
Se reúne Rodríguez Cisneros con Gustavo Alarcón luego de que pidió seguridad. Los asesinatos continúan en la capital y la gente tiene miedo de salir, advierte colectivo de buscadoras y defensora de derechos humanos
Chilpancingo, Guerrero, 5 de noviembre de 2025. La diputada local y presidenta de la Comisión de Seguridad del Congreso local, la priista Pilar Vadillo Ruiz, consideró como “un lujo” que el presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) de Morena, Jacinto González Varona, cuente con resguardo de la Guardia Nacional, mientras que a alcaldes de municipios violentos el gobierno estatal les niegue seguridad.
Durante la conferencia de prensa semanal del Grupo Parlamentario del PRI en el Congreso local, se le preguntó a Vadillo Ruiz sobre el comunicado del alcalde de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, emitido el pasado sábado después del asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, en el que pidió a las autoridades garantizar la seguridad de los municipios y sus alcaldes.
En su respuesta, Vadillo Ruiz dijo que hay un respaldo total del PRI al alcalde de Chilpancingo, y reveló que hay problemas de seguridad en varios municipios donde tres alcaldes le pidieron su intervención como presidenta de la Comisión de Seguridad para solicitar escoltas al gobierno del estado por la violencia que hay en su demarcación.
Vadillo Ruiz explicó, sin revelar nombres y municipios, que tres alcaldes solicitaron seguridad ante la situación de violencia que viven, pero les fue negada por parte de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal.
Las solicitudes, explicó, las hizo llegar al entonces secretario de Seguridad Pública estatal, Josué Barrón Sevilla, quien negó comisionar a efectivos con el argumento de que descuidarían a la población.
“Me han pedido (los alcaldes) que pueda reforzarles su seguridad, ya tienen a tres elementos asignados, pero la respuesta a esa petición fue nula en el entendido que se está demandando respuesta en materia de seguridad y si distraen elementos para quien esté solicitándolos, entonces no podrían dar los resultados, que de por sí no se están dando”, dijo la también secretaria general del PRI.
Vadillo Ruiz evitó revelar los nombres de los alcaldes “para no ponerles el dedo” pero dijo que uno de ellos es de la Costa Chica, quien tenía “señalada la posibilidad de riesgo sobre su persona”.
“A ninguno se les ha reforzado su seguridad; por el contrario, un dirigente estatal de un partido político puede estar muy bien escoltado”, dijo en alusión al presidente estatal de Morena, Jacinto González Varona, quién tiene resguardo de la Guardia Nacional.
La priista criticó que González Varona cuente con seguridad “cuando no maneja recursos ni tiene responsabilidades que justifiquen el acompañamiento policiaco”.
Se reúne Rodríguez Cisneros con el alcalde de Chilpancingo luego de que pidió seguridad
El subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, y el secretario de Seguridad Pública estatal, Daniel Ledesma Osuna se reunieron ayer con el presidente municipal de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, para “continuar reforzando la relación interinstitucional entre los tres órdenes de gobierno”, se informó anoche en un boletín de prensa.
La reunión se dio a tres días de que el alcalde difundió un comunicado de prensa, y a raíz del asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacan, Carlos Manzo, refirió que Chilpancingo “ya vivió el horror de la violencia política, ya sintió lo que es perder a un presidente municipal en funciones, sabemos lo que es enfrentar el silencio, la indiferencia y la falta de respuesta de las instituciones”.
En su escrito también se quejó de que desde hace meses ha pedido la intervención de la federación en Chilpancingo, “lo hemos hecho con respeto, con insistencia y con responsabilidad. Pero la violencia no espera, la inseguridad no da tregua y las y los alcaldes no pueden seguir enfrentando solos una guerra que no provocaron”, reprochó.
En el boletín del Gobierno estatal de ayer, se informó que durante la reunión se revisaron acciones conjuntas en materia de seguridad, atención social y desarrollo urbano, “para fortalecer la coordinación institucional y garantizar la paz en la capital del estado”.
Según el boletín, Rodríguez Cisneros destacó que la política de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda “se sustenta en el diálogo, la cercanía con la población y la construcción de acuerdos entre instituciones”.
Agregó: “Nos mantenemos en una línea de trabajo basada en el respeto y el diálogo, convencidos de que la cooperación entre los tres órdenes de gobierno es la vía para atender las causas y fortalecer la paz social”, señaló.
En tanto, el secretario de Seguridad Pública estatal, Ledesma Osuna, dijo que la coordinación y el intercambio de información entre instituciones son fundamentales para garantizar la seguridad en eventos masivos.
“Todos los eventos que han implicado una alta concentración de personas en la ciudad capital han salido bien, como ocurrió durante las festividades de Día de Muertos que concluyeron sin incidentes”.
Dijo que en la medida “en que nos comuniquemos y compartamos la información necesaria para una adecuada planeación, estoy seguro de que también en los próximos eventos lograremos buenos resultados”.
Según el comunicado, el alcalde Alarcón Herrera reconoció que “la situación en el municipio se mantiene estable y destacó que durante el fin de semana de Día de Muertos se registró saldo blanco, gracias al trabajo coordinado entre el gobierno de México, el gobierno del estado y el Ayuntamiento”.
En la reunión estuvieron además, el comandante del 50 Batallón de Infantería de la 35 Zona Militar, coronel, Juan Sotero García y el secretario técnico estatal de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz, Héctor Daniel Ocampo Popoca.
Se informó, asimismo, que en coordinación con el Ayuntamiento de Chilpancingo y las instituciones federales se implementarán acciones preventivas y operativos especiales para las festividades de cierre de año en la región Centro, “con el objetivo de preservar la tranquilidad, fomentar la convivencia familiar y garantizar condiciones seguras durante las celebraciones decembrinas”.
Los asesinatos continúan en la capital y la gente tiene miedo de salir, dicen activistas
La presencia de la Guardia Nacional no es garantía de seguridad para los ciudadanos de Chilpancingo, por el contrario, los asesinatos, incluido el del presidente municipal Alejandro Arcos Catalán, continúan y la gente ya tiene miedo de salir a las calles, respondieron activistas de derechos humanos al presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, Jacinto González Varona.
El dirigente morenista declaró el lunes a El Sur que la presencia de la federación en Chilpancingo se nota en la custodia personal que tiene el alcalde Gustavo Alarcón Herrera y en la seguridad pública de la ciudad, que prácticamente está a cargo de la Guardia Nacional.
“Hay Guardia Nacional en las calles de la capital del estado y en todas las paradas del transporte público foráneo”, dijo González Varona.
La declaración del dirigente se originó porque al día siguiente del asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, el alcalde Alarcón Herrera emitió un comunicado en el que refirió que Chilpancingo “ya vivió el horror de la violencia política, ya sintió lo que es perder a un presidente municipal en funciones. Sabemos lo que es enfrentar el silencio, la indiferencia y la falta de respuesta de las instituciones”.
Enseguida se quejó que desde hace meses ha pedido la intervención de la federación en Chilpancingo, “lo hemos hecho con respeto, con insistencia y con responsabilidad. Pero la violencia no espera, la inseguridad no da tregua y las y los alcaldes no pueden seguir enfrentando solos una guerra que no provocaron”, reprochó.
Se buscó al alcalde Alarcón Herrera para conocer su opinión acerca de las declaraciones del dirigente de Morena, pero no respondió.
Sin embargo, la presidenta del colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera, Gema Antúnez Flores, declaró que es cierto que en los últimos meses se ha visto más presencia y movimientos de la Guardia Nacional, “pero eso no ha garantizado seguridad a la población de Chilpancingo”.
Agregó: “Realmente se siguen dando los asesinatos y las desapariciones. No sabemos qué información tenga la federación, pero como población vemos que la violencia sigue avanzando”.
Contó que la prueba es que “ya pasamos lo mismo que en Uruapan. Nos asesinaron a nuestro presidente municipal, Alejandro Arcos, a seis días de que había tomado posesión”.
“La presencia de la Guardia Nacional no es ninguna garantía y no culpamos de ello a ningún partido, son los grupos de la delincuencia que ningún gobierno, de ningún partido, ha podido erradicar o acabar con ellos.
Por el contrario, ellos (los grupos delictivos) están demostrando cada día más poder y más fuerza”.
La activista declaró que ni Morena “nos han dado resultados y la población cada vez está más vulnerable, porque somos los que estamos a dos fuegos”.
Opinó que se deben utilizar otras estrategias para acabar con el crimen organizado, “es contra ellos que tienen que enfocar sus estrategias o plan de trabajo, para que den buenos resultados, pero desgraciadamente vemos que no es así”.
Contó que, por ejemplo, su colectivo tiene pendiente una búsqueda debido a que los familiares de las víctimas de desapariciones y el propio personal de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) tienen miedo de ir a ciertos lugares o zonas, “porque es un peligro salir a hacer búsquedas a campo. No sabemos qué nos pueda pasar, sabemos que estamos en constante peligro, porque al crimen organizado no le gusta que andemos buscando”.
Declaró que les tienen “prohibido” hacer búsquedas en el corredor del Circuito Azul, de Petaquillas en adelante, en los municipios de Mochitlán y Quechultenango, “a toda esa zona no podemos ir”.
“A veces nomás nos dejan llegar a la entrada de Petaquillas, pero de ahí en adelante ya no nos permiten. Hemos querido entrar, pero no nos han permitido el acceso a esas áreas, y mucho menos a la sierra”.
Antúnez Flores informó que no pueden entrar a esos lugares, a pesar de que cuentan con resguardo de la Guardia Nacional.
Por su parte, la directora del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Teodomira Rosales Sierra, declaró que el problema es que a pesar de la presencia de la Guardia Nacional, no hay seguridad para la población.
“Si hubiera seguridad no hubieran asesinado al presidente municipal Alejandro Arcos, que fue algo realmente terrible. Veíamos asesinatos comunes, desapariciones, pero no de las características del asesinato del presidente municipal de Chilpancingo”.
La defensora de derechos humanos informó que a pesar de la presencia de la Guardia Nacional, la violencia criminal se incrementó, “no podemos lavarnos las manos diciendo que hay seguridad, pues sí, ahí están los de la Guardia Nacional, pero no se sabe realmente a quien cuidan, si a la ciudadanía o a los malosos. Porque yo no veo que haya detenciones de las cabezas de los grupos criminales en Guerrero”.
Rosales Sierra, quien da acompañamiento a familiares de víctimas de violencia, declaró que la gente vive con miedo, “sí, sigue saliendo de sus casas pero con mucho miedo. Las madres ya no quieren dejar salir a sus hijos porque tienen miedo de que les pase algo, los mismos adultos tienen miedo de salir”.
Agregó que si hubiera garantías de seguridad, como lo asegura el dirigente de Morena, “¿por qué, entonces, cuando hay rachas fuertes de violencia las autoridades cierran las escuelas, los centros de trabajo y los transportistas suspenden sus actividades?. Si la Guardia Nacional garantizara la seguridad no habría necesidad de que la gente se guardara en sus casas por miedo a los criminales”.
Fue insistente en que: “La verdad no nos sentimos ni estamos seguros. Yo creo que los militares y los guardias nacionales cuidan otras cosas pero no la integridad física de las personas”.
La directora del Centro Morelos denunció que ahora los activistas tienen hasta prohibido hablar de la violencia, “el gobierno mismo se vale del crimen organizado para amenazar, es decir, saben en donde están pero no los detienen. También saben lo que están ocasionando y tampoco dicen ni hacen nada”.
Insistió que en Guerrero, como en Michoacán y en muchas partes del país, “desde cuando nos está pegando duro la violencia. Ya no podemos hacer nuestro trabajo libremente como lo hacíamos antes, cuando no teníamos miedo y salíamos a la hora que fuera, viajábamos a las comunidades, pero ahora ya no lo hacemos porque tenemos miedo”.
José Miguel Sánchez, Redacción y Zacarías Cervantes/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero


