
Acapulco, Guerrero, a 24 de abril de 2025.- Un día después de que una ballena muerta saliera en Barra de Coyuca de Benítez, este miércoles una brigada del Ayuntamiento que preside el alcalde, Víctor Hugo Catalán Díaz, inició los trabajos de excavación en la playa para enterrarla.
Por separado, el responsable del laboratorio de Ecología Cuantitativa y ex director de la facultad de Ecología Marina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Sergio García Ibáñez, dijo que la muerte de la ballena en Barra de Coyuca de Benítez por redes de pescadores es un problema que tiene muchos años.
Indicó que es algo que se debe regular no sólo en México, que es un llamado para hacer mayores esfuerzos porque los que se hacen hasta el día de hoy no son suficientes.
Afirmó que de acuerdo con las fotografías que circularon en redes en las que se observan cuerdas que están en la cola y en una de las aletas de la ballena “es altamente probable que el origen de los problemas que tuvo esta ballena y que la llevaron a la muerte tuvo que haber sido esas cuerdas, sin duda”.
Sin embargo, un funcionario de la Profepa que acudió a la revisión del animal descartó que la muerte fuera por esta razón.
La organización Los Guerreros Ambientales informó en Facebook alrededor de las 5 de la tarde, que el animal ya representaba “un riesgo potencial, ya que el cuerpo del animal en descomposición está expidiendo gases que podrían ser mortales si no se manejan con el debido protocolo”.
Indicó que por eso se estaban tomando medidas preventivas inmediatas para mitigar el riesgo y “proceder al enterramiento adecuado, salvaguardando tanto la salud pública como el equilibrio ecológico de la zona”.
Debido al proceso de descomposición natural el cuerpo del cetáceo había comenzado a generar olores que podrían afectar a la población cercana, por lo que las acciones se “están llevando a cabo con carácter de urgencia para mitigar cualquier riesgo sanitario o ambiental”.
A mediodía, la ballena muerta que fue arrastrada a la playa de la Barra de Coyuca todavía seguía a la intemperie, vecinos comentaron que durante la madrugada del miércoles el fuerte oleaje movió el cadáver a varios metros de distancia.
Se podía ver que la ballena estaba enredada en cuerdas de varios metros de longitud, lo que supuso que murió a causa de quedar atorada en una malla de pescar.
Sin embargo, un funcionario federal que acudió a la revisión del animal descartó que la muerte fuera por esta razón.
Calculó unas 8 toneladas el peso de la ballena que tenía unos cinco metros de longitud
Por separado, el ex director de la facultad de Ecología Marina de la UAG, Sergio García Ibáñez, dijo que la pesca debe regularse, no sólo en México, porque las cuerdas que presenta la ballena si bien tiene el origen de la pesca no podría asegurarse de que fue en Guerrero, pueda ser en cualquier otro lado porque es un animal que se desplaza a miles de kilómetros y ya fue en costas guerrerenses que salió.
Dijo que en ocasiones pescadores no tienen el cuidado de extraer las cuerdas, lo que provoca que se enrede. “Al paso del tiempo ese peso de las cuerdas es extra, por la forma que tiene va haciendo lento su movimiento y, de por si este tipo de ballenas son organismos de nado lento, entonces hace más lento en las inmersiones que tenga que hacer para conseguir su alimento y eso al final termina agotándola hasta la muerte y el mar es el que se encargó de sacar su cuerpo”.
El especialista dijo que a las ballenas el ruido les afecta, los barcos, los plásticos que hay en el mar y a esto se suma las cuerdas que quedan a la deriva les afecta y es un problema muy complicado.
Indicó que se deben tomar las medidas necesarias de comentar con las asociaciones pesqueras y pescadores independientes para evitar al máximo que sucedan esas cosas y que al final afecta a los organismos, porque ahorita fue una ballena, pero también afecta las tortugas y otras especies que sufren los estragos de la contaminación de las redes de pesca.
Texto: Karina Contreras / Ramón Gracida/ Foto: Carlos Carbajal


