
Chilpancingo, Guerrero, 10 de agosto de 2026. Hace tres años, el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero declaró a reporteros que dos días después de los crímenes del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, el comandante de la Novena Región Militar, que era entonces el general Martín Cordero Luqueño, le dijo que todos los alumnos de la Normal de Ayotzinapa estaban en la escuela, que era un invento la desaparición.
“Podría seguir enumerando una serie de situaciones que dejan acreditadas una serie de actuaciones que definitivamente no podemos entenderlas, ¿cómo que al gobernador nunca se le informó en tiempo real de la situación?, porque ellos, hablo del Ejército, tenía el control del C4 (Centro de Comunicación, Control y Comando) de Iguala”, declaró a reporteros después del homenaje luctuoso al ex gobernador Alejandro Cervantes Delgado el 17 de septiembre de 2023.
Además de no recibir información en tiempo real de los hechos, dijo que el entonces comandante de la región militar le dijo dos días después que todos los alumnos se encontraban en la Escuela Normal Rural en Tixtla, que se habían “inventado” la desaparición.
“En ese mismo momento nos parece muy delicado que el jefe militar de mayor jerarquía le comunique al gobernador que no debe tener motivo de preocupación porque ahí están los jóvenes, lo cual era absolutamente falso”.
Confirmó que las madres y los padres de los 43 estudiantes desaparecidos tienen toda la razón en exigir la investigación de fondo al Ejército, y esperaba que el presidente de entonces, Andrés Manuel López Obrador, les diera una respuesta satisfactoria. Sin embargo, agregó que tras nueve años, era muy difícil resolver el caso.
El político, obligado a pedir licencia del cargo por la desaparición de los 43 estudiantes durante su administración, añadió que él y sus funcionarios estaban “totalmente marginados” del caso, no tenían acceso al expediente.
No obstante, ratificó su disposición a seguir colaborando en la investigación, pues para esas fechas ya se había presentado en tres ocasiones en la Fiscalía Especial del caso Ayotzinapa, así como el exprocurador, Iñaki Blanco Cabrera.
Incluso, resaltó que los únicos que continuaban detenidos por la desaparición de los estudiantes, eran los que apehendió la entonces Procuraduría General del Estado, ahora FGE, porque no se acreditaron actos de tortura cometidos por las autoridades estatales.
También señaló que Tomás Zerón de Lucio, entonces jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), siempre quiso involucrar a los servidores públicos de Guerrero con la delincuencia organizada, “con la clara pretensión de llevarnos a la cárcel, tanto a Iñaki Blanco como a un servidor”.
Lamentó que tampoco hubiera condiciones para la extradición del prófugo, Tomás Zerón de Lucio, refugiado en Israel, desde entonces.
Lourdes Chávez


