
Chilpancingo, Guerrero, a 18 de marzo de 2026.- El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, y la maestra emérita Luz Alejandra Cárdenas Santana, presentaron el libro Colegio del Estado, Guerrero 1960-Universidad Autónoma de Guerrero, del escritor Juan Sánchez Andraka, quien se basó en su experiencia como alumno del Colegio del Estado, integrante del Comité de Huelga y presidente del Subcomité de Huelga para relatar cómo se formó la institución.
En la presentación de la obra este martes en el auditorio de la Rectoría, Saldaña minimizó la participación del Ejército en la masacre de 1960, bajo el argumento de que quien dio la orden fue el entonces gobernador Raúl Caballero Aburto.
Javier Saldaña recordó que “desde que el PRI fue gobierno, llegaban gobernadores impuestos desde Palacio Nacional” y en esa época “el PRI era la democracia”.
“Yo apenas platicaba, por el tema de este libro, que ni los policías ni los soldados tuvieron la culpa de eso, porque ellos reciben órdenes. Ellos sí son culpables materiales de la masacre de 1960, pero ellos, como buenos soldados, sólo recibieron órdenes, la orden y quien la dio fue el gobernador Raúl Caballero Aburto, porque ni siquiera el presidente sabía”, dijo.
A manera de conclusión, manifestó que los universitarios tienen “un gran compromiso, que es no olvidar a las personas que dieron su vida por esta institución”.
Llamó a entender “el humanismo mexicano” y las condiciones actuales, “para no equivocarnos, la historia está bien narrada” en el libro de Sánchez Andraka; además, se tiene que recuperar la vinculación con otras instituciones y la contribución de la UAG en proceso de alfabetización, para “corresponder a la herencia de quienes dieron la vida por esta universidad”.
Por su parte, Sánchez Andraka invitó a leer el libro que escribió, “porque creo que no se puede amar lo que no se conoce, si los universitarios no conocen la historia de la institución que los forma, no la van a poder amar”.
Consideró que por la falta de lectores “se ha perdido la historia de la comunidad donde vivimos y la historia de la familia”, esto fue lo que le motivó a escribir Así somos.
Invitó a los universitarios a “ser lectores”, ya que “algo grave que está pasando”, es que en Guerrero hay sólo 11 librerías para más de 4 millones de habitantes y la mayoría, mezcla libros con otros artículos, como en Ometepec, donde la librería Paty también es papelería.
Mientras que en Chilpancingo, el próximo 1 de abril cerrará la librería Macondo y lamentó “que vaya a cerrarse por falta de lectores”, por ello insistió: “Compren libros”.
Alejandra Cárdenas destacó que Sánchez Andraka escribió la historia de la UAG, “como la vivió”, porque tuvo una participación activa en los hechos que narró, lo cual “es muy importante”.
Subrayó que “incorporar la propia vivencia, la propia experiencia en la narración, es sumamente importante y contradice la historia positivista”.
Recordó, sin decir su nombre, a un funcionario de la UAG, que se pronunció en contra de la subjetividad que definió como “enemiga de la ciencia y yo estoy en completo desacuerdo con eso. Me parece que la subjetividad enriquece la narración y es el caso de este texto”.
Alina Navarrete Fernández


