, es una chingadera”, sentenció el cineasta, al presentar su largometraje en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

El filme, en competencia de la selección de Largometraje Mexicano del FICM, sigue a Elida, una joven de 16 años que está obligada a casarse con un hombre más grande, pero ella lo cuestiona y se plantea escapar con un joven del que está enamorada.

Su deseo es que cuando su hija crezca, sepa que su padre se preocupaba por heredarle un país violento y a través del cine quería provocar cuestionamientos.

Por ello Perezcano ha estado en contacto con autoridades oaxaqueñas para proyectar su cinta, pero no quiere limitarlo a un solo estado.

“El fin es que llegue a las comunidades donde todavía pasan estos matrimonios. A Puebla, Michoacán, Guerrero, Chiapas”, indicó.

Explora filme de Kim Torres feminicidios desde otra óptica

La presencia de una criatura de leyenda que asesina mujeres no siempre estuvo en la planeación de la película Si no ardemos, cómo iluminar la noche, pero terminó por ser parte fundamental para abordar los feminicidios en la trama.

La cinta de la directora Kim Torres se desarrolla en plantaciones de palma en su natal Costa Rica, donde una adolescente de 13 años se entera del riesgo que corren las mujeres.

Aquel elemento es tan real que en la locación costarricense donde filmaron, una mujer fue asesinada el año pasado, pero no por un monstruo, sino por un hombre.

“Empezamos a recordar un poco nuestras propias experiencias creciendo en Latinoamérica, donde tantas cosas se disfrazan como una historia de leyenda o como una versión suavizada o distorsionada de la realidad”, apuntó.

Mauricio Ángel / Agencia Reforma