17 diciembre,2024 8:04 pm

Deslumbra El Cascanueces en su primera función

 

Ciudad de México, 17 de diciembre de 2024.- El Auditorio Nacional vibró con el inicio de la temporada de El Cascanueces de la Compañía Nacional de Danza (CND), un espectáculo que ha marcado el inicio de la Navidad en México desde hace más de dos décadas.

El telón se alzó para revelar un mundo mágico creado por el escenógrafo Sergio Villegas, que reimaginó el entorno clásico de El Cascanueces, enriquecido con el vestuario de las hermanas María y Tolita Figueroa, que fusiona la elegancia clásica con toques de fantasía.

Con una paleta de colores que oscilaba entre los tonos cálidos del hogar y la deslumbrante luminosidad de los reinos encantados, el espectáculo envolvió al público, en su mayoría familias, en la fantasía navideña.

El primer acto, ambientado en la celebración de Navidad en casa de Clara, destacó por la riqueza de los detalles: un majestuoso árbol iluminado y decoraciones de cuento.

La música de Piotr I. Tchaikovsky, interpretada en vivo por la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, dirigida por el español Oliver Díaz, añadió una capa de emoción al espectáculo.

Los matices dinámicos y las modulaciones resaltaron la narrativa de El Cascanueces, desde la obertura hasta la vibrante Danza Rusa y la delicada Danza del Hada de Azúcar, interpretada por la primera bailarina de la CND Valeria Mariaud.

Clara, encarnada por Karime Vázquez, de la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, capturó la inocencia y la valentía del personaje mientras navegaba entre el mundo real y el de los sueños.

Por su parte, el Cascanueces, a cargo de Alonso Tepitzi, y el Rey de los ratones, con Ernesto Rosales, ofrecieron una interpretación cargada de energía, arrancando aplausos durante el enfrentamiento coreográfico.

La CND brindó en el segundo acto algunos de sus mejores momentos a juzgar por la reacción entusiasta del público que llenó el Auditorio.

Desde la elegancia de la Danza Árabe hasta la energía contagiosa de la icónica Danza China, cada cuadro fue recibido con grandes aplausos.

El país de Azúcar, con sus paisajes nevados y su arquitectura fantástica, marcó uno de los momentos más celebrados de la tarde.

La coreografía de Nina Novak, basada en el original de Lev Ivanov, se mantuvo fiel a la tradición del ballet clásico.

La velada culminó con una ovación cerrada, en la que la OTBA y el elenco se unieron para agradecer al público.

Con más funciones hasta el 23 de diciembre, El Cascanueces confirma su lugar como uno de los eventos más esperados de la temporada navideña.

 

Texto e imagen: Agencia Reforma