28 octubre,2023 10:08 am

El huracán Otis tumbó el yate en el que viajaban; hay cuatro desaparecidos, relata una familia de Pie de la Cuesta

Acapulco, Guerrero, 28 de octubre de 2023. El martes en la tarde Vicente Herrera se llevó a cenar a Acapulco a María Hilaria Delgado Valdovinos, su hijo Luis Sebastián Herrera Delgado, el nieto de María de tres años, Luis Alberto, y otro hijo de Vicente, Marcelino Herrera, quienes viven en la colonia Fuerza Aérea, en Pie de la Cuesta.

El huracán Otis tumbó el yate del que era capitán, estaba anclado en el Malecón, pero se soltaron para tratar de sobrevivir en mar adentro. Sólo Vicente sobrevivió y sigue buscando a sus otros cuatro familiares, contó este viernes el hermano de María, Sabad Delgado Valdovinos.

La familia terminó de cenar en un restaurante el martes y Vicente le dijo a María que se fueran a su casa y que él se iría al yate, del que era su capitán, o sea, su encargado. Pero ella le contestó: “estás loco, no nos vamos a ir, nos vamos a quedar contigo”, narró Sabad en la casa de su hermana.

Vicente no quería que su familia se quedara con él, pero al final cedió. Se fueron al “barco, estaban anclados. Cuando mi cuñado empezó a ver que ya empezaba el desastre, el aire, él desancló el barco y se tiró mar adentro”.

En otras ocasiones que también se habían quedado atorados en el muelle por las fuertes lluvias, Vicente y su familia ya habían tomado la misma decisión. Pero nunca les pasaba nada.

“Y esta vez al parecer, lo que me contó mi cuñado, es que se fueron a mar adentro y los arropó una ola. Le hundió el barco”, contó Sabad sentado en una silla de plástico en el corredor exterior de la casa de su hermana.

Vicente ya no los pudo rescatar, le lanzó un salvavidas a Sebastián y le dijo que no lo soltara. Su hijo se colocó el salvavidas, pero le gritó a su papá: “mi mami, mi mami linda, sácala”.

Vicente agarró del cabello a María mientras él andaba luchando contra el mar, “pero le vino otro oleaje y se la arrebató de la mano. Ya no salió mi hermana”, contó Sabad.

El miércoles en la noche Vicente llegó su casa en Pie de la Cuesta “bien golpeado, bien destrozado y pues desgraciadamente no podemos estar en contra de él, pues él quiso salvar a la familia, pero no pudo. Él salió como pudo”.

El jueves Vicente y otros parientes regresaron al Malecón para buscar a su esposa, su hijo Luis, su nieto Alberto y Marcelino, quien es hijo de Vicente, pero también está integrado a la familia que formó con María.

Pero se les dificulta porque no hay gasolina. Sin embargo, “nos comentaron que hay varios refugiados ahí en la Roqueta y ahorita le hablaron por teléfono a mi cuñado que fuera por gasolina, que le iba a regalar 40 litros, aquí en Coyuca (de Benítez)”, compartió Sabad ayer.

Vicente se ha ido a buscar a su familia con otro de los hermanos de Sabad, otro hijo de María y la mamá de su nieto. Vecinos de Sabad le avisaron el jueves de que aparecieron dos personas en la playa, antes de la Barra de Coyuca, que eran una mujer y un niño, que estaban abrazados. Pero no eran sus familiares, eran dos hombres, contó.

Otra de las hijas de María se fue en la mañana de este viernes a reconocer los cuerpos al Servicio Médico Forense (Semefo) con la esperanza de que sean sus familiares.

Sabad se quedó en la casa de su hermana María para limpiar porque si los encuentran muertos “los vamos a traer aquí a velar o no sé. Va a estar todo sucio, le digo. Así que me quedé con mi esposa”.

La casa de Sabad está destrozada, “pero ahorita estoy con el pendiente de lo de aquí de la casa”, dijo con preocupación, pero con una narración fluida y triste.

Alrededor de esta zona sólo hay lodo, sus vecinos limpian sus casas que están cerca de la laguna de Coyuca. La referencia para llegar a este punto de Pie de la Cuesta es una purificadora en la avenida Fuerza Aérea, unos 200 metros antes del puente del histórico hotel Parador del Sol, que hace varios años está abandonado.

Texto: Ramón Gracida Gómez