
Con gol de Gerard Piqué, el equipo catalán gana 1-0, su primera victoria en tres partidos que ha disputado en la fase de grupos de la Liga de Campeones de Europa. Es tercer lugar con tres unidades, a seis del Bayern Múnich y uno del Benfica, primero y segundo del sector, respectivamente
Barcelona, España, 21 de octubre de 2021. El FC Barcelona recuperó el aliento en la Liga de Campeones tras derrotar ayer al Dinamo Kiev 1-0 en la tercera jornada de la fase de grupos gracias a un único tanto de Gerard Piqué, que da aire a los culés con su primer triunfo de esta temporada en la máxima competición continental, y a cuatro días del clásico español.
El equipo de Ronald Koeman no estuvo fino, ni brillante, ni tan siquiera gozó de la tranquilidad a la que invitaba el rival, pero sí hinchó el globo merced a un gol de Piqué. Y de eso sabe un rato el central culé. El jugador catalán remató un centro de Jordi Alba como si fuese un ‘9’ nato, acostumbrado a vivir en el área que no le corresponde.
Eso fue lo mejor de un Barça que dominó, generó ocasiones pero no pudo plasmarlo en el marcador. La noche siempre dejó la mosca detrás de la oreja, la renta era muy corta y los blaugranas se jugaban la vida en Europa. De Jong dio buena cuenta de ello con varios lanzamientos en la primera parte, uno de ellos rozó el palo.
El segundo lo detuvo el meta ucraniano con destreza e, instantes antes del gol, Serginho Dest también pidió la vez -agraciado por su cambio de posición-, y regaló un mano a mano ante Bushchan, preludio del único gol del partido, algo previsible por cómo estaban jugando los blaugranas en esa fase del encuentro.
Un centro de Jordi Alba, el enésimo del partido, acabó en el corazón del área para que Piqué, con el interior de su pie derecho, terminase estampando el cuero en el fondo de las mallas. Un gol reparador, el primero del Barça en esta Champions, y que calma las aguas antes de la visita del Real Madrid el próximo domingo.
En total, casi 200 minutos tardó el Barcelona en estrenarse en esta Champions, cifras nada habituales para el cinco veces campeón de Europa que, con mucho trabajo mediante, siguió cruzando los dedos en el segundo tiempo por no haber matado el envite. Cada falta lateral fue un suspiro para Koeman, que no tardó en mover el banquillo para ganar profundidad con Ansu Fati.
El joven internacional español pronto se dejó notar, aunque su primera intervención fue un intento de chilena que impidió rematar a Busquets, sólo en boca de gol, mientras que los pupilos de Mircea Lucescu -sin presencia en campo contrario- se acercaban muy de vez en cuando al área de Ter Stegen. Sólo un codazo de ‘Busi’ sobre Harmash fue reclamado por el Dinamo como penalti.
El árbitro ni tan siquiera consultó la acción en el VAR y los minutos fueron pasando sin pena ni gloria. Debutó en Champions Kun Agüero, el gran ovacionado de la tarde -con otra pobre entrada en el Camp Nou- pero nada modificó este 1-0 que es vital para los culés, renacidos con estos tres puntos que le meten en la pelea por la clasificación para octavos.
“No se le puede pedir a Ansu Fati que resuelva lo que dejó Messi”
El entrenador del FC Barcelona, Ronald Koeman, reconoció que compartía el disgusto del Camp Nou con el juego del equipo en la victoria de este miércoles ante el Dinamo de Kiev, donde lamentó el haber perdonado tanto cuando se están jugando “la vida”, mientras que dejó claro que hay que tener calma con Ansu Fati, al que “no se le puede pedir que resuelva lo que falta o lo que ha dejado Leo Messi”.
“Entiendo que los aficionados se vayan molestos, yo también pienso así. Hay que sentenciar el partido por las oportunidades creadas, el Barca, en un partido como el de hoy (ayer), con las oportunidades que hemos creado, debe marcar más”, se quejó Koeman la rueda de prensa posterior al partido.
El técnico blaugrana recordó que “después del descanso” tuvieron “tres oportunidades muy claras” para haber sentenciado. “No se puede perdonar tanto porque nos jugamos la vida. Perdonamos arriba, menos mal que defensivamente hemos estado perfectos, pero siempre en una jugada el rival puede tener la oportunidad para empatar. Después de una hora debes tener 2-0, 3-0, pero hemos perdonado y cuesta de entender”, recalcó.
“Estoy contento por el juego del equipo, pero no por la efectividad. En un partido en el que somos tan superiores y creamos bastantes oportunidades hay que marcar, y esta es la responsabilidad de los atacantes porque tienen calidad para marcar y son los responsables de sentenciar el partido. La efectividad debe ser mayor”, prosiguió.
Koeman sabe que en un club como el catalán “se tiene que jugar bien, marcar goles y ganar partidos”. “El objetivo era ganar. Quiero destacar el trabajo sin balón, pero nuestro máximo nivel no ha sido porque si no ganamos con un mínimo de tres goles de diferencia”, aseveró.
Sobre la entrada de Ansu Fati y Coutinho tras el descanso, admitió que deben “tener mejor entendimiento entre ellos sobre la posición que necesita el equipo”. “Faltó un poco más de profundidad, nos complicamos a veces en un juego muy corto”, comentó.
Y en este sentido, Koeman pidió calma con el joven delantero. “Hay que pensar que ha estado tanto tiempo fuera y que necesita tiempo para mejorar, va a cumplir a finales de este mes 19 años y no se le puede pedir a esta edad que resuelva todo lo que nos falta o lo que ha dejado Leo Messi, debe ser entre todos. No se pueden esperar milagros porque necesita mucho trabajo y lleva mucho tiempo fuera”, sentenció.
Texto: Europa Press


