20 agosto,2024 6:01 am

El Ejército violó a mujeres en la década de 1970 para “sembrar terror”, según informe del MEH  

 

Las poblaciones me’phaa y afromexicana de San Luis Acatlán y Malinaltepec fueron afectadas gravemente, los indígenas monolingües fueron torturados con “mayor saña” en los interrogatorios, y la mutilación de órganos sexuales era una amenaza de los soldados hacia los presos, documenta el organismo de la Comisión de la Verdad que investigó los crímenes de la guerra sucia

 

 

Acapulco, Guerrero, 20 de agosto de 2024. Durante la contrainsurgencia de la década de 1970, el Ejército utilizó la violación sexual a mujeres como estrategia para “sembrar terror” en la población y arrasar con comunidades enteras de la sierra de Atoyac, señala el informe final del Mecanismo de Esclarecimiento Histórico (MEH).

Las poblaciones me’phaa y afromexicana de San Luis Acatlán y Malinaltepec fueron afectadas gravemente durante la persecución de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), los indígenas monolingües fueron torturados con “mayor saña” en los interrogatorios, y la mutilación de órganos sexuales era una amenaza de los soldados hacia los presos, documenta la Parte 1 del Volumen 2 ¿Qué pasó? Violaciones graves a derechos humanos y sus consecuencias (1965-1990).

Fueron 9 planes y operaciones militares en Guerrero para eliminar a las guerrillas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, y el MEH señala la “responsabilidad del Estado” en la perpetración de las violaciones graves a los derechos humanos, porque el presidente movilizó a las fuerzas armadas y a las corporaciones policiacas y “puso a disposición todas las instituciones que conforman el Estado mexicano, así como los recursos económicos y humanos necesarios para el asedio constante de los grupos opositores al régimen político”.

Tras las masacres de 1960 en Chilpancingo, 1962 en Iguala y 1967 en Atoyac, recuerda el documento, Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos transitaron de la lucha institucional a la guerrilla, el primero con la ACNR y el segundo con el Partido de los Pobres y la Brigada Campesina de Ajusticiamiento.

Ambos líderes, afirma el MEH,  “no lograron organizar un frente común por diferencias en sus tácticas y estrategias. Genaro apostaba por el alcance nacional y latinoamericano, mientras que Lucio por el campesinado y la región”.

Informa que la Operación Amistad fue ejecutada del 25 de julio al 13 de agosto de 1970, y coordinada  entre la 27 Zona Militar con sede en Acapulco y la 35 Zona Militar, en la Costa Chica, y puntualiza que la comunidad de Tlaxcalixtlahuaca, municipio de San Luis Acatlán, era “considerada como base de apoyo de la ACNR, la población refirió en sus testimonios que muchas personas apoyaban a Genaro Vázquez, proporcionándole alimentos a él y a sus hombres, además de que algunos militaron en la ACNR”.

Las familias caciquiles de ganaderos de apellidos Iturbide, Aranza, Guzmán y Rentería denunciaron al Ejército mexicano la presencia de Genaro Vázquez en la zona para “garantizar que sus intereses económicos en la región y el poder local que concentraban no se vieran afectados” por la guerrilla.

Los soldados obligaron a las familias a vivir en el centro de la localidad en ramadas provisionales, perdieron sus milpas por el control de las jornadas de trabajo y era contado el alimento que se les permitía llevar.

Los pobladores vinculados o señalados de pertenecer a la ACNR fueron objeto de detención arbitraria, tortura y ejecución, entre ellos, Irineo Juárez Castro, detenido el 3 de agosto de 1970 y su cuerpo colgado fue encontrado el día 12 con “con huellas de tortura, porque sus brazos estaban quebrados […] sus testículos se los pusieron en la boca […] eso hicieron los soldados”, cita de un testimonio.

El MEH señala que “la mutilación de los órganos sexuales, formaba parte de las amenazas que el Ejército mexicano hacía a las personas durante los interrogatorios”, y también documentó el asesinato de Antonio Espino Barro de la misma comunidad.

El mecanismo explica que un factor agravante de la tortura entre población de comunidades indígenas del estado fue el idioma, y precisa que en Tierra Colorada, localidad de Malinaltepec, la “población me’phaa fue torturada con mayor saña dado que la condición de monolingüe de los capturados les impidió participar de una comunicación efectiva, ya fuera para defenderse o para responder a los interrogatorios que les aplicaron los militares”.

Es el caso de Leónides Mauricio Arriaga, quien después de la tortura quedó “irreconocible” y murió pese a las curaciones posteriores de su esposa. En Iliatenco, Jesús Calleja fue torturado y su esposa violada por un capitán y un subteniente enfrente de él.

En 1970 Genaro Vázquez también visitó de forma constante la comunidad de El Refugio, del municipio de Atoyac, lo que provocó el despliegue militar. En marzo de 1971 se implementó el Plan Telaraña y el 12 de mayo fue asesinado Agripino de Jesús González.

“Ante la constante entrada del Ejército a los domicilios particulares, las detenciones arbitrarias masivas y desapariciones forzadas de personas, la gente se vio obligada a desplazarse forzosamente a otras localidades debido al miedo”. Fue hasta 1975 que los soldados dejaron de acudir a la comunidad.

Caso similar, apunta el MEH, es la comunidad de Corrales de Río Chiquito, de Atoyac, que fue ocupada por las tropas del Ejército mexicano “a las que la población civil debía dar de comer, la población tuvo que desplazarse, pero se quedó el Ejército que consumió los víveres y animales domésticos propiedad de la comunidad”.

En El Salto Chiquito, conformada en su mayoría por la familia Cabañas y “estratégica” para la guerrilla de Lucio, el Ejército desapareció a varias personas, entre ellas a Teodoro Peón, ejecutó a Leonardo de la Cruz, Rodolfo Valdovinos Téllez y Sóstenes Cabañas Tavares, obligó a los pobladores a desalojar la comunidad en marzo de 1974 y la dejó en ruinas con la intención de que la población no volviera.

“40 años después es visible el agravio que sienten, que no pueden olvidar al haber perdido sus tierras y en especial el no haber sido resarcidos por esos daños sufridos, así como los casos de desaparición forzada y tortura de los que fueron objeto”.

Otra comunidad que también fue arrasada completamente es La Peineta, de Coyuca de Benítez, indica el MEH, de donde fueron detenidos en 1971 sin que aún se conozca su paradero Crescencio Calderón Laguna, don Eusebio Arrieta Memije, José Zamacona y Miguel Cadena, y el resto de la población de al menos 20 personas se fue y los soldados quemaron todas las casas.

 

El desplazamiento lesionó el tejido comunitario

 

El MEH señala que “el desplazamiento forzado interno afectó a un gran número de personas y lesionó el tejido comunitario en el estado de Guerrero, debido a que no todas las poblaciones lograron repoblarse y fueron desaparecidas”.

“En lo individual se provocó un daño al proyecto de vida de las personas, que al huir de la violencia vieron afectado su desarrollo personal, sus dinámicas familiares y encontraron frente a situaciones adversas que no tenían previstas”.

El MEH identificó que durante la ocupación militar en 1974 de la localidad del Camarón, Atoyac, las mujeres que no lograron desplazarse fueron agredidas sexualmente; “ante esto se puede decir que las violaciones sexuales también fueron ejercidas como estrategia para sembrar terror en la población, obligando a muchas personas con eso a salir de sus comunidades para resguardar su integridad y la de sus familias”.

En total, resume el documento de 264 páginas, 9 planes y operaciones militares fueron implementadas en Guerrero, que son Operación Amistad (1970), Plan Telaraña (1971), Operación Especial Caza Conejo (1971), Plan de operaciones No. Uno (Operación Cooperación) (1974), Plan de Operaciones No. Dos (1974) Plan de Operaciones No. Cuatro (1974) Operaciones No.7 (1974), Operación Acapulco (1974) y Operación Cerco y Rastrilleo (1974).

La política contrainsurgente del Plan Telaraña y el Plan de Operaciones Atoyac, “era la de buscar información con personas que se hicieran pasar como vendedores ambulantes, choferes o ayudantes, de vehículos de organismos gubernamentales que constantemente recorren todo el Estado, con la finalidad de obtener información”.

 

 

 

 

 

 

 

Texto: Ramón Gracida Gómez/Foto: X del MEH