18 enero,2021 8:36 am

Detienen al llegar al aeropuerto de Moscú a Navalny, opositor de Putin

 

Moscú, Rusia, 18 de enero de 2021. La Policía detuvo ayer al líder opositor del Kremlin Alexei Navalny a su llegada a Rusia después de que regresó al país por primera vez, en un vuelo desde Alemania, tras ser envenenado el verano pasado, lo que desencadenó un enfrentamiento político con Occidente.

La detención de Navalny en el control de pasaportes en el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú responde a la acusación del servicio de prisiones, entidad que señaló que el disidente violó los términos de libertad condicional de una sentencia suspendida en una condena por malversación de fondos en 2014.

La penitenciaría informó que estaría detenido hasta que un tribunal dictamine sobre su caso. No se anunció de inmediato una fecha para una comparecencia.

El servicio manifestó anteriormente que buscaría que Navalny cumpliera su sentencia de tres años y medio tras las rejas.

El opositor más prominente y decidido del Presidente Vladimir Putin restó importancia a las preocupaciones sobre el posible arresto cuando subió al avión en Berlín.

“Es imposible. Soy un hombre inocente”, subrayó.

Cuatro policías enmascarados le pidieron a Navalny, sin darle explicaciones, que los acompañara al control de pasaportes en el aeropuerto Sheremetyevo, antes de que ingresara formalmente en Rusia.

El líder opositor, después de besar a su esposa Yulia en la mejilla, se fue con ellos.

Navalny tiene una popularidad considerable en Moscú. Muchos simpatizantes fueron ayer al aeropuerto de Vnukovo, donde estaba programado que aterrizara su vuelo, aunque fue desviado a Sheremetyevo.

La organización OVD-Info, que monitorea arrestos políticos, afirmó que al menos 53 personas fueron detenidas, incluidos partidarios de Navalny y periodistas, en Vnukovo, donde la sala de llegadas había sido bloqueada y los vehículos de transporte de prisioneros estaban estacionados afuera.

Hubo al menos tres detenciones en Sheremetyevo, detalló el ente.

El periódico independiente Novaya Gazeta y las redes sociales de la Oposición informaron que varios seguidores de Navalny en San Petersburgo habían sido retirados de los trenes con destino a Moscú o se les había impedido abordar vuelos el sábado por la noche y la madrugada de ayer.

El arresto aumenta las tensiones en Rusia a medida que se acercan las elecciones al Parlamento Nacional de este año, en las que se espera que la organización de Navalny esté activa para tratar de derrotar a los candidatos pro-Kremlin.

Navalny decidió salir de Berlín por su propia voluntad y no estaba bajo ninguna presión aparente de Alemania.

“Este es un verdadero acto de valentía para que Alexei Navalny regrese a Rusia, dado que agentes del Gobierno ya intentaron matarlo una vez”, tuiteó el director ejecutivo de Human Rights Watch, Kenneth Roth.

“Pero comprensiblemente quiere ser parte del movimiento prodemocrático en Rusia, no un disidente en el exilio”.

Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional del Presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, pidió a las autoridades rusas que liberaran a Navalny.

“Debe ser liberado de inmediato y los autores del escandaloso ataque a su vida deben rendir cuentas”, tuiteó.

El portavoz de Putin, Dmitry Peskov, respondió a una pregunta sobre el arresto diciendo “¿Fue arrestado en Alemania? No estoy actualizado”, según el sitio de noticias en línea Podyom.

Peskov, como Putin, se caracteriza por evitar decir el nombre del líder opositor.

Navalny cayó en coma mientras viajaba en un vuelo doméstico de Siberia a Moscú el 20 de agosto. Fue trasladado de un hospital en Siberia a un hospital de Berlín dos días después.

Los laboratorios en Alemania, Francia y Suecia, y las pruebas de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, establecieron que estuvo expuesto a una sustancia química de la familia de agentes nerviosos Novichok de la era soviética.

Las autoridades rusas insistieron en que los médicos que trataron a Navalny en Siberia antes de que lo trasladaran en avión a Alemania no encontraron rastros de veneno y han desafiado a los funcionarios alemanes a que proporcionen pruebas de su envenenamiento.

Rusia se negó a abrir una investigación criminal en toda regla, citando la falta de evidencia.

Texto: Staff / Agencia Reforma