31 julio,2018 7:05 am

El aire contaminado de las ciudades en el país afecta la salud y ocasiona muertes prematuras

Texto: Teresa Martínez/ Agencia Reforma/ Foto: Agencia Reforma
Monterrey, Nuevo León, 31 de julio de 2018. La contaminación impacta en gran medida en la salud de los niños y adolescentes, ocasiona muertes prematuras y agrava las enfermedades respiratorias en los menores, advierte un reporte publicado por Greenpeace México y la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).
El documento se titula No apto para pulmones pequeños. Diagnóstico de calidad del aire y el derecho de niñas, niños y adolescentes al aire limpio.
En el reporte se indica que el Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud en el 2015 registró un total de 17 mil muertes prematuras en el país, de las que 5 mil 500 están vinculadas con enfermedades respiratorias crónicas.
También se dieron 18 mil 261 fallecimientos por enfermedades cardiovasculares, mil 055 por neoplasmas y 4 mil 175 con diversas enfermedades respiratorias bajas.
Las cifras son consistentes con el monitoreo atmosférico en el país, indica el reporte, pues en el 2016, de las 133 estaciones de monitoreo en el territorio nacional, menos de 10 cumplieron con los límites de contaminación tanto de ozono y PM10, ninguna de la PM2.5 (PM: partículas en suspensión sólidas o líquidas de polvo, ceniza, metal, cemento o polen desde ultrafinas hasta gruesas).
“En este daño los niños no tienen ni participación ni culpa y está afectando sus derechos humanos y su salud”, señaló Uriel Chavarría, coordinador médico programa de trasplante pulmonar del Hospital Universitario de la UANL.
“Son seres inocentes que no tendrían por qué estar sufriendo esto si los adultos tuviéramos primero conocimiento y luego inteligencia para tratar de cambiar esto”.
De acuerdo con archivos periodísticos, Nuevo León ha alcanzado precontingencia, rebasando los 165 imecas en diciembre del 2017 y en varias ocasiones el pasado enero.
Mientras que la Secretaría de Desarrollo Sustentable indicó que de enero a octubre del 2017, el 72 por ciento de los días tuvieron mala calidad del aire, y en el mismo periodo del 2016, fue el 75 por ciento.
La contaminación del aire es el resultado de que varias generaciones no tomaron cartas en el asunto para evitarla o aminorarla, opinó Ruth Alatorre, especialista en ingeniería ambiental y educación ambiental.
“El trabajo que se haga ahora no se va a ver a corto plazo, pero sabemos que si no se hace, esta concentración de contaminantes va a ir empeorando y las enfermedades respiratorias se van a ir agravando. Lamentablemente estamos en una ciudad que está construida para el automovilista, no para el peatón”, dijo.
Tampoco existe un transporte público eficiente, cómodo y seguro
Normas internacionales y la ley mexicana establecen que todo ser humano tiene derecho a la salud y a vivir en un medio ambiente adecuado, destaca el informe.
“Nos corresponde a los adultos exigir a nuestras autoridades que se tomen las acciones necesarias para que la calidad sea la adecuada para niños, adultos, para todos”, dijo Alatorre, colaboradora del Comité Ecológico Interescolar.
Promover el uso de la bicicleta, invertir más en el transporte público y menos en la infraestructura para automóviles son medidas que se deben tomar en el área metropolitana, exhorta Alfonso Martínez, director del Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire.
Además, la baja calidad de los combustibles empeora la contaminación.
“Aquí en Monterrey, la norma de combustibles derivados del petróleo nos tiene en desventaja con respecto a Ciudad de México y Guadalajara, pues el diesel y la gasolina debería estar de la misma calidad”.
Vínculo enfermizo
Existe una correlación entre la contaminación en el aire y el bajo peso al nacer de un bebé, que es menos de 2.5 kilogramos, pese a que éste tipo de investigaciones son emergentes, dice el reporte.
Además de estudios en Estados Unidos y España, en una investigación del 2013 en Morelos se encontró un vínculo estadístico entre mujeres embarazadas expuestas a óxidos de nitrógeno en el aire, y recién nacidos con bajo peso.
El reporte también detalla cómo la contaminación en el aire agrava enfermedades respiratorias al grado de ocasionar retrasos cognitivos, broncoaspiraciones, alergias agudas, bronconeumonías y edema pulmonar.
Por ejemplo, las partículas PM10 y PM2.5 aumenta casos de asma en menores de 5 años.
“El asma tiene un componente de información genética”, dijo Chavarría, también catedrático de la Facultad de Medicina de la UANL. “Se ha demostrado que el tabaquismo pasivo y la contaminación pueden ser el estímulo que determine que alguien está condenado a tener asma durante su vida. En niños puede ser que tengan la información genética, pero si esos estímulos no se manifiestan, nunca tendrá asma”.
Junto a otros contaminantes como el ozono y el dióxido nitroso, las PM10 y PM2.5 exacerban los síntomas de la Infección Respiratoria Aguda y de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
Para que la problemática de la contaminación en el aire no siga dañando la salud, principalmente de los menores, Chavarría consideró que el esfuerzo debe venir de la sociedad y de las autoridades.
Las nuevas administraciones públicas debe priorizar el tema en las grandes urbes, indicó.
“Tenemos que estar unidos en entender este problema que está afectando a nuestros seres más queridos: nuestros hijos”, indicó.
“Lo primero es tratar de expandir este conocimiento, del efecto que tiene (el aire contaminado) sobre seres inocentes. En realidad estamos dejándole a nuestros hijos el problema para el futuro y les puede afectar desde ahorita”.