
Ciudad de México, 3 de agosto de 2026. Especialistas que participaron hoy en la conferencia mañanera recomendaron regular el uso de las redes sociales en menores, como fijar en 16 años la edad para abrir cuentas o retirar teléfonos inteligentes a los alumnos durante la jornada escolar.
El pasado 20 de julio la presidenta Claudia Sheinbaum anunció foros regionales para construir una propuesta de regulación sobre el uso de plataformas digitales y redes sociales entre menores, que posteriormente será enviada al Congreso.
El psicólogo social Jonathan Haidt, que intervino en forma remota desde Estados Unidos, pidió a Sheinbaum fijar en 16 años la edad mínima para abrir cuentas en redes sociales en México.
El especialista también propuso retirar los teléfonos inteligentes a los alumnos durante toda la jornada escolar para reducir sus efectos entre niñas, niños y adolescentes.
“La medida que están adoptando líderes de todo el mundo es elevar a 16 años la edad mínima para tener cuentas en redes sociales. Las redes sociales son totalmente inapropiadas para los niños”, afirmó.
Haidt participó mediante un enlace desde Nueva York en el debate convocado por el gobierno federal sobre el impacto de las plataformas digitales y la inteligencia artificial en las infancias y juventudes.
“Le animo a usted, presidenta Sheinbaum, a implementar las medidas en México”, expresó el profesor de psicología social de la Universidad de Nueva York.
El autor del libro La generación ansiosa sostuvo que las plataformas exponen a los menores a conversaciones con desconocidos, pornografía y venta de drogas en línea.
“Por eso les recomiendo a ustedes proteger a los niños de México contra productos de consumo defectuosos, productos diseñados para crear adicción en los niños, no para ayudarles”, señaló.
El especialista propuso que una eventual regulación se concentre en el diseño y las funciones de las plataformas, en lugar de controlar o prohibir contenidos.
Haidt recomendó seguir el modelo de Australia y establecer mecanismos de verificación de edad que protejan la privacidad de los usuarios.
Sobre los dispositivos en las escuelas, sostuvo que los alumnos deben permanecer separados de sus teléfonos durante todo el horario escolar y no sólo mientras se encuentran en clase.
El especialista aseguró que 25 estados de Estados Unidos ya aplicaron restricciones de este tipo y afirmó que la medida ha permitido recuperar la convivencia entre los estudiantes.
Haidt acusó a las empresas tecnológicas de utilizar algoritmos e inteligencia artificial para mantener conectados a los menores y comercializar su atención.
“Las empresas que controlan la atención de nuestros hijos utilizaron algoritmos e inteligencia artificial para enganchar al máximo a cada niño con el fin de vender su atención. Luego mintieron al respecto”, sostuvo.
Diseño adictivo
Arturo Béjar, especialista en seguridad digital y ex directivo de Meta, la empresa que controla Facebook, Instagram y WhatsApp, dijo que las plataformas combinan seis mecanismos para generar adicción y uso compulsivo.
Mencionó el desplazamiento (scroll) infinito, la reproducción automática, los algoritmos de recomendación, las notificaciones, los indicadores de popularidad y la presión social.
Béjar sostuvo que las plataformas utilizan esos mecanismos para capturar y comercializar la atención de los usuarios.
“Es un enganche más que nos jala a un producto que en cada etapa está diseñado para capturar, exprimir y vender nuestra atención”, afirmó.
El especialista informó que supervisó un estudio de Instagram entre unos 240 mil usuarios para conocer los daños que experimentaron en los siete días anteriores a la consulta.
De acuerdo con los resultados que presentó, uno de cada cinco adolescentes recibió contenido que le hizo sentirse mal con su cuerpo y uno de cada 11 fue expuesto a publicaciones relacionadas con autolesiones o suicidio.
“Mientras más tiempo pasas ahí, más daños causan estos productos”, sostuvo el ex directivo de Meta.
Béjar aseguró que el algoritmo puede convertir una interacción momentánea con contenido sobre cuerpos delgados en recomendaciones sobre pérdida de peso, dietas y restricción de alimentos.
También afirmó que las redes sociales combinan el uso compulsivo con la posibilidad de establecer conexiones con desconocidos, dos características que, sostuvo, los padres no elegirían para sus hijos.
“Las redes sociales como las conocemos hoy están construidas en dos partes. Una parte es capturar la atención el mayor tiempo posible, el uso compulsivo, y la segunda parte es generar conexiones con desconocidos”, explicó.
El especialista acusó a las empresas de negar la adicción provocada por sus plataformas y trasladar a las familias la responsabilidad por la seguridad de los menores.
“Al Gobierno le corresponde proteger cuando una compañía, como el tabaco, como el alcohol, no está actuando en el interés de la gente joven, sabe de los daños, los niega, dice que sus productos son seguros”, afirmó.
Agencia Reforma


