22 agosto,2018 4:06 am

Dos años y medio se opuso la fracción del PRI a legislar sobre la amapola

Texto: Rosalba Ramírez García / Foto: Archivo El Sur
Chilpancingo, Guerrero, 22 de agosto de 2018. La iniciativa para la legalización de la siembra, cultivo y cosecha de la amapola, Papaver somniferum o adormidera, que aprobó el Congreso local para enviar al Senado, tendrá que ser turnada a comisiones, dictaminada y votada por el pleno, para después ser revisada por la Cámara de Diputados y en su caso avalada para su publicación.
La aprobación de la iniciativa se realizó a casi dos años y medio de que inició la discusión con la propuesta del gobernador Héctor Astudillo en ese sentido, y la iniciativa en el Congreso local del diputado de Movimiento Ciudadano, Ricardo Mejía Berdeja; y justo después de que la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, informó que tenía “luz verde” del próximo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de explorar todas las opciones para la pacificación del país, incluidas la legalización de la mariguana y la amapola.
Después de que el Congreso local aprobó la iniciativa para la legalización de la siembra, cultivo y cosecha de la amapola, ésta iniciará su proceso legislativo en la Cámara de Senadores, a la que se turnó como cámara de origen, de acuerdo con lo votado el viernes pasado por 42 diputados.
Según el numeral tercero del artículo 71 de la Constitución General de la República, las legislaturas de los estados tienen el derecho y facultad de iniciar leyes o decretos, por lo que la propuesta aprobada por la mayoría de los diputados locales no tiene que ser retomada por algún diputado federal o senador, menos por alguna fracción.
La Mesa Directiva del Congreso de Guerrero enviará la iniciativa al Senado y como ocurre con la recepción de cualquier otra propuesta, se informará al pleno y será enviada a comisiones.
En este caso, se espera que sea enviada a la Comisión de Salud y otra podría ser la Comisión de Justicia o de Estudios Legislativos, para que después de su análisis y discusión, los senadores presenten un dictamen al pleno, para ser discutido y votado.
El Senado como Cámara de origen de la iniciativa, la podría modificar antes de aprobarla, y lo que voten los senadores será enviado a la Cámara de Diputados.
Los diputados federales al recibir la iniciativa, en su calidad de Cámara revisora, podría tener dudas o hacer cambios, entonces la propuesta sería regresada al Senado.
Pero en caso de que los diputados avalen la propuesta de los senadores, se la regresarán para su publicación.
El 11 de marzo de 2016, a poco más de cinco meses de su llegada al cargo, Astudillo Flores propuso diseñar un programa piloto de siembra legal de amapola con fines medicinales en la sierra de Guerrero, para reducir la violencia en el estado; y planteó que sería una opción para que miles de campesinos dejaran de estar al servicio del crimen organizado.
Días después, el 17 de marzo, el entonces coordinador de la fracción de Movimiento Ciudadano en el Congreso, Ricardo Mejía, presentó una iniciativa ante el pleno para que la Cámara de Diputados federal legalice la siembra de amapola en Guerrero con fines medicinales, y llamó al gobernador Astudillo a que asumiera, junto al Legislativo, el liderazgo de ese tema.
Sin embargo, fue la propia fracción priista la que detuvo durante casi dos años y medio la aprobación de la iniciativa, con el único argumento de que la legislación en la materia era facultad del Congreso de la Unión, renunciando a la facultad de las legislaturas de los estados de presentar iniciativas.
Durante los casi dos años y medio, hubo una constante polémica en el tema, por un lado Ricardo Mejía reiteró una y otra vez en tribuna la necesidad de aprobar la iniciativa como una manera de disminuir la disputa de grupos del narcotráfico por el territorio y en consecuencia, la reducción de la violencia; y por el otro, el presidente de la Comisión de Justicia del Congreso local, el priista Héctor Vicario Castrejón, aseguró que se trataba de un “debate ficticio”, porque la legalización es del ámbito federal.
Mientras que el 19 de mayo de 2016, en Acapulco, el secretario de Salud federal, José Narro Robles, dijo que la despenalización del cultivo de la amapola “no va a resolver el problema de la inseguridad o la violencia”; sin embargo, afirmó que el gobierno federal “es sensible” a las condiciones que prevalecen en la entidad, pero insistió en que antes se debe concluir el proceso de la legalización de la mariguana.