1 octubre,2018 5:43 am

Desperdicia América penalti en la última jugada y empata con Chivas

Regala Pumas un punto a Puebla en CU, mientras el rector de la UNAM se pronuncia a favor de las barras. Y Lobos BUAP consigue su segunda victoria al hilo, a costa de Monarcas Morelia.

Texto: Joani Cruz / Agencia Reforma / Foto: Cuartoscuro
Ciudad de México, 1 de octubre de 2018. Mateus Uribe recorrió los 120 metros más infernales en su era con el América, desde la línea de meta de las Chivas Rayadas del Guadalajara hasta el túnel de vestidores luego de fallar un penal en la última jugada del partido.
Un tiro que pudo representar la victoria para las Águilas del América en el clásico nacional, en un empate 1-1 contra Chivas que les sabe a poco, a casi nada.
El América y su maldición de los penales. El árbitro César Ramos Palazuelos advirtió que con esa jugada se terminaba el partido, vibrante tras los goles de Alan Pulido y Andrés Ibargüen, luego de ese empuje azulcrema que los hizo coquetear con la remontada en un pletórico Estadio Azteca.
Agustín Marchesín quizá ya deba pensar en ir cambiando la cábala. Le dio la espalda al tiro. Se dio cuenta de la falla al ver la reacción de los barristas de la Monumental y el Disturbio. Se quedó un buen rato viendo hacia la tribuna.
El sonido local quiso quitarle drama a la escena al poner a todo volumen el himno azulcrema “Aaamérica, ¡Águilas!”, que apenas terminado sucumbió ante los decibeles del “somos locales otra vez”, que la nación rojiblanca le dedicaba a los suyos.
Mientras, a Uribe todos corrieron a arroparlo, el portero Raúl Gudiño concedió una entrevista a la cadena dueña de los derechos de televisión; con esa atajada y la que previamente le hizo a Oribe Peralta, se robó el clásico.
Un partido de la jornada 11 del torneo Apertura 2018, disputado en el Estadio Azteca, que a las Águilas se les puso cuestarriba con el gol de Alan Pulido, asistido por un magistral regateador llamado Josecarlos van Rankin.
Después llegó la reacción del América basada más en el orgullo propio que en otra casa. Oribe Peralta traía un vendolete en la cabeza producto de un impacto violento con Jair Pereira, pero aún así el capitán azulcrema rescató una pelota que muchos daban por perdida y le dio a Ibargüen una oportunidad que acabó dentro de la portería de Gudiño.
Ese mismo coraje le permitió al América mandar esa pelota larga en la compensación, que terminó en el penal de Gudiño sobre Henry Martín, en la expectativa de que los azulcremas recuperaran la sonrisa y mandaran a la lona a las Chivas, con un desenlace que seguro agradó al Cruz Azul que se mantiene como líder gracias al portero rojiblanco.
(En la imagen: Fernando Beltrán, de Chivas, y el americanista Andrés Uribe disputan el balón en la cancha del estadio Azteca de la Ciudad de México. Foto: Isaac Esquivel / Cuartoscuro)

Regala punto Pumas a Puebla en CU

(Foto: Twitter @PumasMX)

Texto: Alejandra Benítez / Agencia Reforma
Ciudad de México. Pumas no salió de zona de clasificación, sumó para su causa y llegó a 19 puntos, pero el empate supo a derrota y decepción, al grado que algunos abucheos aparecieron en la zona baja del estadio Olímpico Universitario.
El técnico de los universitarios, David Patiño, otra vez fue el receptor de la molestia de la afición auriazul, que no pudo digerir que el equipo se dejara alcanzar por el Puebla cuando llevaba dos goles de ventaja y que el cuadro de La Franja terminara igualado el marcador para un 2-2, que caló mas que una derrota.
En menos de 15 minutos los auriazules pusieron contra la pared al cuadro de la Angelópolis. Un cabezazo de Alan Mendoza y un penal de Felipe Mora le dieron la ventaja a los pupilos de Patiño, que incluso contaron con cierta dosis de fortuna porque Mora cobró mal desde los 11 pasos y terminó por anotar contrarrematando el balón.
Pero solo fue cuestión de tiempo para que los Pumas se desdibujaran y Puebla comenzara a apretarlos, en el segundo tiempo los visitantes aprovecharon las fallas defensivas y el 2-1 llegó al 58’, cortesía de Lucas Cavallini.
Puebla incluso aprovechó todos los balones que se perdían en los contragolpes, y aunque el equipo se replegó y de eso quizá Patiño no tenga la culpa, sus modificaciones fueron tardías, y cuando al fin se animó, no hubo una clara modificación en su accionar táctico.
El autogol de Mendoza que otorgó el empate fue producto de una serie de fallas a la defensiva; Luis Quintana perdió la marca por derecha, Brian Figueroa no pudo cerrar espacios y en medio de la presión de la ofensiva poblana, Alan Mendoza la empujó en su propio arco.
El ingreso de Matías Alustiza se dio cuando faltaban 7 minutos para finalizar el encuentro y no hubo modo de rescatar a un equipo que se niega a subirse rápidamente al tren de la Liguilla, prefiere hacerlo pausado y de manera dramática.
“Las barras cumplen una
función perfecta”: Graue
Por su parte, el rector de la UNAM, Enrique Graue, condenó la violencia que se dio en marco del clásico regio, pero consideró que las barras no tendrían que desaparecer de los estadios del futbol mexicano.
“Las barras de animación por supuesto que no (se eliminen), las barras cumplen una función perfecta, lo que hay que evitar es la violencia entre ellas.
“Muy reprobables, esperemos que todo concluya rápidamente”, indicó el rector de la máxima casa de estudios.
Además, Graue aplaudió la forma en la que los clubes capitalinos colaboran con las autoridades para evitar choques entre barras, como sucedió el domingo pasado cerca de estadio Universitario.
“Es un ejemplo de cooperación con la ciudad y los aspectos deportivos, por supuesto todavía no alcanzamos a eliminar todo tipo de violencia”, agregó.
El funcionario universitario se mantuvo cauteloso ante el buen paso del equipo, pues dijo que debe seguir mostrando regularidad.
“Vamos a un paso más o menos firme, armándose todavía. Hay que darle tiempo a las personas, los resultados efímeros, por buenos que sean, siguen siendo efímeros”, concluyó.

Vencen Lobos BUAP 3-1 al Morelia

(Foto: Twitter @LobosBuapMX)

Texto: Agencia Reforma
Puebla. Los Lobos BUAP consiguieron su segundo triunfo al hilo, a costa de Monarcas Morelia, al que derrotaron por 3-1, en la cancha del Estadio Universitario BUAP.
El argentino Leonardo Ramos guió a los licántropos a la victoria con un doblete, a los minutos 43 y 50, mientras que Mauro Lainez amplió la ventaja, al 69’, antes de que el paraguayo Carlos Ferreira descontara para el equipo michoacano, al 79’.
Con la motivación del triunfo en calidad de visitante en la fecha anterior, la escuadra local salió a proponer el encuentro para tratar de continuar con la suma de unidades y dejar el último sitio de la tabla de cocientes.
Pero así como propuso el cotejo, también pasó por algunos momentos que pudieron costarle el gol en contra, no obstante, para su fortuna, los atacantes de Monarcas se animaron muy poco a tirar al marco de José Rodríguez, de buena labor.
Tras una serie de llegadas de ambos cuadros, Lobos abrió el marcador, al 43’, cuando Leonardo Ramos conectó con la cabeza un centro enviado por derecha para dejar sin opción al portero uruguayo Sebastián Sosa.
La tranquilidad de tener la ventaja le permitió al local manejar el partido y, con ello, logró el 2-0, al minuto 50, con el segundo de la tarde para Ramos, quien con la marca encima sacó el remate con el pie derecho en un tiro de esquina.
Monarcas no claudicó e insistió para conseguir algo más en este partido, por lo que fue incisivo ante el marco local, pero se topó con la buena labor defensiva del rival y un arquero Rodríguez bien plantado.
Pero cuando el plantel michoacano más atacaba, vino el 3-0 en su contra con el tanto de Mauro Lainez, al minuto 69, luego de hacerse el espacio y pegarle con la derecha para poner balón lejos del alcance de Sosa.
Los dirigidos por Roberto Hernández no bajaron los brazos y en esa insistencia consiguieron acortar distancias, al minuto 79, con el tanto de Ferreira, quien tenía un minuto de haber ingresado a la cancha, pero ya no les alcanzó para más.
Este resultado es un tanque de oxígeno para el técnico de los poblanos, que hace dos jornadas apenas tenían cuatro puntos y ahora suman 10 unidades en la decimosexta posición.