
Las autoridades ucranianas ofrecen a los indocumentados la nacionalidad si se alistan para combatir en el ejército, advierte la institución. La cifra de refugiados que han salido desde el país invadido por Rusia ya supera los 4.2 millones
Madrid, España, 5 de abril de 2022. La organización de defensa de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) ha denunciado ayer la existencia de al menos tres centros de detención de migrantes en Ucrania en los que estos ciudadanos extranjeros son retenidos “arbitrariamente” y se les impide huir del país a pesar de la situación de guerra. Además, estos centros están financiados con fondos de la UE.
“Los migrantes y solicitantes de asilo están encerrados en medio de una zona de guerra y con todo el sentido están aterrorizados”, ha denunciado la portavoz de HRW Nadia Hardman. “No hay excusa para que después de un mes del inicio de este conflicto siga habiendo civiles en centros de detención de inmigrantes. Deben ser liberados de inmediato y se les debe permitir buscar refugio y seguridad como a cualquier otro civil” cruzando la frontera hacia Polonia, ha señalado.
Para HRW, fuera cual fuera el motivo de su detención, su presencia en estos centros es ahora arbitraria y les pone en peligro de sufrir daño como consecuencia de las hostilidades.
En concreto, HRW ha hablado con migrantes detenidos en el centro de Zhuravichi, en la región de Volin, pero hay dos centros más en Chernígov y en Mikolaiv que también están financiados con fondos de la UE y que igualmente siguen funcionando.
“Ahora que Ucrania se ha convertido en una zona de guerra, la UE debería hacer todo lo que pueda para conseguir que sean liberados y tengan pasaje seguro las personas detenidas en Ucrania debido a su condición de migrantes”, ha remachado HRW.
A principios de marzo había más de 100 hombres y un número indeterminado de mujeres de hasta 15 nacionalidades retenidos en Zhuravichi: Afganistán, Argelia, Bangladesh, Camerún, Etiopía, Gambia, Ghana, India, Nigeria, Pakistán, Siria… La alternativa que se les ha ofrecido para ser liberados es unirse al ejército y recibir además la ciudadanía ucraniana. Todos lo han rechazado, según los testimonios recabados por HRW.
Además, HRW ha denunciado que de los dos edificios de Zhuravichi, uno se ha dedicado a alojamiento de tropas y el otro continúa siendo un centro de detención, agravando las ya difíciles condiciones de vida previas a la invasión rusa.
Ante esta situación, un grupo de internos se concentró en el patio del centro de detención para protestar y pedir que se les permita dirigirse a Polonia. Los guardias respondieron con cargas con porras y puñetazos, siempre según el testimonio de los migrantes.
Por otro lado, más de 4.2 millones de personas han salido de Ucrania desde que las fuerzas rusas iniciaron el 24 de febrero una ofensiva militar, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que eleva a más de diez millones el total de desplazados por la invasión.
Polonia, con 2.4 millones de refugiados, es el país vecino a Ucrania que más refugiados ha recibido en este último mes, si bien también se han registrado 643 mil llegadas a Rumanía, 395 mil a Moldavia, 390 mil a Hungría y 301 mil a Eslovaquia.
Además, ACNUR cifra en 15 mil las personas que han cruzado la frontera ucraniana hacia Bielorrusia y en 350 mil quienes han llegado a Rusia. Sin embargo, las autoridades rusas elevan a unos 600 mil este dato, según fuentes citadas por la agencia de noticias TASS.
Texto: Europa Press


