20 abril,2026 10:21 am

El alcalde de Taxco siguió oculto durante una semana luego de que fuera localizado

Se niega a responder a reporteros que lo buscaron para conocer lo sucedido. Fue hasta la mañana del sábado 18 que Vega Carranza apareció en público en el mercado y publicó varias fotografías en su cuenta de Facebook

Taxco, Guerrero, 20 de abril de 2026. Durante una semana, luego de que fuera localizado, el alcalde de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza, siguió desaparecido por el municipio sin que se presentara a cumplir con sus funciones en el Ayuntamiento y durante los días siguientes no se registraron intenciones de aparecer.

Esto, pese a que reporteros de distintos medios lo buscaron para conocer lo sucedido, sobre un caso del que trascendió que hubo posibles acuerdos o pactos con un grupo criminal.

Primero, el sábado 11 se dio a conocer la desaparición de su padre y director del hospital general de Taxco, Juan Vega Arredondo, y al día siguiente, domingo, al propio alcalde se le reportó como desaparecido ante la Fiscalía General del Estado por parte de un funcionario, del que se reservó su identidad. Eso bastó para iniciar su búsqueda.

Reaparece en público el sábado

Fue hasta la mañana del sábado 18 que, se dice, apareció en público por el mercado y él lo publicó varias fotografías al respecto en su cuenta personal de Facebook, donde acotó: “Salí a caminar y a comer una rica gordita” en un local de la calle de Los Pajaritos, con un fuerte resguardado por parte de policías estatales y otros tantos armados, vestidos de civil.

Alrededor de las 5 de la tarde, luego de algunos recorridos que hizo por comunidades con sus funcionarios e informantes, retornó a la ciudad y fue cuando se le ubicó dentro de la sede principal del Ayuntamiento, pero no se permitió el acceso para entrevistarlo. Afuera estaba una camioneta oficial, con número ECO-78, y dos camionetas de la Policía Estatal, con uniformados en la entrada y otros dentro del edificio. Pero no hubo indicios de que diera una entrevista.

Antes, durante varias visitas al Ayuntamiento, sus secretarías se mantenían en el hermetismo, hablaban con parquedad y sin dar razón de su paradero. Eso ocurrió también con la síndica y responsable de la Seguridad Pública, Viviana Rodríguez Burgos, cuyos asistentes no sabían qué hacer y ella se negó a dar alguna entrevista, cuando se le buscó en cuatro ocasiones.

Hasta el viernes, Rodríguez Burgos en su cuenta personal lanzó una reacción a los cuestionamientos de la gente en Facebook por las ausencias: “Ojalá y la ciudadanía tenga el valor de escribir desde sus perfiles y dejar de comentar escondidos en anónimos o perfiles falsos”.

Así se siguió con “y quien publica antes de hacerlo investigue y deje de publicar mentiras”, a lo que siguió que “Juan Andrés Vega sigue siendo el presidente y sigue dando atención desde las oficinas y sala de Cabildo de presidencia”.

Lo evidente es que el alcalde, señalado también en una conferencia presidencial por el secretario federal de Seguridad Publica, Omar García Harfuch, de haber aparecido en narcomantas y que será investigado, siguió ausente, al grado de que hubo hipótesis en medios nacionales de que estaría prófugo o de fuga, como sucede con el ex alcalde Mario Figueroa Mundo, por los delitos de desaparición forzada y vínculos con la delincuencia.

La sala de Cabildo ha permanecido vacía, con sólo su gran mesa y las sillas tipo colonial en la que se reúnen. Ahí, entre las fotografías de los ex alcaldes está la del ausente y abajo, en un mueble con archivos, está uno de los sombreros que usa Vega Carranza, entre un trofeo y dos figuras de cerámica. A un lado, en su oficina, la puerta siguió cerrada. Sólo en redes apareció la tarde del sábado, en su escritorio, con el fondo de un nicho en el que figura la imagen de San Judas, del que es ferviente devoto.

“Yo no quiero regarla”, expresó el padre del alcalde

En una breve charla telefónica con un grupo de reporteros, el pasado miércoles por la noche, el director del hospital general de Taxco, Juan Vega Arredondo, dijo que todavía “no hay una fecha de reincorporación” a su trabajo. A la pregunta de qué pasó durante la privación de su libertad y luego la de su hijo el alcalde, se limitó a soltar “no, no se puede, porque está la investigación y no quisiera este…” y este corresponsal le insistió “¿silencio?”, y él respondió escueto: “Ahí ya todo lo tiene la Fiscalía y pues creo que ellos van a sacar el comunicado o algo. Yo no quiero regarla, no”.

Silencio de regidores

En visitas a la sede alterna del Ayuntamiento, conocida como Casa Janna, en la que tienen sus oficinas los regidores, en el ambiente se marcó su ausencia y el silencio en los trabajadores. Ni los de Morena y el Partido Verde o el Partido del Trabajo, con los que la elección pasada fue en alianza, se apersonaron. Solo uno, de Movimiento Ciudadano, apareció solitario en su cubículo.

Durante la semana que transcurrió, el vacío fue visible en el Ayuntamiento y oficinas, con escasa asistencia de personas. El pasado jueves, cerca de la alberca, fue notoria la presencia de 200 personas, sentadas y en fila, que acudieron para los trámites de una campaña del Registro Civil estatal.

¿Y los otros desaparecidos?

El amplio despliegue del lunes pasado por fuerzas federales, el Ejército, Marina y Guardia Nacional, con policías estatales y de otros estados, sorprendieron y alteraron la aparente calma de la población por los recorridos aéreos y por tierra, que generaron alarma y tensión por doquier.

Eso y las pocas horas que tardaron para localizar al alcalde desaparecido y a su padre, caló hondo entre la población, que sigue sin explicarse cómo es que dieron tan rápido con su paradero, sin mayor información, mientras en la ciudad hay muchas fichas de innumerables desaparecidos, en paredes, carteleras y muchas más colgadas en el parque Vicente Guerrero, sin que las madres buscadoras y sus familiares tengan respuesta de las autoridades. Solo silencio.

Un caso reciente es el del joven Jesús Alberto Jaimes Brito, de 25 años, desaparecido desde el 29 de marzo de este año, con raíces en Taxco, pero de nacionalidad estadunidense. Sobre su búsqueda, sus familiares no han sido informados de avances, en los que parece haber más trabas que el actuar de las autoridades y la sesgada advertencia de esperar.

Ante estas circunstancias, en pleno jueves de la Semana Santa, familiares y amigos bloquearon la carretera federal, afuera de la terminal de autobuses, para exigir su búsqueda. El alcalde llegó ahí, más preocupado por el desarrollo de las procesiones.

A ello se agrega lo ocurrido a Miguel Huerta Torres, “servidor de la nación”, quien fue privado de la libertad hace más de tres años, el 28 de febrero de 2023, en la comunidad de Temaxcalapa, al sur de Taxco, sin que hasta ahora su familia haya recibido una respuesta de las autoridades en cuanto a su búsqueda, como lo ha consignado su hija Yazmín Huerta, quien se encuentra desplazada de la ciudad.

En la sede principal del Ayuntamiento y en las oficinas alternas, la actitud de los trabajadores evidencia incertidumbre y hasta miedo por la situación que se vive, donde es significativo que las calles estén semivacías, lo mismo que el mercado y distintos negocios.

Durante este domingo anduvieron de paso pequeños grupos de turistas, pero aquí la gente sigue inmersa en la violencia y la inseguridad, cuando el alcalde y su equipo cercano han publicado hasta el hartazgo que en Taxco hay justicia, paz social y seguridad pública.

Claudio Viveros Hernández