
Trabajará con un coro mexicano para su show Cornucopia, que define como “teatro digital”, informa la cantautora islandesa en entrevista. “Siempre es difícil encontrar el punto de los precios” y mover un equipo técnico y humano tan grande como el que traerá es “complicado”, dice sobre la polémica por los más de 10 mil pesos que cuestan algunas entradas para sus conciertos en el parque Bicentenario.
Ciudad de México, 26 de junio de 2019. La Ciudad de México será la segunda en todo el mundo que podrá disfrutar, durante cuatro shows al aire libre en el Parque Bicentenario, la espectacular puesta en escena Cornucopia, de Björk.
A finales de agosto, la estrella islandesa, de 53 años, ofrecerá una puesta en escena multimedia basada en su producción más reciente, Utopia, y en éxitos como Isobel y Venus as a boy. Miles de fans se desplazarán de diversos puntos del globo para ver su revolucionaria y renovada propuesta acústico-digital.
“Algunos elementos (del show) se han desarrollado aún más, por lo cual será más espectacular que lo de Nueva York, y espero trabajar en vivo con un coro mexicano, así que estoy muy entusiasmada”, afirma Björk, en exclusiva vía correo electrónico, en alusión a los ocho conciertos con boletaje agotado que brindó en mayo en el centro cultural The Shed, en Manhattan.
“Me encanta la audiencia mexicana. Siento que comprende muy bien mis propuestas y estoy extremadamente agradecida por cómo ha permanecido conmigo a lo largo de los años”.
La artista ha tratado de definir su idea como “teatro digital, o un concierto de ciencia ficción pop”.
Su espectáculo más complejo en 27 años de trayectoria como solista (si se exceptúan los proyectos previos en que participó, ya que es cantante profesional desde los 12 años) incluye un buen número de músicos, artistas visuales, técnicos, diseñadores de escenario y vestuaristas, por lo cual sus seguidores deben rascarse el bolsillo: los boletos oscilan entre mil 766 y 10 mil 730 pesos.
“Hemos debatido mucho esto. Siento que se trata de mi acto teatral más elaborado, con 60 músicos en vivo, una cantidad de estructuras enormes, cámara de reverberación, instrumentos musicales a la medida. Simplemente mover todo esto entre ubicaciones es muy complicado.
“Siempre es difícil encontrar el punto de los precios, y también hay una diferencia entre países en cuanto al valor del dinero… pero estamos tratando de encontrar una manera de evitar esto ahora”, responde la también actriz.
Hace años Björk tomó una medida radical: pedirle al público no fotografiar ni videograbar los conciertos, algo que la gran mayoría acata, tanto por respeto como para disfrutar con atención de la música y del show visual.
“Por lo general, en mis conciertos o sets como DJ sólo les pido que vivan el momento conmigo, que no tomen fotos, y generalmente lo hacen de inmediato.
“Definitivamente me siento bendecida por poder seguir haciendo lo que quiero y que haya personas interesadas en lo que hago. No lo doy por sentado, especialmente después de todo este tiempo”.
Con una carrera ecléctica, ya que ha transitado por todas las variantes del pop (indie, experimental, electrónico), y un estilo único e inimitable, la intérprete de éxitos como It’s oh so quiet, Army of me y Possibly maybe se siente cómoda en ese perfil, lo cual no quiere decir conformista.
“Siento que todavía hago música pop, pero con extensiones en cada rama. Estoy muy orgullosa de mi origen de clase trabajadora, si bien Islandia no tiene realmente un sistema de clases: arte superior y arte popular son lo mismo.
“Supongo que estoy haciendo ‘folclor del siglo XXI’, quizás sea eso lo más cercano a lo que hago”, señala.
“He cometido muchos errores, pero en la mayoría de los casos he logrado construir sobre ellos y tomar rutas que de otro modo no habría tomado. Me parece más útil pensar de una manera en la que definitivamente cometeré ‘errores’”, finaliza.
Texto: Miguel González / Agencia Reforma / Foto: Twitter
Entérate más
https://suracapulco.mx/2019/05/23/anuncian-conciertos-de-bjork-en-mexico/


