6 abril,2019 6:45 am

Desalojan policías estatales con violencia a padres que tomaban la caseta La Venta

Los familiares exigen que se termine la construcción de una escuela, que tiene cuatro años, y para la cual se destinaron 10 millones de pesos.
Acapulco, Guerrero, 6 de abril de 2019. Alrededor de 80 policías del estado con equipo antimotines, encabezados por policías federales, desalojaron a padres y maestros de la primaria Juan Escutia, ubicada en la colonia Tierra y Libertad, que tomaron la caseta La Venta, en Acapulco, para exigir que se termine la construcción de la escuela, que tiene cuatro años, y para la cual se destinaron 10 millones de pesos.
Los manifestantes llegaron a la caseta La Venta, en la Autopista del Sol, alrededor de las 9 de la mañana y tomaron el control de todas las garitas de cobro, las cuales cerraron por 20 minutos, y abrían diez minutos para dejar pasar a los automovilistas, sin pedirles dinero, y varios se los agradecieron, diciendo adiós o dando las gracias.
Durante cerca de dos horas, los manifestantes, en su mayoría mujeres, estuvieron realizando esa acción y al acercarse los mandos de la Policía Federal, les decían que nada más querían que fueran las autoridades educativas, para que les resolvieran su problema.
El padre de familia, Basilio Pantaleón García, indicó que a la escuela el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física y Educativa (IGIFE) le destinó 10 millones de pesos para un edificio de tres niveles, pero desde hace cuatro años no se ha concluido, por lo que estaban ahí para presionar a las autoridades y les dieran una respuesta.
Otros de los padres señalaron que ya no era posible que sus hijos continuaran estudiando en un espacio de 3 metros de largo por 1 y medio de ancho, pues temen que ocurra un temblor y queden atrapados.
Poco antes de las 10 de la mañana, al lugar llegaron 11 camionetas de la Policía del Estado, con equipo antimotines, y coordinados por un policía federal, de apellido Islas, empezaron a replegar a los manifestantes del lado donde estaban puras mujeres, a quienes empujaron de manera violenta con los escudos e hicieron que quedaran atrapadas entre ellos y u muro de fierro.
En el forcejeo, los policías estatales agredieron principalmente a mujeres, quienes les gritaban: “Nos hacen eso porque somos mujeres, pero con la delincuencia, la CETEG y los de Ayotzinapa no se ponen. Putos”.
El desalojo duró varios minutos y mientras los iban replegando, varios antimotines alzaron sus escudos, con los que amenazaron a los manifestantes, quienes en su desesperación también los empujaban.
Ante la fuerza que estaban ejerciendo los antimotines y para que no salieran lastimados, varios de los padres los llamaron a replegarse, algunas de las mujeres con bebés en brazos, gritaban que habían confiado en Andrés Manuel López Obrador y era un gobierno “represor”.
Los manifestantes fueron encapsulados a la orilla de la caseta de La Venta, y hasta ahí llegó el director del IGIFE, Jorge Alcocer Navarrete, a quien le reclamaron que les enviaran a los antimotines, cuando estaban pidiendo algo justo y denunciaron que los empujaron con los niños, como si fueran delincuentes.
Uno de los padres le comentó que lo único que pedían era que les arreglarán la escuela, que ya tenían varios años y que había escuelas que se habían empezado después, y ya están terminadas. Le dijeron al funcionario del estado que sabía la problemática que vivían y lo único que pedían era que presionaran a la constructora, para que concluyera la obra.
Texto y foto: Karina Contreras