2 mayo,2024 5:06 am

El director de Ciencias Químicas de la UAG ofrece disculpas a un académico

 

Chilpancingo, Guerrero, 2 de mayo de 2024. El coordinador del Posgrado de Investigación de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Marco Antonio Leyva Vázquez, ofreció una disculpa al académico Tonalli Rebolledo Nandy, después de una agresión verbal ocurrida el pasado 19 de marzo.
La disculpa ocurrió la tarde del martes después de un acuerdo, que fue mediado por la Defensoría de los Derechos Humanos Universitarios, y aunque se estipuló que sería pública, el acto fue a puerta cerrada en el aula de medios de la Facultad de Ciencias Químicas, ubicada en Ciudad Universitaria.
“La verdad salió a relucir. La calumnias, las difamaciones no dieron lugar y con esto, espero que mi integridad y honestidad no quedé en duda”, mencionó Tonalli Rebolledo Nandy al término del protocolo de disculpa.
Por su parte, el acusado Leyva Vázquez no dio declaraciones a la prensa sobre el caso.
De manera simultánea al acto, un grupo de docentes y trabajadores de la Facultad de Ciencias Químicas refrendó su apoyo a Leyva Vázquez, quien es esposo de la secretaria general de la UAG, Berenice Iliades Aguilar.
También un pequeño grupo de alumnos protestó con pancartas, para denunciar a Leyva Vázquez como un docente acosador de estudiantes.
De acuerdo con Rebolledo Nandi, esta agresión ocurrió el 19 de marzo, cuando Leyva Vázquez de manera pública “lo humilló y denigró” frente a sus compañeros de trabajo y aunque no entró en detalles, especificó que el hecho ocurrió en el contexto del proceso electoral de la UAG.
“Me dolió mucho, porque me humillaron y no hubo una reacción que yo pudiera hacer de inmediato”, mencionó Rebolledo Nandi.
Rebolledo Nandi denunció la agresión ante la Defensoría de Derechos Humanos Universitarios de la UAG, donde determinaron que la sanción de Leyva Vázquez sería una disculpa pública, a la cual ambas partes accedieron, por lo que no recurrieron a otras instancias.
“Esto es un parteaguas, porque no hay compañeros que denuncien este tipo de circunstancias de violencia laboral. Tal vez se ha normalizado esta violencia”, dijo la víctima.
Llamó a sus compañeros de la UAG a denunciar todo acto de violencia y acoso laboral, para que ésta se erradique.

 

 

Texto: José Miguel Sánchez/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero