
Ciudad de México, 17 de abril de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que deben privilegiarse medidas de protección animal y planteó modificar la norma que permitió el sacrificio de miles de perros en Tecámac, Estado de México.
Durante la mañanera, la Mandataria fue cuestionada sobre la aplicación masiva de eutanasia a canes, reconocida públicamente por la senadora de Morena, Mariela Gutiérrez, quien admitió que durante su gestión como alcaldesa fueron sacrificados 10 mil perros.
En respuesta, Sheinbaum aseguró que el caso exhibe la necesidad de revisar el marco legal, pese a que la actuación de la entonces Alcaldesa estaba prevista en una norma vigente.
“Yo creo que es mejor siempre buscar la protección animal y las mejores prácticas para ello”, dijo.
Sheinbaum señaló que, si bien no hubo una violación legal porque la práctica estaba contemplada en la norma, lo procedente es cambiar esa disposición y generar mejores condiciones para los animales.
“No violó la ley porque estaba en una norma. En todo caso, hay que cambiar la norma y hay que generar las condiciones para que puedan –a los que se llama hoy seres sintientes– tener una vida saludable “, afirmó.
La Presidenta recordó que su Gobierno elevó a rango constitucional la protección animal, mientras que sigue pendiente la Ley de Cuidado Animal, la cual, dijo, es revisada por la Consejería Jurídica y la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo de Alicia Bárcena, antes de su publicación.
La polémica se desató luego de que Gutiérrez, hoy senadora de Morena, admitió en una conferencia en el Senado que durante su administración en Tecámac no fueron 2 mil 500, sino 10 mil los perros sacrificados.
La legisladora aseguró que las eutanasias se realizaron conforme a las normas oficiales y porque varios de esos animales habían agredido a personas, de acuerdo con expedientes del Centro de Bienestar Animal del municipio.
Acusan adopciones falsas en Tecámac
Tras documentar que el gobierno de Tecámac fingía adopciones de perros y que los canes eran sacrificados sin fundamento legal, a la activista Jaqueline Baca le quitaron un convenio de protección animal que tenía con la ex alcaldesa Mariela Gutiérrez.
Trabajadores de confianza del Centro de Bienestar Animal municipal le explicaron que la Administración de Gutiérrez, hoy senadora de la República, promovía supuestas adopciones para justificar la entrega de apoyos económicos a la población.
Los interesados debían presentar la credencial del INE, comprobante de domicilio, firmar un documento para aparentar el protocolo y tomarse una foto con el perro que aparentemente se llevarían.
Tras recibir el bono económico, a la persona se le pedía dejar en las oficinas municipales el animal y no llevárselo a casa, detalló.
En un informe de gobierno de la ex alcaldesa, su Administración admitió que de 2019 a 2024 realizó 10 mil 962 eutanasias de animales pero, en contraste, apenas logró 898 adopciones y rescates en el mismo periodo.
“De estas adopciones falsas (…) me lo reportaron trabajadores, son sindicalizados algunos y siguen laborando en el Municipio.
“No dudo que sí haya habido adopciones verídicas, probablemente sí acudieron a adoptar, pero no 800 (como asegura el informe de Gobierno)”, comentó Jaqueline a Reforma.
Además, advirtió que, de la mayoría de los 10 mil perros en situación de calle que fueron sacrificados en la Administración de Mariela Gutiérrez, funcionarios no contaban con dictámenes para justificar que debían recibir eutanasia.
En ocasiones, el Municipio atendía reportes de canes reactivos en la vía pública, lo cual servía como pretexto para que los servidores públicos hicieran redadas para llevarse a cualquier animal, pese a que no hacían daño a las personas, puntualizó.
“Falsean reportes de peludos reactivos, si es así, pues que nos enseñe el sector de Salud de Tecámac, en transparencia, los 10 mil reportes de mordedura, sustentado con fotografía y seguimiento.
“Personal del lugar (del Centro de Bienestar Animal) a mí me comentaban que si había una o dos mordeduras a la semana, cuando iban se traían a todos los demás que estuvieran ahí”, cuestionó.
La activista también lamentó la manera en que el Municipio sacrificaba a los canes, pues aunque el procedimiento lo tenían que hacer veterinarios, lo llevaban a cabo trabajadores sin preparación, subrayó.
Natalia Vitela y Claudia Guerrero / Agencia Reforma


