
Ciudad de México, 18 de mayo de 2026.- La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó este lunes que el bloqueo de cuentas a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y otros allegados es precautoria y no supone cargos contra los afectados.
La UIF difundió un comunicado días después de que el caso se hiciera público.
En la conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo hoy que había pedido a ese organismo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que explicara la medida.
Sheinbaum dijo que al emitir una fiscalía de Estados Unidos una orden de aprehensión en contra de los funcionarios y ex funcionarios de Sinaloa, los bancos en ese país toman medidas preventivas, lo que obliga a las autoridades mexicanas a adoptar también sus prevenciones.
Otros afectados son tres hijos de Rocha, ocho ex funcionarios de Sinaloa y un senador en ejercicio.
Los funcionarios y ex funcionarios están acusados de narcotráfico en Estados Unidos. Dos de ellos, el general de división del Ejército en retiro Gerardo Mérida , ex secretario de Seguridad Pública y el ex secretario de Finanzas, Enrique Díaz, se entregaron a la justicia en Estados Unidos, con la presumible intención de colaborar como testigos en el caso.
La UIF dijo en un comunicado que la medida precautoria es de carácter administrativo y que los afectados pueden recurrir a los recursos legales a su alcance para combatirla.
“Estas medidas no constituyen una determinación definitiva ni implican la acreditación de responsabilidad alguna, sino acciones preventivas de carácter administrativo”, dijo la declaración.
“Las personas incluidas en la Lista de Personas Bloqueadas cuentan con los medios de defensa y garantías previstos en la legislación aplicable, entre ellos el ejercicio de la Garantía de Audiencia, así como la posibilidad de hacer valer los recursos administrativos y jurisdiccionales que estimen procedentes”, agregó.
Agencia Reforma


