
En los recuerdos del 2 de agosto, Claudia Sheinbaum escribió que en Puente La Concordia en Chiapas, un joven se acercó para decirles que había estudiado en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
Y que entonces el presidente Andrés Manuel López Obrador “me dijo que había sido profundamente doloroso no haber podido avanzar más, pero que ahora me correspondía dar continuidad y no cerrar el caso. Recordamos los intentos de influir, algunos desde el exterior, en la narrativa para responsabilizar al Ejército”.
Sheinbaum señaló que las cartas que López Obrador mandó a madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos reflejan su pensamiento y que al estudiar ella el expediente, no encontró pruebas de que hubiera una orden institucional para desaparecer a los estudiantes, aunque dijo que pudieron participar malos elementos.
“Me habló de la entereza de muchos compañeros y compañeras del Gobierno, que con responsabilidad y apego al deber público, han trabajado para llegar a la verdad, y de cuántas personas están hoy en la cárcel, incluido el entonces procurador de Justicia, Jesús Murillo Karam. Me comprometí a dar seguimiento a este doloroso episodio que habita no solo en el pesar de las familias, sino también en la conciencia del pueblo de México”, plasmó.
Juan Luis Altamirano


