18 abril,2025 5:15 am

Deteriorado y en situación legal desconocida, el edificio que albergó al TSJ y al Congreso

El inmueble del Zócalo de Chilpancingo fue abandonado después de que el 28 de octubre del 2012, el entonces gobernador Ángel Aguirre inauguró Ciudad Judicial, al sur de la ciudad, en la entrada del penal. Familias capitalinas piden que sea declarado como zona histórica protegida

Chilpancingo, Guerrero, a 18 de abril de 2025.- Abandonados desde hace trece años, los edificios que albergaron al Congreso local y al Tribunal Superior de Justicia (TSJ), ubicados en el Zócalo de la capital, sufren deterioro por la falta de mantenimiento adecuado, y los rincones de sus portales se han convertido en refugio de personas en situación de calle y donde realizan sus necesidades fisiológicas, mientras que sus azoteas son nido y defecaderos de cientos de palomas.

En la fachada de uno de los dos edificios, el que colinda con el andador Emiliano Zapata, que hasta a principios del año 2000 fue sede del Congreso local, se observan las grietas y desprendimiento de algunas piezas de cantera debido a que se ha venido debilitando desde el sismo de 8.2 grados ocurrido el 19 de septiembre de 1985.

Ese inmueble, ubicado en el ala poniente del zócalo, entre las calles Emiliano Zapata y Francisco I. Madero, fue desocupado primero por el Congreso local a principios del 2000, después de que se construyó la nueva sede legislativa al sur de la ciudad por el entonces gobernador interino Ángel Aguirre Rivero (1996-1999).

A partir de entonces, tanto ese como el otro edificio del ala derecha en la esquina de la Avenida Vicente Guerrero y Madero, quedaron ocupados y bajo resguardo del TSJ.

Pero ambos fueron abandonados después de que el 28 de octubre del 2012, el mismo ahora ex gobernador, pero ya en su periodo constitucional, Ángel Aguirre Rivero, inauguró los edificios que integran Ciudad Judicial, al sur de la ciudad, en la entrada del penal.

En Ciudad Judicial se construyeron cuatro edificios que albergan la presidencia y las oficinas administrativas del TSJ, el Consejo de la Judicatura, el Instituto de la Defensoría Pública, las salas de juicios orales y los juzgados de las distintas ramas.

El cambio de sedes

Estos inmuebles fueron construidos en el periodo de gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo, pero los terminó e inauguró su sucesor, Aguirre Rivero.

Desde entonces, en el edificio del ala poniente ubicado en el Zócalo de la capital, sólo funciona por el lado de la calle Francisco I. Madero, el auditorio que fue utilizado primero como sala de sesiones del Congreso local y, después, sala de plenos del TSJ.

Mientras que en el otro edificio del ala oriente, por el mismo lado de la calle Francisco I. Madero, funcionan los juzgados civil y familiar.

Ambas áreas de los edificios son las únicas en mejor estado y a las que el TSJ les ha venido dando mantenimiento.

Sin embargo, en los dos edificios quedaron abandonadas todas sus áreas en sus tres niveles por el lado del zócalo, en donde ha sido pintarrajeada su fachada con grafitis en la parte baja.

Los edificios fueron desalojados debido a las cuarteaduras y desprendimientos de lozas de cantera que comenzaron a debilitarlos desde el sismo de 1985.

Los rincones del portal de ambos edificios que abarca toda la cuadra, desde el andador Emiliano Zapata hasta la avenida Vicente Guerrero, han sido convertidos en refugio de personas en situación de calle, quienes hacen ahí sus necesidades fisiológicas y los olores fétidos se perciben a unos diez metros del corredor.

Algunas áreas del pasillo, han sido también invadidas por comerciantes ambulantes, con la complacencia de las autoridades municipales.

La falta de mantenimiento hacen visibles, a simple vista, las ruinas tanto por dentro como por fuera en ambos edificios ubicados en pleno zócalo de la capital.

Un empleado de limpia municipal, informó que hace años que son ellos, los del Ayuntamiento, los que se encargan de barrer por el lado del zócalo, pero los edificios se están deteriorando por dentro por la presencia de roedores y en la azotea porque se han convertido en nidos de cientos de palomas que defecan y la humedad ha venido dañando el concreto.

Ambos edificios tienen aproximadamente 55 años de antigüedad, puesto que fueron construidos en 1970 durante el breve periodo de gobierno de Caritino Maldonado Pérez e Israel Nogueda, el segundo sustituto de manera interina a la muerte del primero en un accidente aéreo.

El intercambio que propuso el ex presidente del Tribunal

En declaraciones a los medios de comunicación en septiembre del 2022, el entonces presidente del TSJ, Raymundo Casarrubias Vázquez, informó que había propuesto al gobierno del estado hacer un trueque; el Poder Judicial entregaría los dos edificios al gobierno estatal a cambio de un terreno ubicado junto a Ciudad Judicial que actualmente es ocupado como estacionamiento por los trabajadores del Tribunal.

Casarrubias Vázquez argumentó entonces que el Tribunal carece de recursos para el mantenimiento de los inmuebles.

Esa vez, Casarrubias Vázquez informó que como Poder Judicial tendrían interés de conservar únicamente el edificio que fue del Congreso del Estado, donde se alberga la sala de sesiones y algunas oficinas administrativas, pero el edificio que fue del Poder Judicial, proponen canjearlo con el gobierno estatal.

Sin embargo, de la propuesta ya no se volvió a saber nada después.

La arquitectura de ambos edificios es similar a la de la parroquia de la Asunción de María, el Museo Regional, el Palacio de la Cultura y el Palacio Municipal.

Derivado de ello las familias tradicionales de la capital han propuesto en distintos momentos que el Zócalo sea declarado zona protegida como centro histórico, lo que implicaría preservar sus edificaciones y espacios públicos.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres Barrera