16 diciembre,2024 9:54 pm

Devuelven esplendor a murales de Rivera en Chapingo

Ciudad de México, 16 de diciembre de 2024.- Los icónicos murales de Diego Rivera en la antigua capilla de la Universidad Autónoma de Chapingo son objeto de una meticulosa restauración.

El sismo del 7 de diciembre de 2023 reactivó fisuras preexistentes y generó nuevas grietas en diferentes áreas del conjunto de frescos comisionados al pintor con motivo del traslado en 1923 de la Escuela Nacional de Agricultura de su antigua sede en San Jacinto a la Exhacienda de Chapingo, en Texcoco.

En un esfuerzo entre la Universidad Autónoma de Chapingo y el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) del INBAL, los paneles de la capilla recobrarán su esplendor.

Jacobo García Cruz, restaurador principal del proyecto, detalla los daños.

“En el muro principal, donde se representa a la Madre Tierra, las grietas descienden de manera vertical, afectando también las arcadas y los paneles principales.

“Estas fracturas responden a las características constructivas del inmueble, que, por ser de mampostería, son altamente susceptibles a la humedad y los movimientos estructurales”, explica en entrevista el responsable del Taller de Pintura Mural del Cencropam.

El proyecto de restauración incluye técnicas de limpieza mecánica y química, la estabilización de aplanados y la reintegración de color utilizando materiales compatibles con los empleados originalmente por Rivera.

“La legislación en materia de restauración exige que el color aplicado en las intervenciones sea distinguible de la obra original a cierta distancia. Esto permite preservar la autenticidad del mural mientras se protege su integridad”, explica García Cruz.

La Autónoma Chapingo destinó alrededor de un millón de pesos a los trabajos, según Virginia Pérez Reyes, subdirectora del Museo Nacional de Agricultura.

“Las obras de restauración son costosas, pero el costo de no atenderlas sería mucho mayor. Este esfuerzo reafirma nuestro compromiso con la preservación del patrimonio que define nuestra identidad institucional”, asegura.
Un homenaje a la Madre Tierra
Los murales de la llamada Capilla Riveriana fueron creados en el contexto de la refundación de la Escuela Nacional de Agricultura.

“En ese periodo histórico, la institución se enfocó en formar profesionales que atendieran a los pequeños campesinos, quienes estaban recuperando sus tierras tras la Revolución Mexicana. La obra de Rivera es un homenaje a la lucha revolucionaria, la organización campesina y la construcción de un sector primario fuerte”, enfatiza Pérez Reyes.

El mural principal, titulado La Madre Tierra, y los retablos adjuntos presentan un discurso alegórico centrado en la tierra y la agricultura.

Este tema articula tres planos de ideas: la evolución de los movimientos sociales hasta la consolidación del movimiento agrario; la evolución biológica natural como contrapunto, y los símbolos de un nuevo orden que reflejan el compromiso ideológico del pintor con el Partido Comunista, al que perteneció hasta sus últimos días.

“Pinté la evolución de la tierra y la evolución de los hombres; desde el caos natural y social hasta la armonía productiva de hombres y elementos naturales y de hombre a hombre”, según las propias palabras del artista, recogidas por la investigadora Susana Pliego.

Pérez Reyes también resaltó la relevancia de los murales en el contexto de la identidad de Chapingo.

“Son nuestra joya de la corona. Preservarlos significa garantizar que futuras generaciones comprendan su importancia artística y social”, afirma.
En busca de una solución definitiva
La Universidad Autónoma de Chapingo trabaja desde hace un año en el desarrollo de un plan para evitar futuros daños en los murales de Rivera.

Este proyecto será sometido al INAH, por tratarse de un inmueble histórico del siglo 17.

En el mediano plazo, pero dentro del periodo del actual Rector, Ángel Garduño, se iniciarían las obras de ingeniería para garantizar la estabilidad estructural del inmueble, de acuerdo con Pérez Reyes.

Los paneles son susceptibles de sufrir grietas y fisuras debido a los sismos, el asentamiento del edificio histórico y a la humedad por sus muros gruesos de mampostería, a decir de García Cruz.

Por lo que considera necesario hacer un estudio de suelo, un proyecto de estabilización estructural y refuerzos adicionales que no alteren la arquitectura del inmueble.

Los sismos de septiembre de 2017 provocaron desprendimientos de varias zonas de los paneles, surgieron algunas grietas y se reactivaron fisuras y grietas anteriores en el 20 por ciento de la superficie total, y los daños se acentuaron en el movimiento telúrico del año pasado.

El restaurador del Cencropam enfatiza que lograr la estabilidad estructural es crucial para prevenir futuras afectaciones.

Con un equipo de siete técnicos trabajando, la reapertura de la Capilla Riveriana está prevista para marzo de 2025.

Pérez Reyes concluye: “Estamos seguros de que los murales quedarán esplendorosos”.

 

Texto e imagen: Agencia Reforma