
Sindicalizados de los 13 recintos en la ciudad señalan a Luis Edgar Salazar Albarrán de prepotencia en el trato a los empleados. Los inconformes se reúnen con la secretaria de Bienestar y Desarrollo Comunitario, Leticia Lozano Zavala, quien dice que el problema “no fue grave”
Acapulco, Guerrero, 29 de abril de 2022. Un centenar de trabajadores sindicalizados adscritos a las 13 bibliotecas públicas existentes en Acapulco denunciaron a través de un documento a su jefe inmediato, Luis Edgar Salazar Albarrán, de actuar con amenazas, hostigamiento y acoso laboral en su contra, por lo que exigieron la intervención de las autoridades municipales para su destitución.
Ante ello, la tarde de ayer se realizó una reunión con la titular de la Secretaría del Bienestar y Desarrollo Comunitario, Leticia Lozano Zavala, con la que acordaron mejorar la comunicación entre los funcionarios y los trabajadores por el bien del desarrollo del municipio.
Fue el miércoles por la noche que en redes sociales circuló un documento dirigido a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, fechado el pasado 25 de abril y recibido por el Ayuntamiento el 27, en el que se indica que el grupo trabajadores sindicalizados pertenecen a las secciones sindicales XXIV, XIX, XXXV y LVI del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) y que laboran en las distintas bibliotecas del municipio.
Dichas bibliotecas son la biblioteca Alfonso G. Alarcón, del Zócalo; la Rosendo Pintos Lacunza, del parque Papagayo, la Mario de La O Téllez, de la colonia Emiliano Zapata; la Diana Laura Rojas, de La Mira; la Plan de los Amates, de Plan de Los Amates; la Ignacio Manuel Altamirano, de Xaltianguis y la General Ramón Ojeda, de la colonia Jardín.
Así también, la Juan Álvarez Hurtado, de Ciudad Renacimiento; la del ISSSTE de la Unidad Habitacional Fovissste; la Emiliano Zapata, de El Coloso; la Guerrero 2000, de la Unidad Vicente Guerrero y la Simón Bolívar, de la colonia Simón Bolívar.
Son todos ellos, añade el documento del cual El Sur tiene copia, quienes señalan que Salazar Albarrán, jefe del Departamento de Bibliotecas de la Dirección de Fomento Educativo municipal, puesto que “siempre se ha conducido de una forma prepotente, déspota, altanera y dirigiéndose con todos de una forma despectiva”.
Además, que esa actitud la sostiene con el argumento de que “a él no le pueden hacer nada ya que se dice ser muy amigo de usted presidenta, y de la secretaria de Desarrollo Social, (ahora del Bienestar y Desarrollo Comunitario), la maestra Leticia Lozano Zavala”.
Por su parte y en breve charla telefónica posterior a la reunión realizada al interior de la biblioteca del Zócalo, la funcionaria explicó que el problema “no fue grave”, más bien “lo que se tuvo fue falta de diálogo, de comunicación, pero no un problema grave”, reconociendo la labor de los trabajadores y de los líderes sindicales con quienes sostuvo dicha reunión.
Asimismo, dijo que se pactó el compromiso de mejorar el trato para con los trabajadores “y ellos están en la mejor disposición de trabajar, de contribuir con este nuevo gobierno”.
Al personal se le va a respetar sus derechos, añadió, “y de ahora en adelante esperamos más y mejor comunicación”.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano / Foto: Archivo


