Descubren siete tipos de patrones oscuros en webs que buscan condicionar o engañar
Es el caso de los mensajes que aparecen en algunas webs haciendo uso de estrategias como la de “¡Date prisa! Si no lo compras en los próximos cinco minutos, perderás el descuento”.
Chicago, Estados Unidos. 12 de septiembre de 2019. Una investigación académica ha alertado sobre el uso de siete grandes tipos de patronesoscuros, un diseño web utilizado especialmente por las páginas web de tiendas en línea y otras aplicaciones -como redes sociales y videojuegos- con el que buscan condicionar e incluso engañar a los internautas para que tomen ciertas decisiones como que compren más productos de los deseados o que revelen más información de la que quiere.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Princeton y de Chicago (Estados Unidos), ha analizado de 53.000 páginas de productos, procedentes de 11.000 páginas de compras, y sus autores han descubierto 1.818 ejemplos de patronesoscuros. De ellas, 183 páginas habían utilizado técnicas engañosas con sus usuarios.
Los patronesoscuros son “elecciones de diseño que benefician al servicio online coaccionando, dirigiendo o engañando a los usuarios para que tomen decisiones que, si estuvieran completamente informados o fueran capaces de tomar alternativas, no harían”, según recoge el estudio.
Es el caso de los mensajes que aparecen en algunas webs haciendo uso de estrategias como la de “¡Date prisa! Si no lo compras en los próximos cinco minutos, perderás el descuento”.
Los autores de la investigación afirman que estos patronesoscuros se están convirtiendo en una práctica común en “plataformas digitales incluyendo las redes sociales, las páginas de compra, las aplicaciones móviles y los videojuegos”.
Y declaran que en los mejores casos simplemente “molestarán y frustrarán a los usuarios”, pero que en los peores “podrán engañar a los usuarios, por ejemplo, causando pérdidas financieras, engañando a los usuarios para que proporcionen grandes cantidades de datos personales o induciendo a comportamientos abusivos en adultos y niños”.
En el estudio han desarrollado un sistema que determina las características de estos patronesoscuros y que ha identificado una serie de “técnicas automatizadas que los identifican a lo largo de una amplia variedad de páginas web”, según declaran. Cinco rasgos
Los patronesoscuros se basan en cinco resgos principales. En primer lugar, la asimetría, apareciendo por ejemplo el botón de aceptar cookies de manera prominente, pero el de no aceptarlas de forma menos visible o incluso escondiéndolo en otra página.
Otras estrategias seguidas por el diseño de las webs con patronesoscuros se basan en trucos basado en la intefaz web como el uso de señuelos para que los consumidores hagan compras específicas haciendo parecer algo más apetecible de lo que es. Esto puede llegar, en el tercer caso, al engaño, donde el diseño de la página induce a falsas creencias por omisiones de datos o afirmaciones confusas.
Otro rasgo frecuente de los patrones oscuro es la ocultación de información, donde se oculta o retrasa información necesaria al usuario. Es el caso, por ejmplo, de las páginas web que ocultan los pagos adicionales por un producto hasta el momento final de la compra.
Y, por último, el diseño de una web puede ser restrictivo, de manera que limita la variedad de posibilidades disponibles a los usuarios por ejemplo a la hora de registrarse, en los casos en que determinadas webs solo permiten registrarse usando cuentas de otras redes sociales. Siete patrones
El estudio ha advertido siete patronesoscuros utilizados por las webs actuales, con 15 tipos distintos de técnicas utilizadas para engañar o condicionar al usuario.
La primera rama de patronesoscuros es la de lo ‘furtivo’, en la que la páginas esconde información con la que el usuario no estaría de acuerdo. A este tipo pertenecen las webs que añaden productos o servicios adicionales a la cesta sin solicitarlo el usuario, los costes ocultos que se añaden al final de la compra y las suscripciones ocultas bajo pretextos como los periodos de prueba gratuitos o los cargos por una sola compra.
Otra rama es la de la urgencia, que buscan despertar en el usuario el temor a perder una oferta, a través de técnicas como las cuentas atrás o los mensajes de ‘tiempo limitado’.
La ‘mala dirección’ es otra categoría de patrón oscuro con la que se busca condicionar al usuario mediante técnicas expresivas sin llegar a limitar sus decisiones, con otra variantes: pedir confirmación de algo en varias ocasiones, incluir interferencias visuales, trucos del lenguaje (como las dobles negativas) o presión por elegir los productos más caros.
Algunos patronesoscuros optan por tácticas sociales, como avisar a los clientes sobre la actividad de otros compradores que ya han comprado o que están viendo el mismo producto, o incluyen testimonios de origen incierto.
La escasez de los productos conforma uno de los patrones más utilizados, con diseños que destacan que un producto está a punto de agotarse. Los mensajes engañosos de stock bajo suponen una categoría por sí mismo de patrón oscuro, con notificaciones falsas de alta demanda.
Por último, los investigadores destacan las categorías de ‘obstrucción’, en la que la web dificulta la opción de cancelar una compra, por ejemplo, o los casos extremos en los que directamente se fuerza al usuario a realizar acciones adicionales, como suscribirse a una plataforma de marketing, sin darle una alternativa.