
Texto: Apro / Foto: (@femextkdoficial) Twitter
Ciudad de México, 20 de abril de 2018. Caliente aún el escándalo por la suspensión de seis meses al campeón mundial de boxeo Saúl Canelo Álvarez, el deporte mexicano, profesional y amateur, no ve la salida al túnel de los problemas que ocasiona la ingesta del clembuterol, un anabolizante que se utiliza para aumentar el peso o la masa muscular de un organismo o, en algunos casos y según seadministre, para ganar velocidad.
Una investigación realizada por la Comisión Nacional del Deporte (Conade) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), con el aval de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés), en 2014 y 2016 no ha podido determinar hasta ahora diferencias claras cuando una persona tomó el clembuterol vía un medicamento y cuándo por la ingesta involuntaria de carne contaminada.
Con el problema estallándole en las manos, el director de la Conade, Alfredo Castillo Cervantes, reconoció que la única manera de evitar que los atletas mexicanos den positivo por clembuterol en los controles antidopaje es cuidar dónde comen pues en cualquier momento podrían consumir, al igual que la población, carne contaminada con esta sustancia prohibida.
“Hay que tener cuidado en ciertos periodos de no comer en cualquier lado. Esto no es excluyente o una justificación, pero en cualquier momento o lugar puede haber una carne que tuviera este químico. Lo que sabemos es que, como manera de prevención, los atletas se cuidan para saber dónde hacen la ingesta de alimentos, para evitar cualquier sorpresa de ese tipo”, declaró el servidor público a la cadena ESPN.
Castillo propuso como solución al problema que la Cofepris, que depende de la Secretaría de Salud, sancione a todos los establecimientos donde se detecte que venden carne contaminada con clembuterol para que poco a poco se tenga la certeza de que se puede comer sin el riesgo de terminar con esta sustancia en el organismo.
“La instancia competente es Cofepris. Es un tema que se puede llevar al extremo de la salud pública. (En Conade) tenemos un laboratorio y hacemos cosas preventivas. La gente podría decir: ‘estoy consumiendo tal carne’ y hacerse un estudio, pero si ves más allá el tema pasa por que Cofepris sancione a los lugares que haya detectado que se vende carne con clembuterol”, añadió.
En dicha entrevista, el funcionario también reconoció que faltan estudios para determinar cuándo la presencia de clembuterol en el cuerpo de un deportista fue de forma dolosa (por doping) o culposa (por comer carne contaminada).
Una investigación realizada por Conade y Cofepris, con el aval de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés), en 2014 y 2016 no ha podido determinar hasta ahora diferencias claras cuando una persona tomó el clembuterol vía un medicamento y cuándo por la ingesta involuntaria de carne contaminada.
Proceso publicó una investigación que revela la presencia de clembuterol en lotes de carne que han sido analizados en Holanda, Alemania y en México cuyos resultados no han sido dados a conocer porque fueron clasificados como reservados por tres años.
Los atletas mexicanos, y los extranjeros que compiten en México, gozan de una excepción por parte de la WADA para no ser sancionados cuando en su orina hay ciertos niveles de clembuterol, pero lo cierto es que muchos de los voluntarios que participaron en la investigación tuvieron niveles más altos de esta sustancia que los mismos atletas.
A pesar de la excepción que se estableció desde finales de 2013, el peleador mexicano Saúl Canelo Álvarez fue suspendido durante seis meses por la Comisión Atlética de Nevada por haber dado positivo en dos controles antidopaje realizados en febrero pasado.
Álvarez es el primer deportista mexicano castigado por ingesta de clembuterol en carne contaminada desde que se diseñó el protocolo para no sancionar a los atletas sin haber realizado una investigación exhaustiva.
La Comisión de Nevada aceptó el argumento de la carne contaminada, pero no pasó por alto el hecho de que la sustancia estaba en el cuerpo del atleta lo cual constituye una ofensa a la reglamentación antidopaje.


