
Texto: DPA / Foto: Cuartoscuro- Archivo El Sur
Nueva York, 10 de octubre de 2018. Joaquín Guzmán Loera, El Chapo Guzmán, comparecerá este miércoles ante el juez que lleva su caso en la que previsiblemente sea la última vista oral preparatoria del juicio contra el presunto ex jefe del cártel de Sinaloa, que arrancará dentro de menos de un mes en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn.
El proceso contra el caído capo mexicano, que se estima que durará unos cuatro meses, comienza el 5 de noviembre con la elección de los 12 miembros del jurado y sus suplentes.
La intención del juez Brian Cogan de que esa selección sea a puerta cerrada, bajo el argumento de la protección de esas personas, ha generado malestar en los medios de comunicación.
The New York Times presentó la semana pasada una petición oficial para que sea pública. “La selección del jurado, como cualquier otra fase de un juicio criminal, está sujeta al poderoso derecho de acceso de la Primera Enmienda”, indicó el diario en el documento enviado al juez.
Cogan decretó en febrero que el jurado sea anónimo y esté aislado y protegido por agentes armados ante la posibilidad, esgrimida por la fiscalía, de que el entorno de Guzmán pueda actuar contra sus miembros.
Estados Unidos acusa a El Chapo Guzmán de introducir toneladas de droga en el país al frente de lo que el Departamento del Tesoro calificó como un “imperio criminal” de tráfico de cocaína, marihuana, heroína y metanfetaminas.
Diez días después de la elección del jurado, el 15 de noviembre, está previsto el inicio en sí del juicio oral, que puede terminar con El Chapo en una prisión estadounidense por el resto de su vida.
Bastaría que fuera declarado culpable en solo uno de los 17 cargos contra él -ninguno de ellos un delito de sangre- para que sea condenado a cadena perpetua. La exclusión de la pena capital fue condición de México para extraditarlo.
Desde su entrega, en enero de 2017, El Chapo espera juicio en régimen de aislamiento en el Metropolitan Correctional Center de Nueva York, en Manhattan, considerada una de las prisiones de más alta seguridad del país.
El proceso al sexagenario Guzmán está llamado a ser uno de los más mediáticos por narcotráfico de las últimas décadas en Estados Unidos. El narco mexicano llegó a estar considerado el más poderoso del mundo, por encima incluso de lo que fue en su día el colombiano Pablo Escobar. Chicago lo declaró enemigo público número 1, como a Al Capone.
El proceso contra el caído capo mexicano, que se estima que durará unos cuatro meses, comienza el 5 de noviembre con la elección de los 12 miembros del jurado y sus suplentes.
La intención del juez Brian Cogan de que esa selección sea a puerta cerrada, bajo el argumento de la protección de esas personas, ha generado malestar en los medios de comunicación.
The New York Times presentó la semana pasada una petición oficial para que sea pública. “La selección del jurado, como cualquier otra fase de un juicio criminal, está sujeta al poderoso derecho de acceso de la Primera Enmienda”, indicó el diario en el documento enviado al juez.
Cogan decretó en febrero que el jurado sea anónimo y esté aislado y protegido por agentes armados ante la posibilidad, esgrimida por la fiscalía, de que el entorno de Guzmán pueda actuar contra sus miembros.
Estados Unidos acusa a El Chapo Guzmán de introducir toneladas de droga en el país al frente de lo que el Departamento del Tesoro calificó como un “imperio criminal” de tráfico de cocaína, marihuana, heroína y metanfetaminas.
Diez días después de la elección del jurado, el 15 de noviembre, está previsto el inicio en sí del juicio oral, que puede terminar con El Chapo en una prisión estadounidense por el resto de su vida.
Bastaría que fuera declarado culpable en solo uno de los 17 cargos contra él -ninguno de ellos un delito de sangre- para que sea condenado a cadena perpetua. La exclusión de la pena capital fue condición de México para extraditarlo.
Desde su entrega, en enero de 2017, El Chapo espera juicio en régimen de aislamiento en el Metropolitan Correctional Center de Nueva York, en Manhattan, considerada una de las prisiones de más alta seguridad del país.
El proceso al sexagenario Guzmán está llamado a ser uno de los más mediáticos por narcotráfico de las últimas décadas en Estados Unidos. El narco mexicano llegó a estar considerado el más poderoso del mundo, por encima incluso de lo que fue en su día el colombiano Pablo Escobar. Chicago lo declaró enemigo público número 1, como a Al Capone.
