
El ex gobernador Javier Duarte ordenó a exfiscal de Veracruz ocultar cadáveres hallados en La Aurora: fiscal: lo agarraron, casi, como al “Tigre de Santa Julia”.
Texto: Agencia Reforma / Apro / Foto:
Xalapa, Veracruz, 19 de junio de 2018. Una jueza de Veracruz dictó prisión preventiva como medida cautelar contra el exfiscal estatal Luis Ángel Bravo Contreras, por su presunta participación en el delito de desaparición forzada de personas en la modalidad de ayudar a eludir la impartición de la justicia o entorpecer las investigaciones.
Tras 12 horas de audiencia, la juez Alma Aleida Sosa Jiménez, quien lleva los juicios contra el exgobernador Javier Duarte de Ochoa y diversos ex funcionarios de su administración, consideró que el delito imputado es grave y fijó para el próximo 23 junio la audiencia de vinculación a proceso.
La Fiscalía expuso en la audiencia que Bravo está ligado por el caso del policía David Lara Cruz, quien desapareció el 12 de enero de 2016.
Las investigaciones refieren que ministeriales hallaron una fosa clandestina y alteraron el hallazgo de 19 cuerpos la barranca La Aurora, en el municipio de Emiliano Zapata.
Testigos citados en el expediente aseguran que en ese lugar se arrojaban a víctimas de desaparición forzada, presuntamente a manos de policías.
El 19 de enero de 2016 fueron hallados 19 cadáveres, aunque los ex funcionarios ahora detenidos pidieron al personal bajo su mando reportar la localización de sólo seis.
Uno de los cuerpos fue llevado a la localidad de Santa Ana, municipio de Alto Lucero, donde se simuló haberlo encontrado y luego fue identificado como el policía David Lara Cruz, quien desapareció el 12 de enero del 2016.
Los 12 cuerpos restantes no fueron reportados de manera oficial.
En el caso unos 15 ex funcionario son investigados, incluidos policías, ministeriales y el propio ex mandatario.
De acuerdo con el gobernador de la entidad, Miguel Ángel Yunes, el propio Duarte supo de las desapariciones forzadas de personas, supuestamente encabezadas por el exsecretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y sus mandos.
Por ese caso ya se encuentran vinculados a proceso María del Rosario Zamora, ex directora de Investigaciones Ministeriales; Gilberto Aguirre, ex director general de Servicios Periciales, y Carlota Zamudio, ex delegada de la Policía Ministerial.
La defensa de Bravo pidió a la juez considerar que el delito que se le imputa no es grave pues no se le acusa de ser el autor intelectual de la desaparición del expolicía David Lara Cruz.
Sin embargo, en la audiencia se estableció que Bravo presuntamente ordenó o supo de la alteración de la escena del hallazgo del policía y el de otras 18 personas.
El ex funcionario se acogió a la duplicidad del término constitucional para prolongar por 144 horas el tiempo para decidir sobre su vinculación a proceso.
Asimismo, Sosa Jiménez determinó auxiliar a la defensa del imputado para hacer comparecer a varios expertos para el desahogo de los medios de prueba ofrecidos por la defensa.
La audiencia para este desahogo se fijó para el próximo 20 de junio a las 15:00 horas, a fin de que comparezcan los peritos de la Dirección General de Servicios Periciales, Mónica Ivette Guerrero Almazán, Carlos Lara Herrero y Patricia Bautista Ramírez.
En esa audiencia está contemplado además que declare un testigo protegido.
La defensa de Bravo también se comprometió a presentar pruebas periciales en criminalística y dactiloscopía.
Bravo fue llevado a las celdas del penal de Pacho Viejo en Coatepec, Veracruz, en cuyos anexos se ubican las Salas Orales.
Como al “Tigre de Santa Julia”
Luis Ángel Bravo Contreras acudió el domingo, solo, en pleno festejo del Día del Padre, a un restaurante Sanborns, ubicado en Galería Plaza las Estrellas, en la zona centro de la Ciudad de México.
Se desplazó por el Circuito Interior, en la colonia Verónica Anzures. Como mexicano pambolero, sufrió los 93 minutos que duró el encuentro México-Alemania, gritó en el bar el gol de Irving Lozano. Aguantó estoico los últimos 11 minutos del embate teutón.
En el lugar tomó dos bebidas refrescantes, aparentemente cerveza, salió de la plaza y fue detenido por Policías Ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz, imputado -hasta el momento-, de omisiones y entorpecimiento en desaparición forzada.
Por la noche, Bravo Contreras ingresó al penal de Pacho Viejo, ya en territorio veracruzano, ataviado con el uniforme clásico naranja. Pasó su primer día en la cárcel, fue enviado a la sección de “medidas cautelares”, la llamada prisión VIP de los expolíticos duartistas.
Hasta el momento al exfiscal se le acusa de la desaparición forzada y posterior muerte del expolicía, David Lara Cruz, cuyo cuerpo fue encontrado en la barranca de “La Aurora”, aunque personal de la FGE simuló su hallazgo en la localidad de Santa Anna, municipio de Alto Lucero.
La audiencia… de traje
Este lunes, para su audiencia inicial de control, Bravo Contreras mandó pedir un traje de diseñador y un perfume, ambos deseos le fueron concedidos por personal penitenciario. En los pasillos de la cárcel un celador confió: “Esto fue una entrega pactada”.
El acusado por desaparición forzada, trajo a dos experimentados abogados, quienes le dieron un amparo tramitado en el Juzgado Quinto de la Ciudad de México, que impide su detención por una veintena de autoridades del país. Por esa razón, los abogados de la FGE tuvieron que darle una vuelta jurídica al protocolo de su vinculación a proceso y generar una carpeta de investigación adicional… por el mismo delito de desaparición forzada.
El exfiscal salió a su audiencia con actitud tranquila. Decidió mantener ajena a su familia del juicio. Alegó ante la juez que tenía derecho a una audiencia privada, sin la presencia de medios de comunicación, pero la petición le fue denegada.
La juez, Alma Aleida Sosa Jiménez decretó un receso de hora y media para declarar la legalidad de su detención.
En el aire queda el amparo tramitado en el Juzgado Quinto de la Ciudad de México, el cual reza al calce:
“Se concede al quejoso Luis Ángel Bravo la suspensión provisional de la ejecución de la orden de aprehensión que reclama de los jueces de distrito que conocen del sistema penal mixto señalados como responsables, para el solo efecto de que las cosas permanezcan en el estado que actualmente guardan, y no se privado de su libertad”, rubricó el secretario del Juzgado Quinto, Pedro Serrato González.
En la sala de Juicios Orales del penal de Pacho Viejo se apersonó el colectivo “Buscando a nuestros desaparecidos Córdoba-Orizaba”, cuyos integrantes recriminaron de frente a Luis Ángel Bravo el haber participado en la omisión de desaparición forzada. Dos señoras lo esperaron afuera del sanitario para recriminarlo. Un ruborizado exfiscal negó los hechos: “Ustedes saben que no fue así”, atinó a decir.
Araceli Salcedo, vocera de dicho colectivo y quien tiene desaparecida a su hija, Fernanda Rubí, expuso en entrevista que aún faltan más funcionarios del gobierno de Duarte por caer.
“Faltan más, mucho más. Por secrecía de la investigación no podemos dar a conocer más, pero ya cayó Bermúdez, cayó Meza, Oscar Sánchez, pero falta Nabor y faltan mucho más por caer”, advirtió.
La detención de Luis Ángel Bravo era un objetivo prioritario del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares; sobretodo, ahora que faltan poco más de 10 días, para que haya comicios, en los que su hijo, Miguel Yunes Márquez, busca sucederlo en el cargo bajo las siglas del PAN.
Duarte ordenó a exfiscal de Veracruz
ocultar cadáveres hallados en La Aurora: fiscal
El titular de la Fiscalía Especializada para Búsqueda de Personas No Localizadas, Luis Eduardo Coronel Gamboa, dio a conocer que el exgobernador Javier Duarte de Ochoa ordenó al exfiscal Bravo Contreras ocultar la cifra total de restos localizados en la barranca “La Aurora”, perteneciente al municipio Emiliano Zapata.
En la audiencia inicial celebrada este lunes en contra del exfiscal, Coronel declaró que, tras el hallazgo de cadáveres en esa área, el exgobernador, el exfiscal y el extitular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Arturo Bermúdez Zurita, se reunieron para decidir “cómo evitar la filtración de más fotografías a la prensa”, que hasta ese momento había publicado una imagen en la que aparecían sólo seis cuerpos y no los 13 localizados.
“No nos podemos dar el lujo de admitir una masacre porque nos van a partir la madre”, habría dicho Duarte a sus colaboradores, luego de instruirlos a que escondieran los otros restos.
Según Coronel, en la reunión Bermúdez Zurita preguntó al entonces fiscal cuántos cuerpos habían sido hallados, y éste respondió que “por lo menos 15”, pero “otros policías ministeriales referían 30”.
Las imputaciones contra Luis Ángel Bravo están integradas en la carpeta de investigación 439/2018, la misma en la que se sigue el caso de la exdirectora de Investigaciones Ministeriales María del Rosario Zamora –recluida en el penal de Pacho Viejo–, quien por instrucciones de aquel ocultó la existencia de 13 cuerpos.
En la audiencia de imputación, Luis Ángel Bravo Contreras se quejó de que la Fiscalía General del estado (FGE) desplegó un operativo mediático para sancionarlo por el delito de desaparición forzada, cuando lo correcto –dijo– es investigarlo “por supuestamente alterar una escena del crimen”.
La FGE acusa al exfiscal de haber participado en la desaparición del expolicía David Lara Cruz, el 12 de enero de 2016, después de que otros uniformados lo privaron de la libertad cuando salía de las instalaciones de la SSP en la colonia Obrero Campesina de esta ciudad, lugar al que acudió ese día para presentar exámenes de control y confianza.
Posteriormente Lara apareció muerto en la barranca “La Aurora”, pero su cuerpo fue removido –por instrucción de Bravo– a la zona montañosa del Alto Lucero, donde se localizó dos días después.
Para la audiencia que se reanudará la tarde de mañana, Luis Ángel Bravo ha solicitado la comparecencia de varios testigos que trabajaron en la FGE cuando él era titular.


