29 enero,2026 9:39 am

El Centro Cultural Teponastle, depositario de la lengua y el pensamiento nahua

A un año y medio de su creación en Acatlán, Chilapa, ha logrado su objetivo de fortalecer la historia y tradiciones de la Montaña, dice su coordinador, el documentalista José Luis Matías Alonso

Acapulco, Guerrero, 29 de enero de 2026. Como un acto de resistencia ante la globalización y las condiciones de carácter estructural que limitan la reproducción del conjunto de lenguas indígenas, el Centro Cultural Teponastle en Acatlán, municipio de Chilapa, se ha edificado como uno de los faros culturales de la región de la Montaña baja y del estado para fortalecer la lengua y el pensamiento nahua.

Así lo afirmó el ex comisario y documentalista José Luis Matías Alonso, quien en compañía de la académica Rosalba Díaz Vázquez y el poeta Jaime Eutimio Hernández, entre muchos otros promotores más, coordina el lugar.

Dicho centro, relató en charla telefónica, fue construido en 2023 a gestión del comisario municipal de entonces –que era el propio José Luis Matías Alonso– y fue concluido en junio de 2024 y para su construcción se contó con apoyo de la comunidad y del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

Se trata de un edificio rústico que situado en el centro de la comunidad tiene para empezar, y para dominar todo el lugar, un altar prehispánico.

Hay espacios para los talleres en planta baja y para exposiciones en la parte alta y tiene un área dedicada a conservar acervo bibliográfico a donde se resguardan diversos materiales.

De hecho, el pasado martes 27 personal de la Dirección de Bibliotecas Públicas del Estado de Guerrero realizó una visita para ver la posibilidad de colaborar en el desarrollo de un proyecto de biblioteca municipal.

El lugar además, aceptó, se ha vuelto resguardo de objetos antiguos, principalmente prehispánicos, que la gente encuentra en la comunidad.

El objetivo del centro, recordó el documentalista, es el de fortalecer la lengua y el pensamiento nahua, por lo que las primeras actividades fueron pláticas y círculos de reflexión con los abuelos de la comunidad, trabajo con la tradición oral, clases talleres de escritura nahua, “cosa que los sistemas formales de educación no hacen, no toman en cuenta”.

En la actualidad la oferta se ha ampliado y lo mismo hay talleres de música, dibujo, danza, pintura, manualidades, ajedrez y hasta círculos de lectura.

Además, el lugar sirve para la presentación de libros y exposiciones así como para proyectar cine los viernes por la tarde y organizar tardes musicales.

“Esto está sostenido con un comité propuesto por la comunidad y promotores (culturales) y todo lo que se realiza es aprobado por el pueblo que sostiene este espacio que es de todos y por eso, todos le entran”, comentó.

“Este lugar se pensó para ser un espacio propio, para la comunidad y desarrollar actividades culturales y a la fecha llevamos un año y medio desarrollando actividades” considerando que estos espacios se deben hacer desde la comunidad y para la comunidad, por lo que no resulta extraño que se organicen fiestas o verbenas relacionadas con la vida social de la población.

Lamentablemente, dijo, “la participación de los gobiernos municipal, estatal y federal es casi nula en esto de la construcción de paz a través de la cultura” pero indicó que el rescate de la cultura nahua y del tejido social no se puede esperar.

“Para nosotros es una apuesta y hay que apostar, no se trata de sólo esperar a que venga la soluciones por parte de los gobiernos”.

Así, destacó, “estamos en el proceso de formación de públicos y ha habido una buena respuesta: los niños acuden a las actividades, los jóvenes van a los talleres y la gente en general acude al centro a las actividades”.

“Creo que hasta ahora, a año y medio de camino, es positivo el trabajo, aunque nos falta mucho; es complicado trabajar contra corriente, contra el sistema, contra la globalización, la educación formal que no rompe los viejos modelos”, a lo que se suman las políticas de asimilación, de despojo de tierras, leyes y acciones discriminatorias, todas, condiciones de carácter estructural, “pero no todo es malo, considero que ahí vamos, con el apoyo de algunas autoridades, de los maestros, de compañeros de la comunidad cultural, ahí vamos”.

Por ello, Matías Alonso no deja de soñar: “para el futuro se busca que haya varios maestros trabajando a la vez para formar no sólo ciudadanos de bien, sino promotores que perpetúen la cultura nahua”.

Óscar Ricardo Muñoz Cano